{"id":4602,"date":"2012-05-04T00:00:31","date_gmt":"2012-05-03T23:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=1289"},"modified":"2012-05-04T00:00:31","modified_gmt":"2012-05-03T23:00:31","slug":"mazinger-z-torna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2012\/05\/04\/mazinger-z-torna\/","title":{"rendered":"Mazinger Z torna"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<\/p>\n<p>Celebro que, aprovechando la inauguraci\u00f3n del Sal\u00f3n del C\u00f3mic, este diario recuerde a uno de los personajes m\u00e1s m\u00edticos de mi infancia: el robot Mazinger Z, protagonista de unos dibujos animados que nos hicieron felices cuando era generalmente aceptado que los robots y los inventos de todo tipo -sobre todo los electrodom\u00e9sticos que nuestros padres compraban gracias a las horas extra- eran algo bueno que serv\u00eda para hacernos la vida m\u00e1s f\u00e1cil y mejor que la de nuestros antepasados. Ahora, en cambio, salen por televisi\u00f3n personas que promueven regresar al estilo de vida de los bisabuelos, a la b\u00fasqueda de una simplicidad y de una autenticidad que nos llevar\u00e1n a la paz interior. \u00bfTan d\u00e9bil es la memoria de la dureza y la precariedad que acompa\u00f1\u00f3 la existencia de la gente de este rinc\u00f3n de mundo hasta hace s\u00f3lo cuatro d\u00edas? Idealizar la vida a la luz de las velas tiene m\u00e1s que ver con la candidez que con la austeridad.<\/p>\n<p>Volvamos a Mazinger Z. \u00bfPor qu\u00e9 nos gustaba tanto aquel robot que se enfrentaba a las m\u00e1quinas destructivas del Doctor Infierno, el malvado de aquellas aventuras? Porque venc\u00eda, porque lo hac\u00eda noblemente y porque utilizaba unas armas sensacionales, como los pu\u00f1os cohete o el fuego de pecho. Era un robot tan humano que incluso ten\u00eda una compa\u00f1era llamada Afrodita A. Supongo que los vigilantes m\u00e1s ortodoxos de los efectos de la violencia televisiva no deben sentir ninguna simpat\u00eda por este tipo de dibujos como no la sienten por las pel\u00edculas del Far West que llenaban nuestras tardes del s\u00e1bado o por las historietas de <em>Haza\u00f1as B\u00e9licas<\/em>. Con ojos de hoy, el robot pilotado por Koji Kabuto no aprueba el examen de la correcci\u00f3n pol\u00edtica y podr\u00eda ser acusado como expresi\u00f3n evidente \u00abde una cultura de masas que enaltece la tremenda violencia estructural que sufrimos y que explica todas las otras violencias, empezando por la de los desesperados buenos chicos que no tienen otra forma de hacerse escuchar que quemar contenedores y tiendas\u00bb.<\/p>\n<p>El robot es la met\u00e1fora de una inteligencia humana que se desaf\u00eda a s\u00ed misma y sale adelante. El replicante de Blade Runner es Mazinger Z tras saber que los Magos de Oriente son los padres. Por eso no hay nada m\u00e1s humano y m\u00e1s tocado por las emociones que los robots que la literatura, el cine y el c\u00f3mic nos han regalado. Una inteligencia que es un canto a la libertad del individuo, enfrentado a la responsabilidad de sus actos. El otro d\u00eda alguien hablaba de una supuesta \u00abinteligencia colectiva\u00bb que nos permitir\u00eda salir de la crisis, refundar la democracia y construir un mundo mejor. Qued\u00e9 patitieso: \u00bfinteligencia colectiva? Es un contrasentido inquietante. La inteligencia es individual o no es, y hace que los individuos cooperemos y compitamos desde los tiempos de los dinosaurios. Otra cosa es confundir Twitter y Facebook con el Dios de Spinoza.<\/p>\n<p>\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Celebro que, aprovechando la inauguraci\u00f3n del Sal\u00f3n del C\u00f3mic, este diario recuerde a uno de los personajes m\u00e1s m\u00edticos de mi infancia: el robot Mazinger Z, protagonista de unos dibujos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,10,11],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4602"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4602"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4602\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}