{"id":4948,"date":"2014-04-03T00:00:22","date_gmt":"2014-04-02T23:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=2864"},"modified":"2014-04-03T00:00:22","modified_gmt":"2014-04-02T23:00:22","slug":"caldria-un-tarradellas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2014\/04\/03\/caldria-un-tarradellas\/","title":{"rendered":"Caldria un Tarradellas"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tEn determinados ambientes de Barcelona, cuando el gin-tonic de la noche rinde homenaje al d\u00eda que se alarga, algunas almas sue\u00f1an con un repentino cambio de gui\u00f3n y especulan con la clonaci\u00f3n de la historia. Entonces, a la hora en que la nostalgia se confunde con la impotencia, hay quien querr\u00eda repetir la jugada de 1977, aquella gran pel\u00edcula en la que un anciano pol\u00edtico exiliado que nadie conoc\u00eda fue recibido por las multitudes catalanas bandera en mano, todo bien controlado por Su\u00e1rez y su Gobierno. \u00abSe necesita un Tarradellas\u00bb, concluyen algunos, preocupados por un pa\u00eds que ahora les parece demasiado excitado y nervioso&#8230; Un pa\u00eds que les cuesta entender.<\/p>\n<p>A veces, es m\u00e1s iluminadora la hemeroteca de <em>La Vanguardia<\/em> que pilas de documentaci\u00f3n en los archivos. A veces, basta con releer lo que se public\u00f3 con toda normalidad el a\u00f1o 2002 en este diario. Porque, de vez en cuan- do, la sinceridad imprevista de algunos protagonistas de los hechos hist\u00f3ricos nos ahorra suposiciones y conjeturas, y la verdad luce magn\u00edfica en medio de la oscuridad. El domingo 20 de octubre del 2002, coincidiendo con el 25.\u00ba aniversario de la operaci\u00f3n Tarradellas, estas p\u00e1ginas acogieron una entrevista a Salvador S\u00e1nchez Ter\u00e1n, gobernador civil de Barcelona en aquel primer momento de la democracia. Seg\u00fan el que fue estrecho colaborador de Su\u00e1rez, la mayor\u00eda alcanzada por los partidos de izquierdas en Catalunya en las primeras elecciones del 15 de junio de 1977 influy\u00f3 poderosamente en el retorno del viejo president: \u00abEn aquel momento preocup\u00f3 hondamente que Catalunya fuera regida por un gobierno de mayor\u00eda socialista-comunista. Eso hubiera creado tensiones tremendas en Espa\u00f1a, tensiones con Estados Unidos y con Europa, y hubiera cambiado la historia de Catalunya, previsiblemente\u00bb. A una nueva pregunta del periodista, Jos\u00e9 Mar\u00eda Brunet, S\u00e1nchez Ter\u00e1n todav\u00eda es m\u00e1s expl\u00edcito: \u00abLa opci\u00f3n estaba entre una mayor\u00eda socialcomunista para gobernar Catalunya, o el presidente Tarradellas con un gobierno de coalici\u00f3n, o de concentraci\u00f3n, que es la palabra que a \u00e9l le gustaba. Y entendimos que lo mejor para Catalunya y para Espa\u00f1a era esta segunda soluci\u00f3n\u00bb. Un ejemplo perfecto de lo que la teor\u00eda pol\u00edtica denomina el mal menor. El gobernante siempre debe elegir entre opciones malas o muy malas y el talento radica en identificar el mal menor: la decisi\u00f3n que le traer\u00e1 menos problemas y\/o que le permitir\u00e1 alcanzar m\u00e1s poder.<\/p>\n<p>En lenguaje de escuela de negocios, se podr\u00eda decir que el retorno de Tarradellas y el restablecimiento por decreto de la Generalitat -\u00fanico caso en toda la transi- ci\u00f3n de reconocimiento de la antigua legalidad republicana- fue un negocio win-win, porque parec\u00eda que ganaba todo el mundo.