{"id":4740,"date":"2013-01-03T00:00:12","date_gmt":"2013-01-02T23:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=1893"},"modified":"2013-01-03T00:00:12","modified_gmt":"2013-01-02T23:00:12","slug":"vergonya-i-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2013\/01\/03\/vergonya-i-democracia\/","title":{"rendered":"Vergonya i democr\u00e0cia"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<\/p>\n<p>Se vuelve a hablar de la verg\u00fcenza, nos lo explican en las p\u00e1ginas culturales de este peri\u00f3dico. Las palabras van y vienen como si nada. En el tiempo que mis padres vivieron como suma de pasado, presente y futuro (la posguerra), la verg\u00fcenza era muy importante. En el tiempo de mis maestros (los setenta), la verg\u00fcenza dej\u00f3 de ser un valor en el escaparate de la existencia. Hoy, despu\u00e9s de todos los naufragios de los grandes relatos, viejos progresistas que se han convertido en abuelos sienten nostalgia de la verg\u00fcenza, como se a\u00f1ora una antigua c\u00f3moda de la t\u00eda, que alguien no supo valorar en su momento. Me hace gracia.<\/p>\n<p>De mis padres aprend\u00ed que los pobres ten\u00edan verg\u00fcenza mientras los ricos ten\u00edan otras cosas. Misterios relacionados con el pasillo oscuro que une la libertad, la propiedad y la dignidad. La verg\u00fcenza no era una bandera, era el refugio de quien no tiene nada, un espacio de prevenci\u00f3n contra los abusos, enormes durante muchas d\u00e9cadas en este pa\u00eds. La verg\u00fcenza no era una marca de clase social, era la supervivencia que se transforma en costumbre. Hace falta ser perif\u00e9rico -en sentido integral- para comprender exactamente que la verg\u00fcenza no puede ser pensada por seg\u00fan quien. En catal\u00e1n, tenemos la palabra pocavergonya, muy apropiada. En espa\u00f1ol, se habla de sinverg\u00fcenza, quiz\u00e1s menos tr\u00e1gica. Exacta, sin embargo.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 hablamos hoy cuando hablamos de la verg\u00fcenza perdida? De cuatro cosas.<\/p>\n<p>1. La sociedad del espect\u00e1culo ha cambiado el concepto de verg\u00fcenza al convertir el pudor en una palabra sin sentido. Mostrar la propia vida mediante las redes sociales es un ejercicio de millones de personas. Est\u00e1 vinculado a la destrucci\u00f3n del concepto cl\u00e1sico de privacidad y de intimidad. Adem\u00e1s, transgredir para ser famoso exige aparcar cualquier residuo de verg\u00fcenza. Muchos quieren ser famosos y la verg\u00fcenza es, entonces, una muralla que hay que saltar. La obligaci\u00f3n de ser desinhibido, natural y divertido ante el mundo no se discute. La chabacaner\u00eda acaba pudriendo la representaci\u00f3n: hay que mostrar el culo y el alma con total abnegaci\u00f3n. Somos estrellas on fire.<\/p>\n<p>2. La falta de verg\u00fcenza como falta de sentimiento de culpa o de responsabilidad es lo que define el espacio de la pol\u00edtica-porquer\u00eda y de la pol\u00edtica-trapo.<\/p>\n<p>Tiene que ver con un mundo donde a los ciudadanos nos conviene creer que todo nos supera y que las causas de los problemas que vivimos no tienen nada que ver con nuestras decisiones. Es una excusa. S\u00f3lo nos vemos como v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Tiene que ver con un mundo donde \u00abuno mismo es el proyecto fundamental de cada individuo\u00bb como escribe Fran\u00e7ois Ascher. En este universo, \u00abla sociedad nos dice cada vez menos cu\u00e1les son las reglas que debemos respetar, pero nos conmina a que elijamos nosotros mismos las que debemos adoptar\u00bb. Este soci\u00f3logo franc\u00e9s tiene clara la conclusi\u00f3n: \u00abEn este nuevo contexto, la verg\u00fcenza y la culpabilidad ya no sirven para sancionar el incumplimiento de las normas que uno mismo ha elegido o cree haber elegido\u00bb.<\/p>\n<p>Tiene que ver con la quiebra de los mecanismos de persecuci\u00f3n y castigo de comportamientos criminales o \u00e9ticamente dudosos que instauran una idea de impunidad f\u00e1cil y que impide que pueda prosperar nada parecido a la ejemplaridad de los l\u00edderes pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales.<\/p>\n<p>Tiene que ver, finalmente, con la sensaci\u00f3n de que las normas siempre acaban premiando a quien no las cumple o las desfigura en funci\u00f3n de sus intereses espurios. Es el caso -por ejemplo- de la amnist\u00eda fiscal dictada por el Gobierno, una verdadera burla a la mayor\u00eda y un mensaje que alimenta el cinismo m\u00e1s descarnado.<\/p>\n<p>3. La verg\u00fcenza inencontrable exige rituales paliativos por parte de los poderes, para liberar presi\u00f3n. Parece que sea autocr\u00edtica pero es otra cosa. A veces, los pol\u00edticos piden disculpas s\u00f3lo por evitar que la falta de popularidad les destroce en las encuestas. El pasado septiembre, Nick Clegg, l\u00edder de los liberaldem\u00f3cratas y socio del primer ministro Cameron, se disculp\u00f3 por haber aceptado un aumento muy fuerte de las matr\u00edculas universitarias cuando, en campa\u00f1a, hab\u00eda prometido que eliminar\u00eda estas tasas. Y, a finales de noviembre, un grupo de militantes del PSOE grabaron un v\u00eddeo en el cual admit\u00edan errores del Gobierno Zapatero y ped\u00edan perd\u00f3n, entre otras cosas \u00abporque no reconocimos a tiempo la crisis y negamos su magnitud\u00bb. Chac\u00f3n -exministra- no tuvo ning\u00fan problema en manifestar que \u00abla gente no volver\u00e1 a confiar en nosotros si no somos capaces de decir que hay cosas en las cuales nos hemos equivocado\u00bb. En el circo, estos n\u00fameros triunfan.<\/p>\n<p>4. \u00bfSe puede hablar de verg\u00fcenza sin hablar de respeto? \u00bfCuando los enga\u00f1os se presentan como errores, no se est\u00e1 faltando gravemente al respeto de los administrados? \u00bfCuando el t\u00e9rmino nazi o enfermo mental se aplica a un adversario, qu\u00e9 tipo de sociedad se propone? \u00bfCuando se considera que la gente no tiene memoria, qu\u00e9 horizonte de confianza se fabrica? La verg\u00fcenza es proporcional al nivel de respeto que sentimos por la verdad y por la inteligencia de quien nos escucha. \u00bfPuede prosperar, a principios del siglo XXI, una vida democr\u00e1tica que parta de la creencia que, al fin y al cabo, s\u00f3lo somos figurantes de la nada?<\/p>\n<p>\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se vuelve a hablar de la verg\u00fcenza, nos lo explican en las p\u00e1ginas culturales de este peri\u00f3dico. Las palabras van y vienen como si nada. 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