{"id":3160,"date":"2014-12-04T00:00:46","date_gmt":"2014-12-03T23:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=3160"},"modified":"2014-12-04T00:00:46","modified_gmt":"2014-12-03T23:00:46","slug":"era-una-mentida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2014\/12\/04\/era-una-mentida\/","title":{"rendered":"Era una mentida"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tLos hechos. Hace un cuarto de siglo, cay\u00f3 el muro de Berl\u00edn. Acabo de escribir una gran inexactitud. No cay\u00f3 nada: la gente salt\u00f3 el muro, los polic\u00edas que vigilaban no dispararon y los pol\u00edticos que gobernaban no supieron qu\u00e9 hacer. Con aquella noticia se puso punto y final a muchas cosas: a la guerra fr\u00eda, a la divisi\u00f3n de Europa y tambi\u00e9n al proyecto de implantar sociedades comunistas en el primer mundo. Aquel lejano 1989 fue muy importante: pasaban cosas que nadie hab\u00eda predicho y a gran velocidad. Hasta entonces, el mundo parec\u00eda inexorablemente congelado en el dise\u00f1o que hab\u00edan hecho los l\u00edderes que hab\u00edan surgido de la Segunda Guerra Mundial. Para buscar una historia supuestamente nueva, deb\u00edas ir al Ir\u00e1n de la revoluci\u00f3n chi\u00ed o a la Nicaragua sandinista. Algunos lo hicieron. De sopet\u00f3n, los alemanes de la RDA aparec\u00edan en nuestros televisores como marcianos buscando otro planeta.<\/p>\n<p>El disidente checo V\u00e1clav Havel -perseguido, torturado y encarcelado por el r\u00e9gimen comunista- recibi\u00f3 aquel a\u00f1o el premio de la Paz de los libreros de la RFA, pero no pudo asistir a la ceremonia celebrada en Frankfurt porque ten\u00eda prohibido salir de su pa\u00eds. El discurso de homenaje al escritor y luchador por la democracia lo pronunci\u00f3 su amigo franc\u00e9s Glucksmann, que no se enga\u00f1aba sobre las debilidades de la sociedad capitalista pero levantaba acta del motivo que mov\u00eda a muchas personas a escapar del para\u00edso del hombre nuevo: \u00abSi vienen hacia nosotros es en cierta manera a reculones: ya no nos idealizan, nos admiran poco aunque nos envidien mucho, b\u00e1sicamente son empujados por una repulsi\u00f3n\u00bb. Seg\u00fan Glucksmann, los que escapaban de los pa\u00edses comunistas \u00abrechazan la lenta asfixia de una vida en la mentira\u00bb. Hoy, la mentira c\u00ednica en nuestras sociedades es profundamente totalitaria, aunque se vista de liberalismo virtuoso. La mentira aplasta la esperanza y, sobre todo, boicotea el debate sobre lo que queremos y necesitamos.<\/p>\n<p>Las ideas. El final de la guerra fr\u00eda deber\u00eda habernos hecho m\u00e1s sabios pero s\u00f3lo nos hizo m\u00e1s listos. Gracias al anticomunismo primario perdur\u00f3 el comunismo est\u00e9tico de una parte de nuestras \u00e9lites, que, prisioneras de la moral de geometr\u00eda variable, pod\u00edan denunciar los cr\u00edmenes de las dictaduras latinoamericanas de derecha y callar ante los cr\u00edmenes de las dictaduras europeas y asi\u00e1ticas de izquierda. En Catalunya, el pujolismo renunci\u00f3 al combate de las ideas porque prioriz\u00f3 la construcci\u00f3n nacional y porque Pujol admiraba el compromiso hist\u00f3rico de la democracia cristiana italiana y el PCI. Aquello ha desaparecido, pero el aire de la \u00e9poca perdura en ciertos rincones. Al amigo Jordi Amat no le gusta que las ideas de Sol\u00e9 Tura reciban garrotazos hoy, lo cual es parad\u00f3jico considerando los pocos que hemos visto y el peso asfixiante, en cambio, de ciertas interpretaciones. En la otra cara de la moneda, el t\u00e1ndem avispado que hoy dirige ICV no tiene nada que ver con la mejor cultura del PSUC, la que ten\u00eda sentido de Estado y era capaz de aplaudir -por ejemplo- a un burgu\u00e9s cuando este planta cara a su clase en defensa de los intereses generales.<\/p>\n<p>Crecimos rodeados de los mensajes que nuestros maestros compraban al otro lado del muro, golosinas del esp\u00edritu. Despu\u00e9s, sin embargo, no se reconoci\u00f3 la estafa que iba ligada a las doctrinas que enaltec\u00edan el socialismo real desde una terraza de Cadaqu\u00e9s. El curso 1986-87, el profesor Cruz todav\u00eda dedicaba la mayor parte de sus clases a las obras de Lenin; hoy, en cambio, ense\u00f1a Hannah Arendt, actitud que modestamente aplaudo, a pesar de ser yo un soberanista incapaz de superar -parece ser- el pensamiento m\u00e1gico. La superioridad moral que todav\u00eda se\u00f1orea ciertos entornos locales proviene, en parte, del hecho de no haber registrado la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn ni nada que pueda estorbar la buena conciencia. Ahora, esta superioridad moral coloniza los planes de los que en otros tiempos fueron tildados de hijos del pujolismo por quienes daban carnets de izquierdismo desde Sarri\u00e0.<\/p>\n<p>Los l\u00edderes. Admir\u00e9 y todav\u00eda admiro a Havel. Era un campe\u00f3n moral que acept\u00f3 aterrizar en pol\u00edtica y, por lo tanto, convertirse en impopular. Era un luchador elegante que puso en pr\u00e1ctica un anticomunismo progre que no pod\u00eda ser reducido a la caricatura del Miami anticastrista y otros cromos. Havel era demasiado grande para que lo pudieran digerir las escuelas de verano del gauchismo profesional, ten\u00eda man\u00edas poco estimadas aqu\u00ed, como ser partidario de la OTAN, hecho que s\u00f3lo indicaba que \u00e9l sab\u00eda historia y que no se fiaba de las palabras de seg\u00fan quien. Sobre el sentido de las palabras en un contexto totalitario escribi\u00f3 esto, para ser le\u00eddo en el acto de Frankfurt que he mencionado: \u00abNo s\u00e9 qu\u00e9 sucede en otros lugares, pero en mi pa\u00eds esta palabra -es decir, la palabra socialismo- se ha convertido en una porra con la cual, durante todo el santo d\u00eda, unos cuantos bur\u00f3cratas nuevos ricos que no creen en nada no paran de pegar a sus compatriotas liberales, denomin\u00e1ndolos &#8216;enemigos del socialismo&#8217; y &#8216;fuerzas antisocialistas&#8217;. Efectivamente: en mi pa\u00eds esta palabra no es nada m\u00e1s que una f\u00f3rmula pronunciada a la buena de Dios que vale m\u00e1s evitar si uno no quiere convertirse en sospechoso\u00bb. El muro no cay\u00f3, fue la gente que dej\u00f3 de obedecer a la mentira.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los hechos. Hace un cuarto de siglo, cay\u00f3 el muro de Berl\u00edn. Acabo de escribir una gran inexactitud. 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