{"id":4926,"date":"2014-02-13T00:00:25","date_gmt":"2014-02-12T23:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=2767"},"modified":"2014-02-13T00:00:25","modified_gmt":"2014-02-12T23:00:25","slug":"quanta-veritat-voleu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2014\/02\/13\/quanta-veritat-voleu\/","title":{"rendered":"Quanta veritat voleu?"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tEl doctor Peter Stockmann nos espera. \u00bfSeremos lo bastante valientes para escucharlo? Hasta el 22 de febrero y en el Teatre Lliure de Montju\u00efc podemos prestar atenci\u00f3n a lo que nos tenga que decir el protagonista de <em>Un enemic del poble<\/em>, la obra de Ibsen que han adaptado Juan Mayorga y Miguel del Arco, con direcci\u00f3n del segundo. De las muchas y graves aver\u00edas del sistema que denuncia el texto del cl\u00e1sico noruego -la corrupci\u00f3n, la manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, la estrechez de miras de ciertas \u00e9lites- sobresale, a mi parecer, un asunto que hoy es mucho m\u00e1s inquietante que durante la \u00e9poca victoriana, y que se puede resumir as\u00ed: \u00bfcu\u00e1nta verdad quieren para poder vivir?<\/p>\n<p>El doctor Stockmann -interpretado aqu\u00ed con la vehemencia justa por un Pere Arquillu\u00e9 muy convincente- es un hombre que paga un precio muy alto por decir la verdad a sus conciudadanos. Eso lo convierte r\u00e1pidamente -con la ayuda de los que controlan la informaci\u00f3n- en un enemigo del pueblo. Ibsen, que escrib\u00eda esto en el \u00faltimo tercio del XIX, peca de aristocratismo intelectual y tiende a dibujar una masa formada por individuos sin capacidad de dudar, prisioneros de las consignas de unas autoridades que les hacen bailar como marionetas. El h\u00e9roe de Ibsen choca contra una amalgama compacta de ignorancias y de intereses que hacen imposible abordar la realidad seriamente. El corto plazo mueve las fuerzas de la sociedad de la que forma parte el doctor Stockmann, una actitud autodestructiva.<\/p>\n<p>Hoy -quiero pensar- ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil que la verdad sobre las aguas contaminadas del balneario que dirige Stockmann saliera a la luz. M\u00e1s f\u00e1cil no quiere decir menos complicado, s\u00f3lo significa que la gente no ser\u00eda tan un\u00e1nime ni tan cr\u00e9dula, que habr\u00eda m\u00e1s voces disidentes que apoyar\u00edan al denunciante. Pero tenemos dos circunstancias que nos impiden mirar a los coet\u00e1neos de Ibsen con demasiada satisfacci\u00f3n y superioridad. Primera: la acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n actual satura y agota a la ciudadan\u00eda, lo cual puede desanimar la participaci\u00f3n democr\u00e1tica porque mezcla todos los hechos en un caos indescifrable que invita a la pasividad. Segunda: hemos sustituido la palabra verdad por el t\u00e9rmino transparencia, como quien utiliza una medalla de Santa Rita para protegerse del mal de ojo; la transparencia empez\u00f3 siendo una exigencia y puede acabar como coartada para la desfiguraci\u00f3n premeditada.<\/p>\n<p>Por ejemplo, todas las empresas alardean hoy de ser transparentes, pero los tejemanejes del recibo de la luz o los trapicheos de las preferentes no son otra cosa que una ocultaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la verdad m\u00ednima imprescindible a la que tiene derecho cualquiera que contrata un servicio o adquiere un producto. Por no hablar de las administraciones, que hacen bandera de la transparencia a la vez que obran sin miramientos y alejan sus decisiones m\u00e1s sensibles del control y de los contrapesos m\u00ednimos. Es como si la transparencia fuera un ritual que, una vez celebrado, permitiera gobernar sin necesidad de escuchar lo que dice la gente, una actitud que las mayor\u00edas absolutas facilitan de manera escandalosa. Confundimos la transparencia con jugar a obtener im\u00e1genes de una declaraci\u00f3n ante un juez, felices con un caramelo robado. Lo ha explicado muy bien Byung-Chul Han, que relaciona la transparencia con la pospol\u00edtica: \u00abLa hiperinformaci\u00f3n y la hipercomunicaci\u00f3n dan testimonio de la falta de verdad, e incluso de la falta de ser. M\u00e1s informaci\u00f3n, m\u00e1s comunicaci\u00f3n no elimina la fundamental imprecisi\u00f3n del todo. M\u00e1s bien la agrava\u00bb.<\/p>\n<p>Vuelvo al asunto que empez\u00f3 a inquietarme despu\u00e9s del estreno de <em>Un enemic del poble<\/em>: \u00bfcu\u00e1nta verdad quieren para poder vivir? Para ser m\u00e1s preciso, deber\u00eda hacer la pregunta as\u00ed: \u00bfcu\u00e1nta verdad quieren para poder vivir con tranquilidad? Quiz\u00e1s no les guste, porque parece que la respuesta va impl\u00edcita. De acuerdo. Cambio la cuesti\u00f3n: \u00bfcu\u00e1nta verdad quieren para poder vivir con dignidad? Lo siento. Modifico la pregunta y, entonces, altero el marco de interpretaci\u00f3n. Depender\u00e1 de qu\u00e9 valor desean que domine. \u00bfLibertad? \u00bfIgualdad? \u00bfEstabilidad? Vivir enga\u00f1ado es una estrategia de supervivencia.<\/p>\n<p>Metido en este jard\u00edn, me resulta f\u00e1cil mencionar -no sin pereza- el pol\u00e9mico caso de la publicaci\u00f3n o no de las balanzas fiscales, como ejemplo de la obscenidad estructural de quien tiene la informaci\u00f3n m\u00e1s codiciada y, de manera p\u00fablica, admite que una dosis demasiado alta de verdad puede causar estragos. Como hacen los enemigos del doctor Stockmann. \u00bfCu\u00e1nta verdad puede soportar Espa\u00f1a? Seg\u00fan Montoro, poqu\u00edsima; lo dijo con la pura inocencia de un ni\u00f1o. Es una mala noticia. Por eso el ministro delega la cocina de su transparencia a un acad\u00e9mico que nos quiere bien tranquilos. Pospol\u00edtica, ya lo dec\u00edamos.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas verdades relevantes para nuestras vidas no llegan a saberse nunca? Esta es la pregunta clave y necesaria de cualquier democracia que pretenda mantenerse m\u00e1s o menos sana. Algunos pensaron que Wikileaks era la soluci\u00f3n perfecta contra el abuso de los poderes, pero ahora sabemos que las acciones de Assange -cuyo m\u00e9rito no niego- forman parte m\u00e1s de una exaltaci\u00f3n de la transparencia que de una comprensi\u00f3n \u00fatil de la verdad. Para descubrir la verdad hay que encontrar antes el sentido de miles de datos que nos marean.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El doctor Peter Stockmann nos espera. \u00bfSeremos lo bastante valientes para escucharlo? 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