{"id":4036,"date":"2016-07-29T00:00:36","date_gmt":"2016-07-28T23:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=4036"},"modified":"2016-07-29T00:00:36","modified_gmt":"2016-07-28T23:00:36","slug":"el-carrer-dels-pokemons","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2016\/07\/29\/el-carrer-dels-pokemons\/","title":{"rendered":"El carrer dels pok\u00e9mons"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<\/p>\n<p>El otro d\u00eda vi a dos hombres pendientes obsesivamente de sus smartphones mientras la hija peque\u00f1a de uno de ellos \u2013de tres o cuatro a\u00f1os- atravesaba sola un paso de cebra en una zona de tr\u00e1fico muy intenso. Los dos grandullones iban cazando pok\u00e9mons y se hab\u00edan olvidado de todo, pendientes s\u00f3lo de capturar bichos virtuales y sumar puntos. La escena era c\u00f3mica y era potencialmente tr\u00e1gica. Es la fiebre de este verano: el Pok\u00e9mon Go. Otra moda, la de las selfies en lugares de riesgo, ya nos ha acostumbrado a convivir con la vieja estupidez multiplicada por la nuev\u00edsima tecnolog\u00eda, lo cual refuerza el absurdo cotidiano. Quiero decir que estamos preparados \u2013me parece- para asumir que un cazador de pok\u00e9mons acabe haci\u00e9ndose da\u00f1o; otra cosa es que eso provoque males a terceros, extremo que \u2013desgraciadamente- no debe descartarse en absoluto.<\/p>\n<p>Una de las cosas m\u00e1s interesantes que dicen los propagandistas del Pok\u00e9mon Go es lo siguiente: este juego invita a salir a la calle, sus practicantes no se quedan encerrados en la habitaci\u00f3n como pasa con la mayor\u00eda de videojuegos. He ah\u00ed su gran virtud: adolescentes y j\u00f3venes (y los adultos que se enganchan a \u00e9l) regresan a las calles gracias a Nintendo. Vuelven a las calles y, de paso, hacen un poco de cultura: visitan monumentos, museos, iglesias, plazas y lugares emblem\u00e1ticos donde est\u00e1n los gimnasios de pok\u00e9mons y las pokeparadas. El ocio de las maquinitas virtuales se saca de encima una de las cr\u00edticas habituales. El jugador ya no es aquel sujeto encerrado en su guarida, al contrario: es un caminante incansable que debe hacerse presente en escenarios reales. No dir\u00e9 que el jugador de Pok\u00e9mon Go es un fl\u00e2neur en potencia, porque ser\u00eda una exageraci\u00f3n, pero no descarten que detr\u00e1s de las palomas y las ratas virtuales alguien acabe imitando a Baudelaire.<\/p>\n<p>A mediados de los setenta, volver a la calle significaba recuperar algunas fiestas e inventarse acontecimientos que convirtieran el espacio p\u00fablico en un lugar liberado de la oficialidad que hab\u00eda generado el franquismo. El nuevo folklore, el teatro en la calle, el nuevo circo, la m\u00fasica tradicional reinterpretada, la relectura underground de los carnavales y otros fen\u00f3menos surgieron entonces. Las nuevas generaciones se apropiaban felices del paisaje urbano. Recuerden que una de las frases m\u00e1s c\u00e9lebres de Fraga como ministro fue \u201cla calle es mia\u201d. Hab\u00eda que demostrar que no era cierto.<\/p>\n<p>La calle no es hoy de Fraga ni de los que reinventan las fiestas mayores. Es de los cazadores de pok\u00e9mons, guste o no. Muchos j\u00f3venes quedan para ir a cazar juntos y \u2013seg\u00fan me informa mi hijo- la moda ha conseguido tambi\u00e9n que algunos adolescentes salgan m\u00e1s a menudo de casa. Nunca como ahora el progreso ha estado tan cerca de la sopa de ajo. Si cazan como si no, que agosto les sea amable.<\/p>\n<p>\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El otro d\u00eda vi a dos hombres pendientes obsesivamente de sus smartphones mientras la hija peque\u00f1a de uno de ellos \u2013de tres o cuatro a\u00f1os- atravesaba sola un paso de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,10,11],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4036"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4036"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4036\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}