{"id":4538,"date":"2012-01-04T00:00:46","date_gmt":"2012-01-03T23:00:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oweb.es\/fmalvaro\/?p=417"},"modified":"2012-01-04T00:00:46","modified_gmt":"2012-01-03T23:00:46","slug":"per-a-que-serveix-un-parlament","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2012\/01\/04\/per-a-que-serveix-un-parlament\/","title":{"rendered":"Per a qu\u00e8 serveix un Parlament?"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tQue los hechos de la vida colectiva tienen lugar y se divulgan a una velocidad que a menudo deja a los pol\u00edticos en fuera de juego es algo que comprobamos diariamente. En las democracias contempor\u00e1neas, el gobernante se ve asediado por constantes demandas de los ciudadanos y lo que le aleja m\u00e1s de la calle es justamente la concepci\u00f3n del tiempo. Estamos acostumbrados al tiempo del consumo, que es la apoteosis de la inmediatez: quieres alg\u00fan producto, lo pagas y lo obtienes en pocos minutos. Hemos incorporado este ritmo a todo lo que hacemos y pensamos que la pol\u00edtica tambi\u00e9n debe funcionar as\u00ed. Una parte de nuestra decepci\u00f3n con la pol\u00edtica proviene de este malentendido, que los pol\u00edticos refuerzan cuando pretenden hacer y decir &#8211; sobre todo decir &#8211; muchas cosas cada d\u00eda.<\/p>\n<p>La enfermedad que provoca esta situaci\u00f3n es una ansiedad permanente sobre los asuntos p\u00fablicos. Esta ansiedad domina los despachos de las administraciones y de los partidos y se traduce, m\u00e1s veces de los que har\u00eda falta, en pol\u00edticas de comunicaci\u00f3n que olvidan una regla b\u00e1sica y antigua seg\u00fan la cual \u00abmenos es m\u00e1s\u00bb. El dogma es que el pol\u00edtico tiene que comunicar siempre, tanto si tiene cosas que decir como si no, tanto si ha tomado decisiones como si no lo ha hecho; en este sentido, es catastr\u00f3fico cuando un gobernante no sabe aislar sus decisiones de este ambiente de ansiedad que distorsiona la percepci\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>Pero en una democracia m\u00e1s o menos homologada no es el poder ejecutivo sino el legislativo el que tiene la misi\u00f3n de perseguir la realidad para dar respuestas a los problemas en forma de leyes. Los diputados de un Parlamento democr\u00e1tico representan la ciudadan\u00eda y, a la vez, ejercen como legisladores, como fabricantes de normas que deben funcionar con eficacia y un cierto sentido de anticipaci\u00f3n. La elaboraci\u00f3n de las leyes mediante los tr\u00e1mites, rutinas y rituales parlamentarios responde a la concepci\u00f3n del tiempo anterior a la electrificaci\u00f3n del mundo, es un vestigio de la vida tal como era a principios del siglo XIX. Salvo en casos muy especiales (la reciente reforma expr\u00e9s de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola, por ejemplo), la discusi\u00f3n parlamentaria se beneficia de una tranquilidad y de una distancia de las cuales muy pocas esferas disponen actualmente; junto al trabajo legislativo, s\u00f3lo la investigaci\u00f3n cient\u00edfica a largo plazo es capaz de romper la l\u00f3gica immediatista que hoy se exige en casi todas las actividades humanas. Que los diputados trabajen sin la ansiedad de los ministros o de los consejeros no es negativo, siempre y cuando est\u00e9n realmente atentos a la ciudadan\u00eda que los ha elegido.<\/p>\n<p>Los parlamentos democr\u00e1ticos son, ante todo, espejos de unas determinadas sociedades. La teor\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica habla de soberan\u00eda nacional, un concepto que, cuando menos en la Uni\u00f3n Europea, debemos empezar a revisar hoy sin miedo. De la misma manera que un Parlamento que no legislara ser\u00eda una instituci\u00f3n in\u00fatil, conviene subrayar que un Parlamento que no fuera un espacio plural y un espacio para la palabra libre ser\u00eda una instituci\u00f3n que se har\u00eda trampas a s\u00ed misma y se las har\u00eda a los ciudadanos. Recientemente, hemos podido presenciar determinados fen\u00f3menos que se\u00f1alan los peligros de olvidar lo m\u00e1s elemental. En el Parlament de Catalunya, hace pocos d\u00edas, la presidenta de la C\u00e1mara consider\u00f3 que deb\u00eda prohibir determinadas expresiones relativas a la situaci\u00f3n de agravio fiscal que sufre el pa\u00eds, como si cada grupo parlamentario no tuviera derecho a etiquetar la realidad seg\u00fan su programa pol\u00edtico; finalmente, con buen criterio, la presidenta corrigi\u00f3 su error, despu\u00e9s de una pol\u00e9mica embrutecida por los insultos de un diputado. M\u00e1s recientemente, la Mesa del Congreso de los Diputados ha impedido que la coalici\u00f3n abertzale Amaiur tenga grupo propio y deba integrarse en el mixto, mediante una lectura muy estricta del reglamento que nunca, en otros casos similares, se hab\u00eda aplicado. Son episodios de calado diferente pero preocupan como disfunciones de una democracia cuyos servidores la debilitan desde dentro.<\/p>\n<p>Un Parlamento no puede ser un espacio de censura, eso ser\u00eda un contrasentido y una ridiculez. Un Parlamento no puede forzar tampoco su reglamento para esconder la existencia de una opci\u00f3n que, adem\u00e1s, ha sido considerada perfectamente legal por los tribunales a pesar de plantear un proyecto rupturista. La Mesa del Congreso, donde el PP corta el bacalao, ha hecho un triste favor a la democracia espa\u00f1ola al impedir que Amaiur tenga su grupo porque esta decisi\u00f3n transmite una idea miedosa y restrictiva del sistema de libertades. Era una magn\u00edfica ocasi\u00f3n para que los grandes partidos espa\u00f1oles reforzaran su autoridad y la de las reglas de juego, pero han preferido aplicar un esquema antiguo, una defensa poco inteligente, un trapicheo rancio que, para entendernos, nos aleja de la cultura pol\u00edtica de Estocolmo y nos acerca a la de Caracas.<\/p>\n<p>La respuesta a la p\u00e9rdida de cr\u00e9dito de la democracia pasa por ampliarla y no por limitarla. Defiendo que debemos profundizar la democracia representativa que tenemos frente a los que piden \u00abuna democracia real\u00bb basada en asambleas populares espont\u00e1neas. Por eso puedo decir, con todos los debidos respetos, que hay d\u00edas en que los pol\u00edticos profesionales parecen dedicados exclusivamente a cargarse el juguete, alegremente.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que los hechos de la vida colectiva tienen lugar y se divulgan a una velocidad que a menudo deja a los pol\u00edticos en fuera de juego es algo que comprobamos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4538"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}