{"id":4521,"date":"2011-11-25T00:00:53","date_gmt":"2011-11-24T23:00:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oweb.es\/fmalvaro\/?p=438"},"modified":"2011-11-25T00:00:53","modified_gmt":"2011-11-24T23:00:53","slug":"oficis-felicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2011\/11\/25\/oficis-felicos\/","title":{"rendered":"Oficis feli\u00e7os"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tQue hay oficios felices y no tanto siempre lo hemos sabido pero ahora nos han demostrado cient\u00edficamente que las profesiones consideradas m\u00e1s infelices son las que est\u00e1n mejor pagadas. Aunque ya dec\u00edan los cl\u00e1sicos y la abuela que el dinero no da la felicidad, siempre hemos sospechado que, excepto en casos muy contados, hace falta haber llegado a unos niveles de renta bastante holgados para empezar a hacer bandera de los valores posmaterialistas y del retorno a la simplicidad, que no es exactamente lo mismo que la vida austera ni todav\u00eda menos la precaria o directamente la pobre y\/o miserable.<\/p>\n<p>Ahora, cuando los que vivimos de un salario tenemos d\u00edas de inquietud y d\u00edas de miedo, cuando el paro se ha desbocado, cuando cuesta m\u00e1s llegar a d\u00eda 1, cuando la gran mayor\u00eda estamos seguros que seremos un poco m\u00e1s pobres, justamente ahora resulta fuera de lugar cantar las excelencias de la felicidad contrapuesta al dinero, salvo si uno aspira a la santidad o a repetir el viaje que los hippies hicieron cuando la crisis de la cual se hablaba s\u00f3lo era la del petr\u00f3leo. Porque parecer\u00eda que bromeamos con el padecimiento y los sacrificios de la gente. En cambio, hablar de felicidad en tiempo de vacas gordas no molesta, incluso se puede escribir esta aspiraci\u00f3n en las constituciones y estatutos, a imitaci\u00f3n de los pr\u00f3ceres que lograron la independencia de las trece colonias, embri\u00f3n de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>El hecho es que, si tienen la suerte de conservar su trabajo, deben saber que el oficio m\u00e1s feliz es el de sacerdote. Seg\u00fan un estudio elaborado por la Universidad de Chicago del cual ayer hablaba La Vanguardia, los profesionales de la fe (no s\u00e9 si la muestra incluye todas las confesiones o s\u00f3lo las ramas del cristianismo) est\u00e1n encantados con lo que hacen, seguidos por los bomberos, fisioterapeutas y escritores. Ya lo ven, un poco de alma y un poco de cuerpo. Mientras, el campe\u00f3n de los oficios infelices es el director de tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n, a quien siguen el director de ventas y marketing, el jefe de producto y el programador web; los trabajos m\u00e1s t\u00edpicos de nuestra hipermodernidad no hacen feliz, es un sarcasmo. Desconozco d\u00f3nde quedan los profesionales de la pol\u00edtica y los de la funci\u00f3n p\u00fablica. Una investigaci\u00f3n sobre la felicidad (sentida, fingida o disimulada) de gobernantes y funcionarios podr\u00eda iluminar ciertas pol\u00e9micas.<\/p>\n<p>Ya no llego a tiempo para ser cura y, encima, no soy hombre de fe. Bastante trabajo tengo con los misterios terrenales como para osar adentrarme en los celestiales. Debo ser feliz con lo que hago y, sobre todo, esperar que la condici\u00f3n de abuelo me adorne muy tarde. Porque \u2013como es notorio y otro estudio se\u00f1ala\u2013 los abuelos est\u00e1n cada d\u00eda m\u00e1s agobiados por tener que criar y educar a los nietos. Pero a menudo son los oficios no reconocidos, como el de abuelo y abuela, los que evitan que todo se vaya al garete.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que hay oficios felices y no tanto siempre lo hemos sabido pero ahora nos han demostrado cient\u00edficamente que las profesiones consideradas m\u00e1s infelices son las que est\u00e1n mejor pagadas. 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