{"id":4738,"date":"2012-12-14T00:00:26","date_gmt":"2012-12-13T23:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=1874"},"modified":"2012-12-14T00:00:26","modified_gmt":"2012-12-13T23:00:26","slug":"piulades-papals","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2012\/12\/14\/piulades-papals\/","title":{"rendered":"Piulades papals"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tBenedicto XVI ya le da a la tecla. Quiero decir que ya est\u00e1 en Twitter y le siguen 1,3 millones de personas. Ser\u00eda extra\u00f1o que el l\u00edder de la Iglesia no acabara utilizando esta herramienta cuando el Vaticano siempre ha sido una potencia precursora en la utilizaci\u00f3n ambiciosa de la comunicaci\u00f3n, como corresponde a los inventores de la propaganda moderna. La batalla de la fe exige estar presente all\u00ed donde se pueda colocar el mensaje, sin man\u00edas. Despreciar ciertas innovaciones tecnol\u00f3gicas hizo que el catolicismo perdiera terreno -a partir de los a\u00f1os ochenta- en beneficio de varias iglesias evang\u00e9licas que hicieron una apuesta muy fuerte y agresiva por la televisi\u00f3n. El impacto de eso es perfectamente visible en muchos pa\u00edses latinoamericanos. En t\u00e9rminos de mercado, un error as\u00ed se paga muy caro.<\/p>\n<p>Ratzinger ha escuchado a los expertos que lo asesoran y se ha introducido en esta selva apasionante donde todo el mundo es emisor y receptor a la vez. Twitter, como internet en general, tiende a alimentar el carnaval de las falsas identidades, lo cual desfigura, muchas veces, el intercambio de mensajes. En la vida, hay impostores y en las redes sociales todav\u00eda hay m\u00e1s, porque es muy f\u00e1cil crear identidades digitales para esconder qui\u00e9nes somos, para simular lo que querr\u00edamos ser, o simplemente para atacar con impunidad. Cuando aparece en p\u00fablico, el Papa se desplaza en un autom\u00f3vil especial que lo protege de posibles atentados, mientras que en Twitter estar\u00e1 expuesto a todo tipo de ataques, entre los cuales no faltar\u00e1n los movidos por odios y fanatismos. Se aconseja paciencia, virtud muy apreciada en Roma.<\/p>\n<p>Con todo, hay una contradicci\u00f3n insalvable entre un Pont\u00edfice que tuitea y responde alguna pregunta de sus seguidores y el car\u00e1cter excepcional que siempre tienen las palabras del sucesor de Pedro. Por ejemplo, son escasas las entrevistas que los papas conceden a los medios y, cuando eso pasa, se trata de ejercicios que tienen poco que ver con la manera como un periodista puede interrogar a cualquier personalidad relevante, incluidos los presidentes de los gobiernos m\u00e1s importantes. La palabra del Santo Padre necesita recordarnos que responde a una funci\u00f3n sagrada, no puede producirse de cualquier modo ni fuera de unas pautas muy codificadas. Adem\u00e1s, una de las caracter\u00edsticas del Papa es que habla poco, porque intenta despertar gran inter\u00e9s siempre.<\/p>\n<p>Esta econom\u00eda del mensaje papal -que refuerza la intenci\u00f3n de influencia sobre los fieles y los que no- casa poco con Twitter, una herramienta y un canal que favorece el exceso comunicativo y, por tanto, la banalizaci\u00f3n por acumulaci\u00f3n y saturaci\u00f3n. Los m\u00fasicos y los poetas saben que, a menudo, menos es m\u00e1s. No s\u00e9 si el periodista de cabecera de Benedicto XVI, Greg Burke, ha pensado mucho en eso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Benedicto XVI ya le da a la tecla. Quiero decir que ya est\u00e1 en Twitter y le siguen 1,3 millones de personas. Ser\u00eda extra\u00f1o que el l\u00edder de la Iglesia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,10],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4738"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4738"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4738\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}