{"id":4633,"date":"2012-06-20T00:00:17","date_gmt":"2012-06-19T23:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=1419"},"modified":"2012-06-20T00:00:17","modified_gmt":"2012-06-19T23:00:17","slug":"joan-fuster-terapia-de-xoc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2012\/06\/20\/joan-fuster-terapia-de-xoc\/","title":{"rendered":"Joan Fuster, ter\u00e0pia de xoc"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tMa\u00f1ana, d\u00eda 21 de junio, se cumplir\u00e1n veinte a\u00f1os de la muerte de Joan Fuster, el sabio de Sueca, el ensayista m\u00e1s potente que han dado las letras catalanas de la segunda mitad del siglo XX, un autor que, si hubiera escrito en franc\u00e9s o espa\u00f1ol, ser\u00eda conocido y traducido a las principales lenguas. De hecho, en espa\u00f1ol tambi\u00e9n escribi\u00f3 y mucho, (cosa ignorada por algunos vigilantes de la pureza patria muy desinformados) en varios diarios y revistas, entre los cuales esta cabecera desde la cual me dirijo a usted, amigo lector. La prensa -conviene recordarlo- fue la actividad que permiti\u00f3 a nuestro cl\u00e1sico ganarse la vida con una cierta regularidad y, de paso, poder dedicarse a sus libros y a conversar. Seg\u00fan el siempre afinado Enric S\u00f2ria, \u00abFuster es el principal articulista de posguerra con que contamos, sin comparaci\u00f3n, tanto por la cantidad como por la destreza\u00bb.<\/p>\n<p>Con Fuster pasa hoy un poco como con Josep Pla: m\u00e1s all\u00e1 de los fusterianos a machamartillo y de los t\u00f3picos sobre su t\u00edtulo m\u00e1s conocido, <em>Nosaltres els valencians<\/em>, no me parece que sea un autor muy le\u00eddo. En todo caso, y fuera de los c\u00edrculos especializados, Fuster se ha convertido en una referencia borrada, una silla vac\u00eda, y eso que la mayor\u00eda de sus obras son m\u00e1s f\u00e1ciles de encontrar que las de otras figuras de esta dimensi\u00f3n. Iba a escribir \u00abun autor de culto\u00bb, pero esta etiqueta casa poco con alguien que fulminar\u00eda a golpes de aforismo a cualquiera que pretendiera ponerlo en la jaula trendy o cool de los modernillos del barrio, siempre a punto de perdonar la vida a alg\u00fan literato de la reserva india.<\/p>\n<p>Pero no nos perdamos en miserias que el p\u00fablico calificar\u00eda de pol\u00edticas. Al fin y al cabo, el Fuster que me interesa m\u00e1s es el menos pol\u00edtico o el menos militante, para decirlo con propiedad. Porque, como sabe todo el mundo que lo haya le\u00eddo, los papeles de Fuster siempre son inevitablemente pol\u00edticos, en el sentido que utilizaba Hanna Arendt cuando escrib\u00eda que \u00abla pol\u00edtica est\u00e1 en todo\u00bb.<\/p>\n<p>Soy m\u00e1s de t\u00edtulos como <em>El descr\u00e8dit de la realitat<\/em>, <em>Diccionari per a ociosos<\/em> o <em>Causar-se d&#8217;esperar<\/em>. Me parece que, cuando se libera de su misi\u00f3n de ide\u00f3logo urgente de un pa\u00eds huidizo, Fuster ofrece el gran espect\u00e1culo de una insolencia que, atemperada de soslayo por el juego elegante de la inversi\u00f3n ir\u00f3nica, permite resquebrajar cualquier material previamente escogido, sea cual sea su dureza y consistencia. Entonces, la lectura de Fuster, para decirlo con un adjetivo muy de su gusto, resulta terriblemente desinfectante. Pica de lo lindo. Por eso tiene un punto de adictiva.<\/p>\n<p>Cada curso, desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, doy a leer a mis alumnos de Periodismo, en la facultad de Comunicaci\u00f3n Blanquerna, alg\u00fan libro de Fuster, nombre del cual no han o\u00eddo hablar casi nunca antes. La experiencia es de gran inter\u00e9s porque se convierte en una terapia de choque. En primer lugar, por el g\u00e9nero: se enfrentan a una prosa que les obliga a no bajar nunca la guardia. En segundo lugar, por los asuntos que trata: una diversidad de fen\u00f3menos que siempre remiten a los grandes universales de la existencia, como no podr\u00eda ser de otra manera en uno de los herederos m\u00e1s conspicuos de Montaigne.<\/p>\n<p>Los primeros d\u00edas, la voz de Fuster se les hace extra\u00f1a, su iron\u00eda les desconcierta. Despu\u00e9s, poco a poco, comprenden que tienen delante algo diferente y que, quiz\u00e1s, vale la pena prestarle atenci\u00f3n. Los m\u00e1s curiosos del aula descubren que un se\u00f1or valenciano de los tiempos anteriores a internet, Facebook y Twitter les puede dar pistas muy sugerentes para aprender a pensar y vivir la vida de ahora. Y entonces algunos bromean y aseguran que quiz\u00e1s Fuster habr\u00eda hecho alg\u00fan c\u00e9ntimo dedic\u00e1ndose a manuales de autoayuda para p\u00fablicos que no renuncian a la condici\u00f3n adulta.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se consigue cuando se hace leer Fuster a los j\u00f3venes? Cuesta decirlo. Me sentir\u00eda satisfecho si dos o tres de cada cincuenta estudiantes que han tenido alguno de sus t\u00edtulos en las manos sintieran la necesidad de observar la realidad con la dosis de sospecha necesaria para compartir aquel aforismo que tanto me gusta: \u00abAtenci\u00f3n: todo pensamiento es un mal pensamiento\u00bb. He ah\u00ed un programa intelectual y vital honesto, imprescindible en un momento en que muchos dirigentes pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales sienten repugnancia por el significado verdadero de las palabras y, entonces, las travisten constantemente. Lo hacen porque no nos quieren alarmar, dicen. En estos casos, recuerdo otro aforismo fusteriano: \u00abDa igual que me enga\u00f1en. Lo que realmente me jode es saber que me est\u00e1n enga\u00f1ando\u00bb.<\/p>\n<p>Leer a Fuster purga, limpia y proporciona una incomodidad muy saludable sobre las inercias que va acumulando nuestro punto de vista a medida que se acostumbra al paisaje moral que nos rodea. De la pereza a la impunidad hay un paso. M\u00e1s all\u00e1, muchas de las cosas que Fuster escribi\u00f3 s\u00f3lo pueden comprenderse si se tiene en cuenta que el licor de un ilustrado de Sueca que no quer\u00eda resignarse a la oscuridad era el marxismo, el psicoan\u00e1lisis y todo lo que impugnaba el retablo inmediato de las maravillas.<\/p>\n<p>Dos d\u00e9cadas sin Fuster son dos d\u00e9cadas en busca de Fuster. Del que no caduca y sigue ofreci\u00e9ndonos hoy un combate contra la tonter\u00eda.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ma\u00f1ana, d\u00eda 21 de junio, se cumplir\u00e1n veinte a\u00f1os de la muerte de Joan Fuster, el sabio de Sueca, el ensayista m\u00e1s potente que han dado las letras catalanas de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,10],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4633"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4633"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4633\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}