{"id":2964,"date":"2014-06-26T00:00:02","date_gmt":"2014-06-25T23:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=2964"},"modified":"2014-06-26T00:00:02","modified_gmt":"2014-06-25T23:00:02","slug":"el-mal-i-el-marqueting","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2014\/06\/26\/el-mal-i-el-marqueting\/","title":{"rendered":"El mal i el m\u00e0rqueting"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tEl secuestro, el pasado mes de abril, de m\u00e1s de doscientas chicas nigerianas de una escuela por parte del grupo terrorista islamista Boko Haram dio a conocer al gran p\u00fablico el drama de este pa\u00eds africano, el m\u00e1s poblado y el m\u00e1s potente econ\u00f3micamente. R\u00e1pidamente, se puso en marcha una campa\u00f1a mundial para pedir la liberaci\u00f3n de estas estudiantes de secundaria en manos de una de las guerrillas m\u00e1s sanguinarias. Varios l\u00edderes internacionales y famosos de todo tipo salieron, sobre todo en las redes sociales, con unos carteles donde se dec\u00eda \u00abBring back our girls\u00bb (devuelvan a nuestras chicas). Desde Michelle Obama hasta conocidas pol\u00edticas de aqu\u00ed se sumaron a este gesto de marketing solidario. La campa\u00f1a en cuesti\u00f3n -como siempre- ha ido languideciendo mientras los cr\u00edmenes de Boko Haram contin\u00faan.<\/p>\n<p>El conocimiento que hemos ido teniendo de los m\u00e9todos utilizados por estos guerrilleros fan\u00e1ticos nos hace pensar en precedentes de violencia extrema, movida por un impulso genocida sin ning\u00fan tipo de traba moral. Las ejecuciones en masa de ni\u00f1os de varias localidades por el solo hecho de ir a la escuela nos transportan a las acciones criminales ordenadas por los jerarcas nazis contra los jud\u00edos y las poblaciones de muchos pa\u00edses del Este de Europa, consideradas \u00abinferiores\u00bb por la doctrina de Hitler. En este caso es pertinente el s\u00edmil -m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias de origen y de contexto- porque estamos ante verdaderos cr\u00edmenes contra la humanidad, que ponen en primer plano la naturaleza sectaria y totalitaria de una causa que ha hecho del terror su raz\u00f3n de ser. Estamos ante un mal que -siguiendo a Hannah Arendt- cuesta mucho de entender a partir de categor\u00edas cl\u00e1sicas. Estamos ante una realidad que trastoca todos nuestros par\u00e1metros y debemos asumir que se trata de un mal \u00ababsolutamente incastigable e imperdonable\u00bb, seg\u00fan la pensadora jud\u00eda.<\/p>\n<p>Los discursos del presidente George W. Bush para justificar la invasi\u00f3n de Iraq contribuyeron de manera importante a desacreditar entre la opini\u00f3n p\u00fablica el concepto de mal, imprescindible para describir determinados hechos. Las constantes apelaciones propagand\u00edsticas a un \u00abeje del mal\u00bb han devaluado la aproximaci\u00f3n seria al mal como fen\u00f3meno que incide en el tablero geopol\u00edtico tanto como los intereses. Tambi\u00e9n ha influido el exceso de simplificaci\u00f3n de determinadas visiones del mundo musulm\u00e1n en general, sin distinguirlo de los grupos islamistas radicales que han convertido la modernidad occidental en el nuevo diablo que combatir. Ahora es un gran reto devolver el verdadero sentido pol\u00edtico de la expresi\u00f3n \u00abel mal\u00bb cuando estamos frente a situaciones que exigen ser precisos al poner sustantivos y adjetivos.<\/p>\n<p>Ante este mal que cuesta tanto explicar, la sociedad occidental responde con ocurrentes campa\u00f1as de marketing, como si los terroristas pudieran aceptar la l\u00f3gica de nuestros bienintencionados mensajes. \u00bfPara qui\u00e9n hacemos estas campa\u00f1as? Sospecho que para autoconsumo de las opiniones p\u00fablicas occidentales y porque representan medidas m\u00e1s baratas y menos comprometidas que enviar tropas que ayuden a unos gobiernos que -m\u00e1s o menos fiables- no siempre dan prioridad a este tipo de problemas. La popularidad de las intervenciones humanitarias se acaba cuando las capitales europeas deben asumir que algunos de sus j\u00f3venes soldados corren el peligro de volver a casa en una bolsa de pl\u00e1stico. Los ej\u00e9rcitos modernos son simp\u00e1ticos si imitan a las organizaciones no gubernamentales y, sobre todo, si no tienen ninguna baja. Recuerden que las guerras han dejado de ser calificadas de guerras. Seamos positivos: en el mejor de los casos, algunos servicios de inteligencia occidentales trabajan discretamente mientras nosotros nos hacemos selfies para conseguir que liberen a las chicas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo recibieron los lectores que disfrutaban de prensa libre las noticias que llegaban durante la Segunda Guerra Mundial sobre los cr\u00edmenes que llevaban a cabo las tropas alemanas y japonesas? \u00bfHab\u00eda conciencia, entonces, del mal que ocurr\u00eda? Pienso en ello cuando leo las cr\u00f3nicas sobre Nigeria, entre las cuales son excelentes las de Xavier Aldekoa, corresponsal de este diario en una de las \u00e1reas m\u00e1s desconocidas. Somos indiferentes o somos agentes de solidaridad compulsiva y ef\u00edmera. No hay t\u00e9rmino medio. La tecnolog\u00eda nos permite crear un espejismo de apoyo en pocos minutos pero, despu\u00e9s, cuando los tuits sobre las chicas nigerianas dejan de ser trending topic, el gran bazar informativo del mundo global coloca otro asunto en el escaparate.<\/p>\n<p>El mal incomprensible y extremo que conocemos gracias al buen periodismo pesa m\u00e1s que nuestras gesticulaciones en las redes sociales. Y pesa m\u00e1s que nuestra indignaci\u00f3n moment\u00e1nea y m\u00e1s que la escenificaci\u00f3n del pol\u00edtico de turno, a quien un asesor recomienda hacerse la foto en favor de las v\u00edctimas remotas. Pueblos destruidos, escuelas quemadas, chicos y chicas fusilados, m\u00e1s chicas secuestradas y vendidas como esclavas, maestros perseguidos&#8230; El mal necesita algo m\u00e1s que Twitter para ser frenado. Admito que no soy muy diferente de aquel lector de peri\u00f3dicos que, hace setenta a\u00f1os, no pod\u00eda hacer nada para detener los trenes que llevaban gente a los campos de la muerte. He ah\u00ed nuestro fracaso de mu\u00f1ecos superconectados.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El secuestro, el pasado mes de abril, de m\u00e1s de doscientas chicas nigerianas de una escuela por parte del grupo terrorista islamista Boko Haram dio a conocer al gran p\u00fablico&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,10,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2964"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2964"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2964\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}