{"id":3152,"date":"2014-11-28T00:00:16","date_gmt":"2014-11-27T23:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=3152"},"modified":"2014-11-28T00:00:16","modified_gmt":"2014-11-27T23:00:16","slug":"no-es-qui-us-penseu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2014\/11\/28\/no-es-qui-us-penseu\/","title":{"rendered":"No \u00e9s qui us penseu"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<\/p>\n<p>Toda la comedia del llamado peque\u00f1o Nicol\u00e1s sugiere un retorno a la novela picaresca y permite teorizar sobre la vulnerabilidad de ciertos poderes ante el halago, las apariencias y una tenacidad digna de campeonato. El asunto tiene la gracia de lo que pone al descubierto los resbalones que los poderosos dan diariamente. Este chico es el antih\u00e9roe perfecto de un tiempo en que, en Espa\u00f1a, la vieja pol\u00edtica edifica un teatro de gestos sin credibilidad mientras la supuesta nueva pol\u00edtica de algunos explota el reciclaje de ideas gracias a una muy h\u00e1bil combinaci\u00f3n de diagn\u00f3sticos interesantes y propuestas aparentemente milagrosas. Nicol\u00e1s ser\u00eda el narrador perfecto de un final de r\u00e9gimen que ha conseguido que los conservadores sean reaccionarios, que los socialistas sean conservadores y que los populistas sean el PSOE de 1982 en versi\u00f3n digital y para todos los p\u00fablicos.<\/p>\n<p>A ra\u00edz del l\u00edo que ha generado el peque\u00f1o Nicol\u00e1s y su mezcla de verdades y mentiras, he imaginado que este individuo no es quien ustedes piensan que es (un listillo que ha accedido a lugares muy exclusivos), sino una reencarnaci\u00f3n de Guy Debord, el genial padre del situacionismo, el autor l\u00facido que tuvo la visi\u00f3n de explicar la sociedad del espect\u00e1culo, muchas d\u00e9cadas antes de que tuvi\u00e9ramos la posibilidad de mostrar nuestro v\u00eddeo dom\u00e9stico a la humanidad y convertirlo en trending topic. Debord propon\u00eda utilizar los c\u00f3digos de la comunicaci\u00f3n convencional para poner de relieve -desde dentro- las contradicciones del sistema de acuerdo con el esp\u00edritu rupturista de los a\u00f1os sesenta del siglo XX. Desde este punto de vista, el telecr\u00e1ctico Pablo Iglesias ser\u00eda como los cocineros de tercera que quieren reproducir alguna creaci\u00f3n de Ferran Adri\u00e0 en una cena de verbena.<\/p>\n<p>Con un punto m\u00e1s de iron\u00eda y de escepticismo propios de las lecciones posmodernas y tambi\u00e9n con un punto m\u00e1s de ingenuidad simplificadora propia del nuestro presente, Nicol\u00e1s consigue mostrarnos un interesante \u00e1ngulo digamos pornogr\u00e1fico de la representaci\u00f3n del poder que se divulga mec\u00e1nicamente. Es un porno donde \u00e9l, el impostor, es lo \u00fanico que subraya con su postureo que el intercambio que ver\u00e1 al espectador es una exageraci\u00f3n estilizada. Todo enaltece la fugacidad de las m\u00e1scaras y relativiza la identidad de los que ocupan el centro de la escena. No me refiero al asunto cl\u00e1sico del poder como carnaval que distrae el pueblo, sino a una dimensi\u00f3n que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s ac\u00e1 de las estrategias de tematizaci\u00f3n. Lo que convierte en revolucionaria la tarea idiota del peque\u00f1o Nicol\u00e1s es la cr\u00edtica impl\u00edcita a un valor que hoy casi todo el mundo asume como imprescindible: la autenticidad. Porque \u00e9l, dentro de la l\u00f3gica de su gui\u00f1ol, es de una autenticidad insuperable. Dentro y fuera, preciso.<\/p>\n<p>\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toda la comedia del llamado peque\u00f1o Nicol\u00e1s sugiere un retorno a la novela picaresca y permite teorizar sobre la vulnerabilidad de ciertos poderes ante el halago, las apariencias y una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,11,7,49],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3152"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3152\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}