{"id":4692,"date":"2012-10-18T00:00:29","date_gmt":"2012-10-17T23:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=1698"},"modified":"2012-10-18T00:00:29","modified_gmt":"2012-10-17T23:00:29","slug":"europa-capital-edimburg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2012\/10\/18\/europa-capital-edimburg\/","title":{"rendered":"Europa, capital Edimburg"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tA pesar de todas las debilidades y carencias del proyecto europeo, a pesar de la burocracia de Bruselas y a pesar del papel\u00f3n de nuestros dirigentes cuando las guerras de los Balcanes, me alegra mucho el Nobel de la Paz otorgado a la UE. Hay que poner las cosas en perspectiva para no cargarnos lo que funciona. Tenemos la suerte de formar parte de una realidad pol\u00edtica, econ\u00f3mica, cultural y social que, surgida en medio de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial, se ha convertido en la zona de m\u00e1s libertad, justicia y bienestar del planeta. Imperfecta, pero envidiable para millones de personas del resto de continentes. Me cuesta entender que haya quien no valore este hecho de civilizaci\u00f3n y se permita despreciar los beneficios de esta aventura colectiva.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, todav\u00eda hab\u00eda personas que hablaban de la Europa de los mercaderes para criticar la democracia multinacional con m\u00e1s ciudadanos de toda la historia. Quiz\u00e1s ignoraban que los intercambios comerciales y las grandes ciudades han creado -como los monasterios- la cultura europea que nos ha hecho grandes, basada en el esp\u00edritu cr\u00edtico, la tolerancia y la capacidad de reformar e innovar. Vender y comprar nos ha hecho leer y conversar, y nos ha ahorrado muchas guerras, desgraciadamente no todas. La imprenta y la moneda, los sue\u00f1os y los intereses, todo nos ha hecho como somos. Puedo soportar la ret\u00f3rica oscura de los profesionales del europe\u00edsmo oficial porque s\u00e9 que, por debajo, hay un horizonte de progreso emp\u00edricamente mesurable que ha convertido la existencia en un lugar menos hostil de lo que lo fue para nuestros abuelos y padres.<\/p>\n<p>Al cabo de pocos d\u00edas, una nueva noticia ha afianzado nuestra fe laica en Europa: el acuerdo entre los gobiernos brit\u00e1nico y escoc\u00e9s para organizar un refer\u00e9ndum sobre el futuro de Escocia. Como ya han subrayado muchas voces, se trata de un ejercicio impecable de democracia que nos ilustra sobre lo que deber\u00e1 ser normal en este siglo XXI, marcado por la extensi\u00f3n de las libertades fundamentales: no se puede impedir que las sociedades que se sienten naci\u00f3n (ll\u00e1menlo como gusten) expresen pac\u00edficamente c\u00f3mo y de qu\u00e9 manera quieren formar parte de este tablero global interconectado. Estamos ante una redistribuci\u00f3n o reconfiguraci\u00f3n del poder que exige mentes abiertas, serenidad y respeto. Los que no entiendan este nuevo contexto tendr\u00e1n muchas sorpresas.<\/p>\n<p>Escocia y Catalunya coinciden al aspirar a esta mayor\u00eda de edad. Sucede en Europa y en medio de una crisis sin precedentes, aunque las islas Brit\u00e1nicas siempre son otro universo. Y todo el mundo se da cuenta de que Londres exhibe una actitud muy diferente de la de Madrid. \u00bfPor qu\u00e9? El Reino Unido tiene una tradici\u00f3n democr\u00e1tica antigua y bien asentada, los ingleses no tienen ning\u00fan problema en reconocer la existencia del pueblo escoc\u00e9s y, para rematar, los unionistas van por delante de los independentistas en todas las encuestas, lo cual da seguridad a Cameron. En definitiva, la ausencia de dramatismo convierte el proceso escoc\u00e9s en una discusi\u00f3n razonable a gran escala, sobre modelos de relaci\u00f3n pol\u00edtica con Europa y el mundo, ni m\u00e1s ni menos. Razonable no quiere decir completamente al margen de factores emocionales, claro est\u00e1. S\u00f3lo significa que la visceralidad est\u00e1 controlada y contamina menos los argumentos. Por cierto, en Edimburgo y en Londres nadie osa pensar que el voto de un empresario o de un financiero valga m\u00e1s que el de un ciudadano asalariado.<\/p>\n<p>Seamos sinceros: el drama de muchos partidarios de mantener el\u00a0<em>statu quo<\/em>\u00a0de Espa\u00f1a es la poca fe que demuestran tener en el proyecto que tanto proclaman amar, de lo contrario no necesitar\u00edan difundir mensajes catastrofistas para ganar la adhesi\u00f3n. El espect\u00e1culo es penoso y hace un triste favor a la causa de la unidad. Mientras, los que quieren mantener Escocia dentro del Reino Unido basan su campa\u00f1a en el optimismo y hacen bandera del \u00abBetter together\u00bb (mejor juntos). Aqu\u00ed, en cambio, la tesis es \u00abseparados de Espa\u00f1a, los catalanes lo pasar\u00e9is muy mal, nosotros ya nos encargaremos de que as\u00ed sea\u00bb. La obscenidad de este planteamiento no tiene nada que ver con las dudas e incertidumbres que puede generar una transformaci\u00f3n tan importante. Una cosa es la l\u00f3gica prevenci\u00f3n ante lo que no se conoce y otra, bien distinta, es la mentira, el insulto y la desfiguraci\u00f3n sistem\u00e1tica de los hechos, de las cuales se quejaba en estas p\u00e1ginas Miquel Roca, uno de los padres de la Constituci\u00f3n de 1978.<\/p>\n<p>S\u00e9 que poner Escocia y Catalunya en la misma vitrina da risa a los habituales cr\u00edticos de todo nacionalismo sin Estado, muchos de los cuales -incluso los de la \u00f3rbita del PP- beben de teor\u00edas marxistas muy frecuentadas, seg\u00fan las cuales todo eso es una invenci\u00f3n, un cuento de hadas pintoresco al servicio de burgues\u00edas oportunistas. Josep R. Llobera, experto reconocido sobre la materia, remarca, en <em>El dios de la modernidad<\/em>, que estas interpretaciones siempre van cojas porque hay una dimensi\u00f3n del hecho nacional que supera los intereses de clase y crea solidaridad interna, ocurre en toda Europa. Hoy, s\u00f3lo hay que pasear por Catalunya para comprobar el cariz interclasista del nuevo independentismo, que nace de abajo y no es -bien seguro- el juguete de cuatrocientos supuestos poderosos que cortan el bacalao.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pesar de todas las debilidades y carencias del proyecto europeo, a pesar de la burocracia de Bruselas y a pesar del papel\u00f3n de nuestros dirigentes cuando las guerras de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4692"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4692\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}