{"id":3330,"date":"2015-04-23T00:00:31","date_gmt":"2015-04-22T23:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=3330"},"modified":"2015-04-23T00:00:31","modified_gmt":"2015-04-22T23:00:31","slug":"un-intrus-en-la-tragedia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2015\/04\/23\/un-intrus-en-la-tragedia\/","title":{"rendered":"Un intr\u00fas en la trag\u00e8dia"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tLos hechos dram\u00e1ticos que sucedieron el lunes por la ma\u00f1ana en el IES Joan Fuster de Barcelona han generado, otra vez, un debate muy intenso sobre lo que debe hacer el periodismo ante acontecimientos violentos, dolorosos y en los cuales \u2013adem\u00e1s- hay participaci\u00f3n y\/o presencia de menores. Se han producido algunas reacciones que merecen reflexi\u00f3n, como que los estudiantes de bachillerato hayan formado una cadena humana para alejar al m\u00e1ximo las c\u00e1maras del lugar de la noticia y permitir as\u00ed la entrada de los chicos m\u00e1s peque\u00f1os sin la mirada de los medios. Una pancarta advert\u00eda que alumnos y profesores no quer\u00edan c\u00e1maras, y los ventanales del edificio fueron tapados para evitar que alguien grabara, desde fuera, im\u00e1genes de las clases. Asimismo, los padres tambi\u00e9n han expresado su malestar por determinados tratamientos. Al igual que pas\u00f3 a ra\u00edz del avi\u00f3n estrellado de Germanwings, los l\u00edmites entre el derecho a la informaci\u00f3n y el derecho a la intimidad cada uno los interpreta a su manera y, entonces, el periodista acaba siendo un intruso en la tragedia. Protagonistas y testigos de hechos terribles se sienten desprotegidos cuando los periodistas llegan y empiezan a moverse para averiguar qu\u00e9 ha pasado.<\/p>\n<p>Los excesos de algunos, los errores de otros y las rutinas profesionales de todos provocan la sensaci\u00f3n de que el periodismo \u2013cuando huele la sangre y el sufrimiento- tiende a desplegar un acoso sobre los que tienen alguna relaci\u00f3n con la tragedia. No es s\u00f3lo un problema de los medios sensacionalistas, las quejas interpelan a todas las empresas que fabrican la actualidad y a todos los que intervenimos en ellas. \u00bfQu\u00e9 falla? Quiz\u00e1s falla el respeto, que es la forma de mirar que no olvida que el otro es un sujeto como nosotros, no un objeto. Lo ha explicado muy bien Byung-Chul Han: \u201cEn el contacto respetuoso con los otros, nos guardamos del mirar curioso. El respeto presupone una mirada distanciada, un pathos de la distancia. Hoy esa actitud deja paso a una mirada sin distancias, que es t\u00edpica del espect\u00e1culo\u201d. Por eso hablamos del espect\u00e1culo del dolor como de una disfunci\u00f3n de los medios. El periodismo debe explicar el acontecimiento y, cuando hace falta, debe mostrar aquello que permite comprender la novedad en toda su magnitud, pero no todo lo que se puede mostrar aporta informaci\u00f3n relevante ni todo lo que se puede mostrar debe ser ense\u00f1ado. Toda v\u00edctima merece el m\u00e1ximo respeto y es en este punto donde el mandato impl\u00edcito que la sociedad hace al periodismo puede mejorar.<\/p>\n<p>Las cosas ser\u00edan relativamente sencillas si vivi\u00e9ramos en un mundo donde los \u00fanicos emisores fueran los periodistas, como pasaba unos a\u00f1os atr\u00e1s. Hoy, sin embargo, todo el mundo es receptor y tambi\u00e9n potencial emisor. Albert S\u00e1ez, en el muy recomendable <em>El periodisme despr\u00e9s de Twitter<\/em>, propone una analog\u00eda estimulante para describir esta mutaci\u00f3n hist\u00f3rica: \u201cLa tecnolog\u00eda digital ha provocado unos efectos en el periodismo similares a los de la imprenta en la religi\u00f3n cat\u00f3lica. La posibilidad de leer directamente la Biblia por parte de los feligreses elimin\u00f3 el monopolio de la Iglesia como instituci\u00f3n en la funci\u00f3n de mediaci\u00f3n con la divinidad\u201d. El colega y amigo S\u00e1ez defiende el papel del periodista como int\u00e9rprete y narrador cualificado, ahora m\u00e1s obligado que nunca a la excelencia, para no desaparecer dentro del ruido de las redes sociales: \u201cel p\u00fablico ha encontrado una alternativa al monopolio de los medios y muy a menudo \u2013como pas\u00f3 con la religi\u00f3n-, m\u00e1s que abrazar la nueva fe con entusiasmo, ha huido asqueado de las disfunciones de unas instituciones que en muchos casos hab\u00edan perdido \u2013o cuando menos olvidado- el sentido primigenio de su existencia\u201d. La conclusi\u00f3n no es, a pesar de todo, pesimista: \u201cel cambio de actitud en el consumo de la informaci\u00f3n por parte del p\u00fablico obliga necesariamente a repensar la misi\u00f3n de los periodistas \u2013como el protestantismo transform\u00f3 la de los sacerdotes- y de los medios de comunicaci\u00f3n, como Lutero exigi\u00f3 en el caso de las iglesias\u201d. Cuando todo el mundo puede escribir tuits explicando lo que ve, el periodista debe cometer menos errores y tiene que afinar en su autorregulaci\u00f3n. El periodismo tendr\u00e1 futuro si se distingue del ruido. Y eso incluye el respeto, un concepto que brilla por su ausencia en las redes.<\/p>\n<p>Dicho esto, resulta desconcertante que la misma sociedad que exige \u2013con raz\u00f3n- que el periodismo no viole la intimidad de los que sufren una tragedia haya aceptado que todo el mundo \u2013y sobre todo nuestros hijos- ponga su vida privada en el escaparate de Facebook, Instagram, Twitter y otras redes sin man\u00edas. Esta actitud no se detiene ante situaciones extremas, por lo cual nos encontramos con la paradoja de que los protagonistas y testigos de una noticia violenta difunden, muy a menudo, materiales sensibles que, en cambio, los periodistas rechazan o han de tratar con pinzas. El periodista, en su condici\u00f3n de mediador cualificado, debe observar una responsabilidad que los individuos concernidos por los hechos no imitan, ni ante terceros ni con respecto a su propia vida. He ah\u00ed un cortocircuito que nos dice que los j\u00f3venes (y muchos adultos) no son conscientes todav\u00eda de que hemos decidido construir un mundo radicalmente nuevo, con paredes de cristal y focos permanentes.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los hechos dram\u00e1ticos que sucedieron el lunes por la ma\u00f1ana en el IES Joan Fuster de Barcelona han generado, otra vez, un debate muy intenso sobre lo que debe hacer&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,10,11],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3330"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3330\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}