{"id":3346,"date":"2015-05-07T00:00:05","date_gmt":"2015-05-06T23:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=3346"},"modified":"2015-05-07T00:00:05","modified_gmt":"2015-05-06T23:00:05","slug":"no-surt-a-la-foto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2015\/05\/07\/no-surt-a-la-foto\/","title":{"rendered":"No surt a la foto"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda es muy conocida y estos d\u00edas ha vuelto a ser reproducida por doquier. En ella se ven a supervivientes del campo nazi de Mauthausen vitoreando la entrada al siniestro lugar de un tanque de la 11\u00aa Divisi\u00f3n de Tanques del 3er Ej\u00e9rcito Estadounidense. Sobre el veh\u00edculo, tres soldados sonrientes, adem\u00e1s de otro que asoma la cabeza desde el interior. Los prisioneros liberados, la mayor\u00eda vestidos con el precario uniforme de rayas obligatorio (fabricado con fibra de papel), saludan a los liberadores y dan la espalda al objetivo. S\u00f3lo un prisionero parece estar pendiente del fot\u00f3grafo: un hombre situado a la izquierda del espectador, el cual levanta el brazo derecho mientras sonr\u00ede levemente y no presta atenci\u00f3n alguna a lo que, sin duda, es el gran acontecimiento: la llegada de las tropas que han hecho huir a los verdugos. Sobre la parte interior de la entrada al campo y mirando a la plaza de revista, vemos una gran pancarta que reza \u201clos espa\u00f1oles antifascistas saludan a las fuerzas liberadoras\u201d. La escena es casi perfecta.<\/p>\n<p>Esta fotograf\u00eda es una mentira. Dicho m\u00e1s t\u00e9cnicamente: es la imagen de una escena reconstruida e interpretada para ser recogida \u00a0por las fuerzas US Signal Corps, los militares estadounidenses especializados en fotografiar, filmar e informar de la guerra. Se realiz\u00f3 a instancias del coronel que asumi\u00f3 el mando del campo,\u00a0 Richard R. Seibel, \u00a0el 7 de mayo de 1945 (hoy hace 70 a\u00f1os), dos d\u00edas m\u00e1s tarde de la liberaci\u00f3n de veras, que fue fotografiada desde dentro por un deportado, el catal\u00e1n Francisco Boix, desdoblado en fotoperiodista de la tragedia que \u00e9l mismo vivi\u00f3. Los SS que vigilaban el campo hab\u00edan huido la noche del 2 al 3 de mayo. Boix inmortaliz\u00f3 la entrada del primer oficial norteamericano al campo de Mauthausen, el sargento Albert J. Kosiek. Ahora, precisamente, se reedita ampliado en RBA <em>El fot\u00f3grafo del horror<\/em>, el excelente libro del historiador Benito Bermejo sobre la haza\u00f1a del joven Boix, cuya valiente labor sirvi\u00f3 para condenar a los jerarcas nazis.<\/p>\n<p>Volvamos a la fotograf\u00eda tomada por un miembro desconocido de las US Signal Corps. Busco y rebusco en la imagen a alguien, a otro deportado que tambi\u00e9n se llamaba Francisco, concretamente Francisco Vidal Casanellas, n\u00famero de prisionero 2926, en cuya ficha oficial figura como fecha de deportaci\u00f3n el 13 de diciembre de 1940. No lo encuentro ni lo encontrar\u00e9. Francisco era el hermano mayor de mi madre, combatiente de la Rep\u00fablica con grado de teniente y militante de izquierdas, que se exili\u00f3 a Francia como tantos en 1939, y acab\u00f3 prisionero de los alemanes formando parte de la 115 Compa\u00f1\u00eda de Trabajadores Extranjeros (efectivos auxiliares del ej\u00e9rcito franc\u00e9s), enviada a reforzar in\u00fatilmente la l\u00ednea Maginot. Cayeron los primeros.<\/p>\n<p>A mi t\u00edo no le pidieron que se interpretara a si mismo ante el fot\u00f3grafo aquel lejano 7 de mayo de 1945, no pod\u00edan hacerlo puesto que hab\u00eda dejado de existir \u2013seg\u00fan la mencionada ficha- el 1 de enero de 1942. Ni liberado ni evadido, Francisco Vidal ten\u00eda la categor\u00eda simple y rotunda de fallecido, una F as\u00ed de grande, al igual que otros 4.815 republicanos de los 7.532 que fueron a parar a este campo en territorio austriaco. Espa\u00f1oles a los que Franco dej\u00f3 en manos de Hitler, espa\u00f1oles a los que los gobiernos de la democracia han prestado una atenci\u00f3n descriptible. La carta que el comit\u00e9 internacional de la Cruz Roja envi\u00f3 a mi t\u00eda en marzo de 1946 explica que la muerte de su marido se produjo en el subcampo de Gusen, pero no hay m\u00e1s informaci\u00f3n. Nada sobre c\u00f3mo muri\u00f3. Antes de instalar la primera c\u00e1mara de gas, hab\u00eda otras modalidades de asesinato: palizas, r\u00e1fagas de metralleta, perros lobos, tubo de escape, inyecci\u00f3n de fenol en el coraz\u00f3n, congelaci\u00f3n, la cantera\u2026 Vidal ten\u00eda 29 a\u00f1os, un hijo, una esposa y dos guerras a sus espaldas cuando se convirti\u00f3 en un cad\u00e1ver m\u00e1s.<\/p>\n<p>El escritor e historiador Eduardo Pons Prades, que luch\u00f3 en el bando republicano y m\u00e1s tarde junto a los aliados en la Segunda Guerra Mundial, explica que el d\u00eda que mi t\u00edo lleg\u00f3 al campo \u2013junto a casi 3000 republicanos m\u00e1s procedentes del stalag de Estrasburgo- los nazis informaron a los deportados -en perfecto castellano- que no ten\u00edan derecho a nada y que deb\u00edan considerar un privilegio el ser esclavos del Nuevo Orden Europeo. Eran las dos de la madrugada y, bajo potentes reflectores y a treinta grados bajo cero, les obligaron a desnudarse en medio de la plaza central, les metieron en las duchas, les raparon la cabeza y les entregaron el uniforme rayado.<\/p>\n<p>No est\u00e1 en la foto. Ni estar\u00e1 ya nunca. Ni Francisco Vidal Casanellas ni muchos otros. Es una instant\u00e1nea que, a pesar del enga\u00f1o po\u00e9tico que contiene, capta la alegr\u00eda que exhiben los actores. Alegr\u00eda autentica y dolor aut\u00e9ntico, todo a la vez. Y, muy r\u00e1pidamente, aquello se fue olvidando. El historiador Robert H. Abzug, autor de un libro de referencia sobre la experiencia de las tropas de EEUU en la liberaci\u00f3n de los campos nazis, escribe que, una vez en casa, los veteranos que hab\u00edan estado en Mauthausen y otros infiernos s\u00f3lo encontraron incredulidad, disgusto o silencio en las gentes a las que contaron lo que vieron. Al final, se refugiaron en su propio silencio, hasta que, pasados muchos a\u00f1os, hubo algo de inter\u00e9s en saber la verdad.<\/p>\n<p>\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fotograf\u00eda es muy conocida y estos d\u00edas ha vuelto a ser reproducida por doquier. 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