{"id":4554,"date":"2012-02-15T00:00:54","date_gmt":"2012-02-14T23:00:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oweb.es\/fmalvaro\/?p=773"},"modified":"2012-02-15T00:00:54","modified_gmt":"2012-02-14T23:00:54","slug":"espanol-carnaval-en-tiempo-de-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2012\/02\/15\/espanol-carnaval-en-tiempo-de-crisis\/","title":{"rendered":"Carnaval en temps de crisi"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tSoy de una ciudad del segundo cintur\u00f3n barcelon\u00e9s, Vilanova i la Geltr\u00fa, donde siempre se ha vivido muy intensamente la fiesta del carnaval. Es una tradici\u00f3n local mediante la cual una sociedad determinada ha ido definiendo su car\u00e1cter colectivo, en paralelo a los avatares que han atravesado la historia de nuestro pa\u00eds y del mundo. Es un proceso equivalente a lo que han vivido otras localidades catalanas y de fuera \u2013pienso en Sitges, Solsona, Prats de Moll\u00f3, Bielsa, Sobrarbe, Tolosa, Mundaca, C\u00e1diz, Tenerife o Las Palmas\u2013 que han convertido en famosas las fechas que, seg\u00fan el calendario de la Iglesia, preceden a la Cuaresma, periodo de abstinencia rigurosa que hoy, entre nosotros, s\u00f3lo sigue a rajatabla una minor\u00eda de cat\u00f3licos. Este 2012, la severidad ante los placeres del mundo y de la carne no proviene del dictado de los curas sino de la cruda realidad de una crisis que genera cifras de paro que aterrorizan. \u00bfC\u00f3mo encaja una fiesta que tiene como centro el exceso con un momento en que todo parece colgar de un hilo y las expectativas son terriblemente pesimistas?<\/p>\n<p>Es un hecho hist\u00f3rico que todas las sociedades necesitan divertirse para liberar presi\u00f3n, tambi\u00e9n cuando el panorama es m\u00e1s descorazonador. Sobre todo en estos casos, como demuestra la vida cotidiana durante una guerra o una cat\u00e1strofe natural. Los mecanismos de la psicolog\u00eda individual y colectiva crean el contrapeso necesario frente la adversidad, a fin de que el ser humano pueda soportar sin enloquecer un periodo en que las dificultades lo dominan todo. La Iglesia entendi\u00f3 bien la din\u00e1mica de la represi\u00f3n institucional y la subversi\u00f3n bajo vigilancia cuando recubri\u00f3 las viejas tradiciones paganas \u2013la base del carnaval\u2013 con la doctrina oficial que se ofreci\u00f3 como \u00fanica verdad en Occidente durante muchos siglos. Despu\u00e9s, la ciencia nos ha hecho comprender que las colectividades humanas son muy sensibles a las formas sutiles de poder que denominamos influencia, que tienen la capacidad de orientar estados de \u00e1nimo sociales. Todo lo que nos llega hoy, de boca de l\u00edderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos, reitera los peores augurios.<\/p>\n<p>\u00bfTal y como est\u00e1n las cosas, qui\u00e9n tiene ganas de disfrazarse y salir a la calle a bailar y a re\u00edrse hasta de su sombra? En teor\u00eda, como dec\u00edamos antes, cuando las cosas van mal, toca distraerse m\u00e1s que nunca, pero eso no es tan f\u00e1cil. En una muestra de iron\u00eda involuntaria, los sindicatos han elegido el d\u00eda 19, domingo de carnaval, para organizar manifestaciones de protesta, una fecha rara si se trata de medir la respuesta a la reforma laboral. Los que dicen representar los intereses de la inmensa mayor\u00eda que vive de un salario tampoco acaban de afinar. En fin, no podemos olvidar algo obvio: el carnaval es, adem\u00e1s del planeta de las m\u00e1scaras, el reino de la s\u00e1tira que tiene como objetivo, sobre todo, poner en evidencia a los poderosos, que hoy no son \u2013lo subrayo\u2013 los que m\u00e1s aparecen en televisi\u00f3n. Adem\u00e1s, si tuvimos carnaval a pesar del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, la crisis no puede ser un freno a la necesidad de irreverencia y de insolencia que una sociedad democr\u00e1tica debe mantener para no traicionarse a s\u00ed misma. En este sentido, recomiendo que recuperen el cap\u00edtulo del Pol\u00f2nia emitido por TV3 el pasado jueves, brillante del primero hasta el \u00faltimo gag.<\/p>\n<p>Querr\u00eda equivocarme, pero me parece que los carnavales de este a\u00f1o tambi\u00e9n ser\u00e1n v\u00edctimas de la crisis. Eso gustar\u00e1 quiz\u00e1s a algunos de mis amigos que detestan el carnaval, seguramente porque lo asocian \u00fanicamente a la escuela de sus hijos. Debe de ser que con el f\u00fatbol y los programas del coraz\u00f3n ya tenemos bastante para olvidar transitoriamente las penas. Estos son fen\u00f3menos que los analistas de otras \u00e9pocas (y los gur\u00fas de las indignaciones presentes) tildar\u00edan de pruebas irrefutables de alienaci\u00f3n de la clase obrera. Pero la sociedad se ha hecho tan compleja que los mismos que declaran confiar m\u00e1s en las ONG que en las administraciones confiesan que quieren ser funcionarios. Es el mismo baile de m\u00e1scaras \u2013este dura todo el a\u00f1o\u2013 de los supuestos liberales del PP, buena parte de los cuales son altos t\u00e9cnicos del Estado. Lo grotesco es superior fuera del carnaval.<\/p>\n<p>Para hacer co\u00f1a en el espacio p\u00fablico (y para dedicar unos euros a prepararla) conviene que la densidad de las preocupaciones no supere un cierto umbral. La desconfianza en la cual nos movemos es grande y no parece retroceder pero todav\u00eda permite la s\u00e1tira. El problema aparece cuando entramos en el territorio desolado de la desesperanza, como les pasa a los griegos. Entonces, no hay margen. Aqu\u00ed, si crece el n\u00famero de familias con todos sus miembros desempleados y no conseguimos crear empleos y que los bancos den cr\u00e9ditos a las empresas, la desconfianza se pudrir\u00e1 y se convertir\u00e1 en desesperanza, un corrosivo temible para cualquier grupo humano. Cuesta re\u00edr cuando hay que dedicar todas las energ\u00edas a sobrevivir sin saber qu\u00e9 suceder\u00e1 ma\u00f1ana. Pero no estamos en este escenario, hoy todav\u00eda tenemos derecho \u2013creo\u2013 a re\u00edrnos de lo que nos rodea, precisamente para conjurar los peores demonios.<\/p>\n<p>Don Carnal deber\u00eda llegar pasado ma\u00f1ana de la mano de los Reyes Magos para serenar un poco los \u00e1nimos, pero circula el rumor de que lo har\u00e1 del brazo de la se\u00f1ora Merkel. \u00bfY qui\u00e9nes ser\u00e1n las concubinas del rey del carnaval? P\u00f3nganlas ustedes, seguro que aciertan.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy de una ciudad del segundo cintur\u00f3n barcelon\u00e9s, Vilanova i la Geltr\u00fa, donde siempre se ha vivido muy intensamente la fiesta del carnaval. 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