<\/p>\n<p>Ganaba Tarradellas, que ve\u00eda reconocido su cargo con toda dignidad y pod\u00eda volver a casa por la puerta grande. Ganaba la oposici\u00f3n democr\u00e1tica, que hab\u00eda luchado por la recuperaci\u00f3n de las instituciones de autogobierno. Ganaba el catalanismo, que ve\u00eda como uno de sus s\u00edmbolos volv\u00eda a estar en el centro de la vida pol\u00edtica. Ganaba el Gobierno Su\u00e1rez, que frenaba con Tarradellas el peso y el protagonismo de socialistas y comunistas, as\u00ed como de los l\u00edderes emergentes. Ganaban las \u00e9lites econ\u00f3micas, que encontraban una figura que compensaba el impulso de las izquierdas catalanas. Ganaba la multitud menos politizada, que ve\u00eda en Tarradellas una especie de abuelo providencial que transmit\u00eda calma y tranquilidad&#8230; Todo el mundo ganaba, menos la nueva clase pol\u00edtica catalana, los Revent\u00f3s, Guti\u00e9rrez D\u00edaz, Pujol, etc\u00e9tera. Pero estos no pod\u00edan impedir el retorno porque el personaje iba unido a la instituci\u00f3n. Madrid comprendi\u00f3 r\u00e1pidamente que el hombre de Saint-Martin-le-Beau, un imitador de De Gaulle, jugaba por libre: \u00abSe adapt\u00f3 a la realidad -dice S\u00e1nchez Ter\u00e1n- con una facilidad pasmosa. Eso demuestra inteligencia y, sobre todo, garra pol\u00edtica. Tarradellas era un pol\u00edtico nato\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Manuel Ort\u00ednez, conseller del Govern Tarradellas y hombre de confianza del presidente republicano: \u00abCuando fui a ver a Adolfo Su\u00e1rez, en 1976, para proponerle la operaci\u00f3n retorno de Tarradellas, Su\u00e1rez no sab\u00eda que existiera la Generalitat y todav\u00eda menos el se\u00f1or Tarradellas\u00bb. En pocos meses, el hombre que hab\u00eda mantenido el nombre de la Generalitat en el exilio se convirti\u00f3 en una pieza fundamental de la transici\u00f3n. Pol\u00edtica de gestos, donde el continente acaba siendo el contenido. El Govern de la Generalitat provisional ten\u00eda poqu\u00edsimas competencias, pero un capital simb\u00f3lico enorme. El primer p\u00e1rrafo del real decreto de restablecimiento dice esto: \u00abLa Generalidad de Catalunya es una instituci\u00f3n secular, en la que el pueblo catal\u00e1n ha visto el s\u00edmbolo y el reconocimiento de su personalidad hist\u00f3rica dentro de la unidad de Espa\u00f1a\u00bb. Por si acaso, la unidad de Espa\u00f1a, por encima de todo. Pero tambi\u00e9n una expresi\u00f3n que hoy no admitir\u00edan los vigilantes de las esencias: \u00abPueblo catal\u00e1n\u00bb. En aquellos momentos, todav\u00eda no exist\u00eda la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfUn Tarradellas para esta hora? No lo hay ni lo encontrar\u00e1n. Porque la sociedad catalana ha cambiado y, en Madrid, los que podr\u00edan moverse tienen miedo. Todos nos hemos hecho mayores y, por ejemplo, el esp\u00edritu inteligente del cardenal Taranc\u00f3n ha sido sustituido por las amenazas de Rouco Varela.\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En determinados ambientes de Barcelona, cuando el gin-tonic de la noche rinde homenaje al d\u00eda que se alarga, algunas almas sue\u00f1an con un repentino cambio de gui\u00f3n y especulan con&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,7,49],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4948"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4948"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4948\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4948"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4948"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4948"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}