{"id":4383,"date":"2000-12-15T09:31:37","date_gmt":"2000-12-15T08:31:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=4383"},"modified":"2000-12-15T09:31:37","modified_gmt":"2000-12-15T08:31:37","slug":"manuel-ibanez-escofet-distancia-civica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2000\/12\/15\/manuel-ibanez-escofet-distancia-civica\/","title":{"rendered":"Manuel Ib\u00e1\u00f1ez Escofet &#8211; Dist\u00e0ncia c\u00edvica"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tCu\u00e1l es el lugar del periodista en la sociedad de su tiempo, m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s ac\u00e1 de su relato y de la empresa que le paga por \u00e9l? Manuel Ib\u00e0\u00f1ez Escofet contest\u00f3 a esta pregunta de la manera m\u00e1s simple y a la vez m\u00e1s arriesgada: el lugar del periodista es el del invitado inc\u00f3modo, el del visitante que no se quedar\u00e1, el del extranjero permanente que mira la realidad cercana como si fuera un territorio eternamente remoto y virgen. As\u00ed la calle, as\u00ed el mundo de los poderosos, cualquier porci\u00f3n de realidad mereci\u00f3 para Ib\u00e0\u00f1ez Escofet el ejercicio dif\u00edcil de la distancia c\u00edvica. Ciudadano que no dej\u00f3 nunca de ser periodista las veinticuatro horas del d\u00eda, periodista que no renunci\u00f3 al ciudadano liado en la madeja colectiva de sus coet\u00e1neos.<!--more--><\/p>\n<p>Entre burgueses, entre intelectuales, entre pol\u00edticos, entre su p\u00fablico de la clase media ilustrada, entre forofos barcelonistas, entre j\u00f3venes inconformes, entre cat\u00f3licos, Ib\u00e0\u00f1ez Escofet supo que su espacio era el menos confortable. Y lo asumi\u00f3 sin reservas. Era el espacio de la tensi\u00f3n que le convert\u00eda en sospechoso para muchos. No era posible reducirlo al esquematismo que hubiera convenido a los mediocres, a los resentidos, a los censores. Su talante fue el de la civilidad creativa, democr\u00e1tica, participante. Porque fue uno de tantos j\u00f3venes a los que la Guerra Civil envejeci\u00f3 de golpe, su trazo p\u00fablico como superviviente fue el de un reconstructor l\u00facido, obstinado, de algunas asequibles, modestas, plausibles esperanzas. Orgulloso y combativo, su compromiso fue amalgamado en el desapego infinito de una generaci\u00f3n quemada, curada para siempre de toda burda propaganda, a salvo de demagogias y dogmatismos por haberlos recibido en forma de balas en el alma. Ib\u00e0\u00f1ez Escofet expres\u00f3 sin amortiguador sus filias y sus fobias, pero nadie pudo decir de \u00e9l que fuera sectario. S\u00ed, en cambio, el burdo sectarismo de algunos atac\u00f3 su talento y su vehemente honestidad.<\/p>\n<p>El catalanista por encima de siglas, el cristiano moderno criado en la FEJOC de los a\u00f1os treinta, el ilustrado reformista que sab\u00eda la miseria de la reacci\u00f3n y de la revoluci\u00f3n, el liberal que apostaba por las vanguardias y la cultura sin ataduras, el pujolista que entendi\u00f3 a Tarradellas, el tarradellista que asesor\u00f3 a Pujol, todos ellos son el ciudadano que tuvo algunas, las justas, convicciones. Sin exhibicionismos ni complejos. Con naturalidad.<\/p>\n<p>Periodista que am\u00f3 su oficio como viaje pleno y puerto de llegada, no como tierra de paso o estrategia servil de acceso y retirada a los palacios, tuvo ideas pero nunca se dej\u00f3 enturbiar por los toscos doctrinarismos. Hoy, cuando hemos pasado del auge de los periodistas indigestos de grandes ideolog\u00edas al incremento de periodistas aparentemente vac\u00edos del m\u00e1s m\u00ednimo punto de vista, Ib\u00e0\u00f1ez Escofet se nos ofrece como un modelo de equilibrio. En la dial\u00e9ctica entre el acontecimiento nuevo que modifica el criterio y el pensamiento trabado que argumenta desde alguna premisa, su escritura y su actuaci\u00f3n eluden la pureza inservible de los ingenuos tanto como el compadreo rutinario de los listillos. Sab\u00eda que el periodismo es un oficio impuro, realizado en el gris.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ib\u00e0\u00f1ez Escofet, ciudadano y periodista al servicio de un tiempo y de un pa\u00eds, de un p\u00fablico y de unas cabeceras, pact\u00f3 con la realidad al alza, no a la baja, buscando el resquicio, la grieta. El lugar por donde pasar sin agachar la cabeza y donde vivir dignamente, mirando sin miedo el sol de la ma\u00f1ana. Y para poder contarlo un d\u00eda tras otro, civilizadamente.<\/p>\n<p>\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cu\u00e1l es el lugar del periodista en la sociedad de su tiempo, m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s ac\u00e1 de su relato y de la empresa que le paga por \u00e9l? 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