{"id":4491,"date":"2011-11-02T00:00:13","date_gmt":"2011-11-01T23:00:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oweb.es\/fmalvaro\/?p=9"},"modified":"2011-11-02T00:00:13","modified_gmt":"2011-11-01T23:00:13","slug":"liders-i-que-siguin-insolents","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2011\/11\/02\/liders-i-que-siguin-insolents\/","title":{"rendered":"L\u00edders i que siguin insolents"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tNunca se hab\u00eda hablado tanto de liderazgo como ahora y, parad\u00f3jicamente, nunca los l\u00edderes hab\u00edan sido tan escasos. La teor\u00eda sobre los liderazgos prolifera de una manera espectacular mientras la pr\u00e1ctica del liderazgo, sobre todo la que tiene que ver con la pol\u00edtica, no vive una \u00e9poca gloriosa en Europa. El choque entre lo uno y lo otro es desconcertante. Las elecciones que se celebrar\u00e1n en Espa\u00f1a el 20 de noviembre ilustran de una manera muy di\u00e1fana este fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Mariano Rajoy y Alfredo P\u00e9rez Rubalcaba quieren llegar a la Moncloa para asumir el poder en un momento en que la ciudadan\u00eda espera respuestas inmediatas y efectivas sobre el principal problema, que es la crisis y el paro. Las encuestas se\u00f1alan, sin embargo, que la desconfianza que despiertan ambos candidatos es m\u00e1s que considerable, lo cual los convierte en prisioneros del fatalismo ambiental. Si aquello que define a un l\u00edder es la capacidad de decir con argumentos por d\u00f3nde hay que ir, parece evidente que ni el cabeza de cartel del PP ni el del PSOE pueden ser puestos como ejemplos. Sin quitarles m\u00e9ritos como segundos de un gobierno (los dos lo han sido), estamos ante pol\u00edticos que juegan m\u00e1s a esconder que a ense\u00f1ar y que se definen, sobre todo, por contraste con sus predecesores. Es cierto que Rajoy ha conseguido el tim\u00f3n del PP a pesar de los recelos que despierta entre sectores que a\u00f1oran a Aznar y esta aventura le otorga una cierta autoridad de puertas adentro. Como es cierto que Rubalcaba tiene, de momento, el respeto de sus correligionarios por haber aceptado el reto de ir a unos comicios que son extremadamente dif\u00edciles para el socialismo espa\u00f1ol. Ahora, el verdadero liderazgo siempre debe ir m\u00e1s all\u00e1 de las lealtades partidarias y debe proyectar una influencia fuerte en el conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p>No vivimos en los a\u00f1os treinta del\u00a0siglo XX, por suerte. Los liderazgos ya no deben ser un teatro emocionante de carismas calientes que se afanan por movilizar unas masas enfervorizadas. Hoy, se quiere l\u00edderes que sepan escuchar, que exhiban flexibilidad y criterios claros al mismo tiempo, y que no tengan miedo de tomar decisiones, tambi\u00e9n las m\u00e1s impopulares. Aquello que separa al l\u00edder del resto de los dirigentes es la capacidad de ponerse en situaciones de riesgo calculado para alcanzar objetivos que se saben explicar. Si se observa la trayectoria de muchos l\u00edderes democr\u00e1ticos (de los otros no hace falta hablar), se comprueba que siempre hay alg\u00fan momento clave en que se han desenganchado de su suerte personal y han puesto la cabeza en la boca del le\u00f3n, como hace el domador del circo. \u00bfQui\u00e9n est\u00e1 dispuesto a hacer este n\u00famero a partir del d\u00eda siguiente al 20 de noviembre?<\/p>\n<p>En todos los debates sobre la crisis de deuda que vive la Uni\u00f3n Europea, despu\u00e9s de considerar docenas de factores, siempre acaba aflorando la cuesti\u00f3n de la falta de liderazgo como elemento determinante. M\u00e1s de quinientos millones de europeos que viajamos en el mismo barco nos damos cuenta, asustados, de que no hay un capit\u00e1n que pilote la nave con suficiente conocimiento y pericia. Merkel hace su papel a ratos, Sarkozy no quiere quedar atr\u00e1s y el resto va tirando, pero nadie ha cogido la delantera de la expedici\u00f3n con la determinaci\u00f3n y la credibilidad necesarias. Intentamos evitar el naufragio pero sufrimos diariamente, porque nadie es capaz de explicarnos d\u00f3nde estamos y qu\u00e9 nos pasa. Esta ignorancia alimenta el miedo y la suma de muchos temores no hace nada m\u00e1s que mantener el desconcierto y ampliar la desconfianza. Incluso hay l\u00edderes que, como pasa ahora en Grecia, abonan la demagogia y el salto colectivo en el vac\u00edo. Los populismos se extienden f\u00e1cilmente all\u00ed donde no hay l\u00edderes que saben contener la llamarada.<\/p>\n<p>Vivimos un momento hist\u00f3rico en que todos somos llamados a revisar viejos conceptos. En este contexto, un l\u00edder \u00fatil ser\u00eda aquel que ejerciera una cierta insolencia, esto es, la capacidad de decir lo que no es habitual y lo que nadie est\u00e1 acostumbrado a escuchar. El insolente no es el intemperante, el impertinente o el que provoca por provocar, sino quien osa anunciar que el emperador va desnudo mientras todo el mundo afirma que luce un vestido lujoso y elegante. Como el ni\u00f1o del cuento, como el loco o como el payaso, el l\u00edder debe ser capaz de ir, si hace falta, a contracorriente porque as\u00ed se lo dicta su raz\u00f3n y su sentido de la responsabilidad. Es un ejercicio de distanciamiento para captar la realidad con m\u00e1s agudeza y medirla sin autoenga\u00f1os. La crisis ha puesto sobre la mesa muchas imposturas (de las \u00e9lites y de la gente corriente) que no detect\u00e1bamos como tales; la necesaria insolencia tendr\u00eda que diagnosticarlas para empezar a cambiar la perspectiva err\u00f3nea sobre la cual se sustentan. Un l\u00edder que quiera serlo de veras deber\u00e1 atreverse a realizar esta ingrata misi\u00f3n, de lo contrario su funci\u00f3n no tiene sentido.<\/p>\n<p>No creo que Rajoy ni Rubalcaba tengan una gran predisposici\u00f3n a decir a los ciudadanos aquello que resulta m\u00e1s inc\u00f3modo. Ambos son cultivadores de un tacticismo atroz que s\u00f3lo utiliza las luces cortas para correr hacia el futuro. Espa\u00f1a debe hacer muchos deberes en poco tiempo y debe abordar un profundo recambio de actitudes m\u00e1s importante que el que tuvo lugar (a medias) a la muerte de Franco. Quien se ponga al frente no debe tener miedo de quemarse.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca se hab\u00eda hablado tanto de liderazgo como ahora y, parad\u00f3jicamente, nunca los l\u00edderes hab\u00edan sido tan escasos. 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