{"id":4564,"date":"2012-03-07T00:00:37","date_gmt":"2012-03-06T23:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=1079"},"modified":"2012-03-07T00:00:37","modified_gmt":"2012-03-06T23:00:37","slug":"una-cullera-per-tallar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2012\/03\/07\/una-cullera-per-tallar\/","title":{"rendered":"Una cullera per tallar"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tNo es cierto que la crisis actual haya descolocado m\u00e1s a la izquierda que a la derecha europeas, todo el mundo est\u00e1 desconcertado. La diferencia radica en la actitud. La socialdemocracia duda demasiado de su m\u00e9todo reformista y parece que se deja llevar m\u00e1s por las emociones que por las razones cuando interpreta las nuevas protestas y, entonces, tiende a querer imitar como sea a los movimientos que hacen impugnaciones generales al sistema, se llamen indignados o no. Al ver recular sus votos en las urnas, los partidos socialdem\u00f3cratas quieren recuperar vigor mediante el contacto con el magma de una contestaci\u00f3n que, cuando intenta formular una alternativa, se inspira en las doctrinas t\u00edpicas de los partidos ubicados a la izquierda de los socialistas, especialmente de los extraparlamentarios. Esta paradoja tiene algo que chirr\u00eda: la atracci\u00f3n fatal y repentina que experimenta el partido grande que articula el espacio de izquierda por lo que siempre ha sido testimonial y ha estado desconectado de las mayor\u00edas sociales.<\/p>\n<p>Si la socialdemocracia no est\u00e1 segura de su identidad, la izquierda entra en la dimensi\u00f3n desconocida. Faltan ideas, claro est\u00e1. Lo dice incluso el se\u00f1or Hessel. Pero seamos justos: las ideas van escasas en todas partes, no s\u00f3lo en el territorio de la izquierda. Tampoco los conservadores, los liberales o los democristianos tienen un pron\u00f3stico muy redondo que inspire optimismo. Las obligaciones del marco institucional europeo reducen mucho la imaginaci\u00f3n de los gobernantes, que deben gestionar unos compromisos de una dificultad extrema ante una ciudadan\u00eda enfadada, desconfiada, inquieta y que no acaba de comprender lo que pasa. Nadie lo sabe, los pol\u00edticos manejan un diagn\u00f3stico provisional, nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Me parece que Edgar Morin resume bien el cuadro general, lo le\u00edmos en el Magazine de La Vanguardia del pasado 19 de febrero: \u00abEstamos en una crisis que no es s\u00f3lo econ\u00f3mica, demogr\u00e1fica, ecol\u00f3gica, moral. Es una crisis de civilizaci\u00f3n, una crisis de la humanidad. Si no pensamos en este marco, estamos condenados a la impotencia. Hay que pensar en otra v\u00eda, lanzando reformas m\u00faltiples, hay que preparar un nuevo camino\u00bb. Los pol\u00edticos nunca nos cuentan esto. Cuesta admitir que el mundo que estamos viviendo es, para nosotros, como aquella \u00e9poca entre el antiguo r\u00e9gimen y la revoluci\u00f3n industrial, cuando los artesanos se dedicaban a destruir las primeras m\u00e1quinas porque sent\u00edan el futuro como una amenaza que los expulsaba de su precaria seguridad.<\/p>\n<p>Josep Cun\u00ed organiz\u00f3 la semana pasada un muy oportuno y clarificador debate en su programa en 8tv sobre el pol\u00e9mico proyecto Eurovegas, que tanta tinta hace correr. La discusi\u00f3n embrollada sobre esta inversi\u00f3n no es \u00fanicamente una jaqueca local, sino que aparece como la met\u00e1fora m\u00e1s resplandeciente del tipo de sue\u00f1os y miedos que modelan muchas sociedades desarrolladas, asediadas hoy por la recesi\u00f3n y el paro. Estamos tan mareados, que creemos que una apuesta como Eurovegas puede salvar o estropear todo un pa\u00eds cuando, en realidad, todav\u00eda no nos hemos dado cuenta de que todo pasa a la vez y muy r\u00e1pidamente, y que debemos cambiar la forma como nos pensamos ante los retos. No para aceptar o rechazar mec\u00e1nicamente Eurovegas o lo que venga, sino para empezar a hablar de otra manera de todo lo de que nos descoloca.<\/p>\n<p>La izquierda est\u00e1 en la oposici\u00f3n y la derecha gobierna. Podr\u00eda ser al rev\u00e9s. Ni unos ni otros tienen el certificado de garant\u00eda que asegure que el aparato no se romper\u00e1. La reforma laboral que impulsa el Gobierno central forma parte de este momento en que la pol\u00edtica parece que ha declarado la guerra a la gente con el pretexto de que vale m\u00e1s cortar a tiempo que dejar que el mal gangrene la pierna. Porque no se explica bien la madeja en la que respiramos. En teor\u00eda, todo el mundo acepta que hab\u00eda que poner al d\u00eda la normativa laboral, pero, despu\u00e9s, la concreci\u00f3n enciende todas las alarmas, porque a la desconfianza general se a\u00f1ade la desconfianza por la picaresca ancestral de nuestro entorno: la que practica al empleado listillo y la que practica el empresario irresponsable, figuras nocivas que acaban complicando la vida a la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Calle y elecciones no son intercambiables, pero deben leerse de manera simult\u00e1nea y afinadamente. Los sindicatos han de decidir si convocan huelga general para el d\u00eda 29, un ritual que, seg\u00fan la nariz y las encuestas, no despierta gran entusiasmo en la gente. \u00bfSolucionar\u00e1 alguna cosa una huelga general en estos momentos? Nada. Una huelga general es una huelga pol\u00edtica contra un gobierno o un r\u00e9gimen y ahora el problema de fondo no es ni Rajoy ni la democracia parlamentaria. Es mayor. Es m\u00e1s difuso. La huelga general ser\u00eda como utilizar una cuchara para cortar carne, un utensilio equivocado. Nos aferramos a formas del pasado.<\/p>\n<p>El director de la versi\u00f3n de<em> El mercader de Ven\u00e8cia<\/em> que se puede ver en el Teatre Nacional de Catalunya abre su montaje con una manifestaci\u00f3n donde no falta la pancarta contra los recortes. No aporta nada a la obra de Shakespeare, pero eso es un detalle menor cuando se trata, sobre todo, de exhibir el compromiso del creador, y menos si hay dinero p\u00fablico. Los nuevos tiempos exigen imaginaci\u00f3n, pero es m\u00e1s f\u00e1cil \u2013dentro y fuera de los teatros\u2013 ser extravagantes que originales.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es cierto que la crisis actual haya descolocado m\u00e1s a la izquierda que a la derecha europeas, todo el mundo est\u00e1 desconcertado. La diferencia radica en la actitud. La&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4564"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4564"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4564\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}