{"id":3037,"date":"2014-09-11T00:00:43","date_gmt":"2014-09-10T23:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=3037"},"modified":"2014-09-11T00:00:43","modified_gmt":"2014-09-10T23:00:43","slug":"no-es-el-passat-es-el-futur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2014\/09\/11\/no-es-el-passat-es-el-futur\/","title":{"rendered":"No \u00e9s el passat, \u00e9s el futur"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tHoy se cumplen trescientos a\u00f1os que la ciudad de Barcelona cay\u00f3 ante las tropas borb\u00f3nicas. Pero no quiero hablar mucho de la historia sino del presente. El final de la guerra de Sucesi\u00f3n y la llegada al trono de Felipe V represent\u00f3 el momento cero de la creaci\u00f3n de una Espa\u00f1a uniforme, centralizada y monoling\u00fce en manos del poder castellano. La cultura pol\u00edtica de la imposici\u00f3n triunf\u00f3 sobre la del pacto y el respeto a la diferencia. Han pasado tres siglos y, a pesar de haber recorrido (con dolor, violencia y tiran\u00eda) el camino que va de la monarqu\u00eda absoluta al Estado democr\u00e1tico, Madrid contin\u00faa fiel a aquella concepci\u00f3n y manera de hacer basada en el m\u00e1s reaccionario ordeno y mando.<\/p>\n<p>La realidad -feliz realidad- es que el mundo avanza y, a principios del siglo XXI, es dif\u00edcil que las sociedades desarrolladas acepten vivir bajo unas reglas que no permiten que la gente exprese lo que quiere. La gran manifestaci\u00f3n en forma de V que hoy se har\u00e1 en la capital catalana es un grito pac\u00edfico al mundo: somos una comunidad nacional y queremos votar nuestro futuro. Como har\u00e1n pronto los escoceses, gracias a un acuerdo con el Gobierno brit\u00e1nico, un m\u00e9todo civilizado que se inscribe en la misma cultura pactista que fue extirpada aqu\u00ed por la fuerza de las armas a primeros del XVIII. Aquel proyecto hisp\u00e1nico no pretend\u00eda seducir a los catalanes, les ve\u00eda como una propiedad y una anomal\u00eda, como ocurre en este momento. Ahora, sin embargo, el gran argumento para despreciar la demanda de los catalanes es la Constituci\u00f3n de 1978. Un texto que, como es sabido, la minor\u00eda nacional catalana no podr\u00eda modificar nunca porque eso depende estructuralmente de los dos grandes partidos espa\u00f1oles, nacionalistas sin necesidad de llamarse as\u00ed. He ah\u00ed el mecanismo perverso del marco que se nos presenta como intocable.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de personas que hoy estaremos en la V no piensa mucho en la historia. En este sentido, pueden estar tranquilos los que repiten que el soberanismo es un movimiento rom\u00e1ntico, nost\u00e1lgico, irracional e irredento, como de manera err\u00f3nea lo califica mi buen amigo Puigverd; el \u00fanico irredentismo que yo veo cerca es el de los gobiernos espa\u00f1oles exigiendo el retorno de Gibraltar. Puedo afirmar -por lo que vivo, veo y escucho- que el motor clave de la gran mayor\u00eda movilizada en Catalunya es el futuro y no el pasado. Lo que anima la participaci\u00f3n es la reflexi\u00f3n sobre el mundo que dejaremos a nuestros hijos y nietos m\u00e1s que las piedras del Born o los huesos que hay en el Fossar de las Moreres. El objetivo no es restaurar unos fueros de un tiempo superado sino construir un pa\u00eds m\u00e1s democr\u00e1tico y m\u00e1s justo donde los catalanes dejemos de vivir bajo sospecha permanente como espa\u00f1oles de segunda a efectos econ\u00f3micos, culturales y pol\u00edticos. Un pa\u00eds que tenga m\u00e1s poder en un mundo donde las soberan\u00edas se transforman pero no desaparecen.<\/p>\n<p>Tienen raz\u00f3n los que dicen que esta empresa presenta muchas incertidumbres, pero se puede decir lo mismo de la continuidad de Catalunya en una Espa\u00f1a oficial que niega que exista m\u00e1s de una naci\u00f3n, que hace leyes para espa\u00f1olizar a los escolares, que ahoga fiscalmente el progreso y el crecimiento de una sociedad, que insulta y desprecia cada d\u00eda a una parte considerable de los que sostienen el Estado. Sinceramente, yo no quiero eso para mis hijos ni para mis nietos y prefiero asumir los riesgos de una transici\u00f3n excepcional que tener que continuar por un camino que nos aboca al victimismo permanente o a la residualizaci\u00f3n folkl\u00f3rica. Al fin y al cabo, estoy seguro de que -por muchas dificultades que haya- no lo pasaremos peor que mis padres en la Espa\u00f1a de posguerra, dominada por el hambre, el miedo, la miseria, el analfabetismo y el palo. No desprecio los instrumentos de coerci\u00f3n de Madrid, s\u00f3lo subrayo que venimos de donde venimos y que eso deber\u00eda darnos m\u00e1s confianza.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Luis Villaca\u00f1as Berlanga ha escrito <em>Historia del poder pol\u00edtico en Espa\u00f1a<\/em> (RBA), un potente ensayo que da claves muy atractivas sobre como nos hemos relacionado, vivido y matado en este rinc\u00f3n de mundo. En 1714, despu\u00e9s de la victoria de Berwick, los ocupantes de Catalunya ten\u00edan claro su objetivo: \u00abLa militarizaci\u00f3n fue vista -escribe Villaca\u00f1as- como el mejor remedio m\u00e9dico contra &#8216;las esperanzas malignas de estos naturales&#8217; de recuperar sus libertades, como dec\u00edan los defensores de esta pol\u00edtica. No es un azar este lenguaje, que recordaba el tratamiento de los cristianos nuevos, tambi\u00e9n ellos enfermos de una sangre mala. Castelrodrigo, el capit\u00e1n general, propuso al rey una ceremonia p\u00fablica, con motivo de la introducci\u00f3n de la nueva Audiencia, en la que se quemaran los libros de las constituciones catalanas. La finalidad era que &#8216;no quede memoria de ellos&#8217;. La propuesta en verdad se parec\u00eda a un auto de fe\u00bb. As\u00ed fue como, a partir de aquel momento, los catalanes nos convertimos en herejes a ojos del nuevo rey espa\u00f1ol y de sus funcionarios. Hoy, cuando oigo algunos pol\u00edticos y periodistas de Madrid, es evidente que esta mentalidad inquisitorial persiste y que, en vez de generar adhesiones a un proyecto espa\u00f1ol, se ha convertido en f\u00e1brica de independentistas.<\/p>\n<p>Mucha gente saldr\u00e1 a la calle hoy, un a\u00f1o m\u00e1s, para reiterar que quiere votar. Hay quien piensa que eso se podr\u00e1 detener. Se equivocan.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy se cumplen trescientos a\u00f1os que la ciudad de Barcelona cay\u00f3 ante las tropas borb\u00f3nicas. Pero no quiero hablar mucho de la historia sino del presente. 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