{"id":4540,"date":"2012-01-20T00:00:57","date_gmt":"2012-01-19T23:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oweb.es\/fmalvaro\/?p=451"},"modified":"2012-01-20T00:00:57","modified_gmt":"2012-01-19T23:00:57","slug":"espanol-capitanes-del-honor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2012\/01\/20\/espanol-capitanes-del-honor\/","title":{"rendered":"Capitans de l&#8217;honor"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tEl comportamiento del capit\u00e1n del Costa Concordia puede ser calificado de muchas maneras pero todo el mundo sabe que no fue nada honorable; un capit\u00e1n que abandona su barco cuando se produce un naufragio es la imagen m\u00e1s clara del incumplimiento del deber y, de paso, es el retrato terrible de un deshonor que va unido a una actitud tramposa, mentirosa y carente del m\u00ednimo coraje.<\/p>\n<p>En general, la gente que trabaja en el mar tiene un profundo sentido del honor porque, a pesar de los grandes avances, se gana la vida en un medio de riesgo extremo donde la naturaleza siempre recuerda a los individuos que la existencia cuelga de un hilo muy fino y que fiarse demasiado acostumbra a pagarse muy caro. Sentirse peque\u00f1o ante la fuerza de los elementos ayuda a mantener un c\u00f3digo moral de respeto a uno mismo y a los dem\u00e1s. Por eso la excepci\u00f3n flagrante de Francesco Schettino duele de modo especial a los profesionales de la navegaci\u00f3n y constituye una historia atractiva que nos hace pensar en la grandeza y miseria de que somos capaces cuando nos ponen a prueba.<\/p>\n<p>El honor es un asunto fascinante que importa m\u00e1s de lo que parece. Porque esta palabra tiene mala fama en nuestras sociedades desarrolladas y democr\u00e1ticas, donde se habla mucho, en cambio, de \u00e9tica y de solidaridad y de transparencia. Se asocia el honor, de manera reduccionista, a la tradici\u00f3n m\u00e1s rancia, a un pasado casposo de caballeros con armadura y reglas r\u00edgidas al servicio de castas intocables. Adem\u00e1s, la manera como etiquetamos algunos fen\u00f3menos actuales, caso de los mal llamados \u00abcr\u00edmenes de honor\u00bb que propugnan ciertos fan\u00e1ticos o del particular honor de los mafiosos, abonan la distorsi\u00f3n de este concepto.<\/p>\n<p>Con todo, a la hora de la verdad, el honor nos llama la atenci\u00f3n cuando desaparece completamente de escena y deja paso a comportamientos lamentables que nos hacen sentir verg\u00fcenza ajena. Es lo que pasa con las mencionadas peripecias del capit\u00e1n del Costa Concordia. Y es lo que sucede con las actuaciones intolerables del jugador del Real Madrid llamado Pepe, el energ\u00fameno que, entre otras salvajadas, pis\u00f3 intencionadamente la mano de Messi en el partido de la Copa del Rey del mi\u00e9rcoles. Y tambi\u00e9n es deshonor el que nos llega a trav\u00e9s de ciertas conversaciones privadas que se han hecho p\u00fablicas durante el juicio a Camps por el caso de los trajes, unos di\u00e1logos que no servir\u00edan precisamente para ilustrar la ejemplaridad que tenemos derecho a exigir a todos los cargos elegidos en las urnas.<\/p>\n<p>Afortunadamente, todav\u00eda quedan muchos capitanes del honor pero la mayor\u00eda son an\u00f3nimos, ciudadanos desconocidos que hacen su tarea sin aspavientos \u2013por un salario normal y corriente\u2013 y que nunca obtendr\u00e1n ni medallas, ni premios, ni calles con su nombre. Gracias a todos ellos, porque el honor y el sentido del deber hacia los otros nos alejan de la barbarie y por eso son imprescindibles.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El comportamiento del capit\u00e1n del Costa Concordia puede ser calificado de muchas maneras pero todo el mundo sabe que no fue nada honorable; un capit\u00e1n que abandona su barco cuando&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,11],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4540"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4540"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4540\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}