{"id":4322,"date":"2017-03-30T00:00:54","date_gmt":"2017-03-29T23:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=4322"},"modified":"2019-09-09T14:49:28","modified_gmt":"2019-09-09T13:49:28","slug":"un-teatre-molt-vist","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2017\/03\/30\/un-teatre-molt-vist\/","title":{"rendered":"Un teatre molt vist"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"p@2\">La cuenta de Twitter del Teatre Nacional de Catalunya difundi\u00f3 esta frase del poeta y pintor Narc\u00eds Comadira el pasado lunes, d\u00eda mundial del Teatro: \u201cHoy, pol\u00edticos y tertulianos hacen teatro. La gente de teatro, en cambio, construye la realidad\u201d. Esto no es ninguna novedad. La pol\u00edtica siempre ha sido una representaci\u00f3n, desde el remoto d\u00eda en que el jefe del primer clan que cazaba mamuts quiso dejar claro qui\u00e9n daba las \u00f3rdenes. La pol\u00edtica es inseparable de su puesta en escena, lo cual es anterior a la mediatizaci\u00f3n contempor\u00e1nea de los discursos y de los gestos pol\u00edticos. Hannah Arendt nos recuerda que \u201cla ra\u00edz de la antigua querencia por la pol\u00edtica es la convicci\u00f3n de que el hombre (&#8230;) aparece y se confirma en el espacio del habla y la acci\u00f3n, y que estas actividades, a pesar de su futilidad material, poseen una calidad perdurable por s\u00ed mismas porque crean su propia conmemoraci\u00f3n\u201d. La pol\u00edtica tiende a no tener memoria, pero el teatro pol\u00edtico, parad\u00f3jicamente, anhela fijar un relato y unos s\u00edmbolos en la ciudadan\u00eda entendida como p\u00fablico.<\/p>\n<p class=\"p\">No, el problema no es que los pol\u00edticos hoy hagan teatro. Siempre lo han hecho y siempre lo har\u00e1n, incluidos aquellos que dicen que no lo hacen (y que acostumbran a ser los que con m\u00e1s cuidado preparan la funci\u00f3n). Pol\u00edtica \u2013lo repito\u2013 es saber representar un papel especial ante los otros, adem\u00e1s de gestionar, elegir las prioridades, llegar a acuerdos y, sobre todo, tomar decisiones que afectar\u00e1n a millones de personas. El problema no es el teatro sino el teatro malo. Y que el p\u00fablico no sepa distinguir los espect\u00e1culos p\u00e9simos de los que son excelentes. Todos los pol\u00edticos hacen teatro, pero hay unos que alcanzan el \u00e9xito a partir de textos, montajes y recursos muy casposos, muy rancios y muy tramposos. Pens\u00e9 en ello a ra\u00edz de dos acontecimientos recientes: el mitin de Susana D\u00edaz para anunciar oficialmente su candidatura a las primarias del PSOE (escoltada por Gonz\u00e1lez y Guerra) y la intervenci\u00f3n de Mariano Rajoy anteayer en Barcelona, para prometer inversiones en infraestructuras ante dirigentes empresariales y de algunas entidades. La primera quiere llegar pronto a la Moncloa, mientras que el segundo ya hace tiempo que est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n<p class=\"p\">Rajoy y D\u00edaz son actores de car\u00e1cter puestos a hacer de estrellas. En el papel de l\u00edderes resultan poco cre\u00edbles, aunque han conseguido que algunas de sus virtudes menores parezcan atributos excepcionales, porque en un entorno mediocre el saber resistir se disfraza de talento. De la misma manera que el control del aparato tapa perfectamente la falta de ideas. No se trata de casos \u00fanicos, claro. Arthur Miller escribi\u00f3 un ensayo delicioso titulado <em>Sobre la pol\u00edtica y el teatro<\/em>. Seg\u00fan el famoso dramaturgo norteamericano, \u201cel actor desea no s\u00f3lo que el p\u00fablico se deje enga\u00f1ar por su actuaci\u00f3n y que lo admire sino tambi\u00e9n que lo ame\u201d. El tipo de verdad que el teatro ofrece mediante el artificio s\u00f3lo llega plenamente cuando el int\u00e9rprete consigue hacer olvidar justamente que aquello es una ficci\u00f3n; en el teatro pol\u00edtico, eso est\u00e1 en manos de muy pocos. Miller pone como gran ejemplo al presidente Franklin D. Roosevelt, \u201cque produc\u00eda el impacto del astro ante quien toda resistencia se disuelve\u201d.<\/p>\n<p class=\"p\">Ciertamente, ni D\u00edaz ni Rajoy tienen nada que ver con Roosevelt. De hecho, son la otra cara de la moneda. La socialista y el popular son expertos en hablar sin decir nada y han conseguido convertir la obviedad en un material que sustituye a la confianza. A falta de l\u00edderes con visi\u00f3n y autoridad, este tipo de pol\u00edticos ofrecen un producto que no entusiasma a nadie, pero que se puede imponer f\u00e1cilmente entre los segmentos m\u00e1s conservadores de la sociedad, desde votantes que tienen alergia a cualquier cambio hasta determinados bloques dirigentes que se han resignado a una forma de mal menor que ofrece tranquilidad a cambio de cero imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p\">El presidente del Gobierno espa\u00f1ol ha anunciado solemnemente una inversi\u00f3n de 4.200 millones en infraestructuras en Catalunya hasta el 2020 y el p\u00fablico ha reaccionado, en el mejor de los casos, con un elegante escepticismo. \u00bfPor qu\u00e9? En primer lugar, porque hay un poco de memoria. Y, en segundo lugar, porque toda sobreactuaci\u00f3n teatral \u201clanza una duda sobre el texto\u201d, en palabras del autor neoyorquino. El gui\u00f3n que recit\u00f3 Rajoy el martes no es nuevo, como not\u00f3 Manel P\u00e9rez: se trata de una serie de promesas \u201cque los presentes ya hab\u00edan o\u00eddo, de manera parecida o pr\u00e1cticamente id\u00e9ntica, una infinidad de veces\u201d. Es un teatro muy visto y representado sin convicci\u00f3n alguna, con aquella rutina con que una compa\u00f1\u00eda incapaz de renovarse intenta captar espectadores (de provincias) para ir tirando.<\/p>\n<p class=\"topo fin\">Cuando los problemas revisten gravedad, es hora de que el teatro pol\u00edtico sea ambicioso. No es el caso. Tenemos lo que te\u00adnemos. \u201cEn medio de una obra \u2013escribe Miller\u2013 un actor no puede decidirse a abandonar el escenario sin que se destruya por completo la ilusi\u00f3n. Un sistema que funciona no permite que nadie deje de actuar\u201d. Pero actuar no es s\u00f3lo decir el papel de cualquier modo.<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cuenta de Twitter del Teatre Nacional de Catalunya difundi\u00f3 esta frase del poeta y pintor Narc\u00eds Comadira el pasado lunes, d\u00eda mundial del Teatro: \u201cHoy, pol\u00edticos y tertulianos hacen&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,10,7,49],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4322"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4322"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5083,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4322\/revisions\/5083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}