{"id":4981,"date":"2019-03-07T00:00:28","date_gmt":"2019-03-06T23:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.francescmarcalvaro.cat\/?p=4522"},"modified":"2019-09-27T14:44:23","modified_gmt":"2019-09-27T13:44:23","slug":"la-dona-gairebe-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2019\/03\/07\/la-dona-gairebe-invisible\/","title":{"rendered":"La mujer (casi) invisible"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<\/p>\n<p class=\"p\">Los zapatos que calza son amarillos, un color que desconcierta y despista, si tenemos en cuenta la simbolog\u00eda que rodea el conflicto que ha desembocado en este juicio en el Tribunal Supremo. Zapatos amarillos de tac\u00f3n, que le obligan a unos andares inseguros y vacilantes \u2013cuidado con el escal\u00f3n\u2013 cuando entra en la sala de vistas, acompa\u00f1ada de Pilar, la funcionaria que asiste a los comparecientes. Pero este amarillo, aqu\u00ed, no es m\u00e1s que un color. Tal vez un peque\u00f1o gesto ir\u00f3nico, una broma invo-luntaria, una casualidad que semeja un desaf\u00edo semi\u00f3tico para iniciados.<\/p>\n<p class=\"p\">Montserrat del Toro, secretaria judicial del juzgado 13 de Barcelona, de mediana edad, no es una mujer alta y su actitud postural la hace todav\u00eda m\u00e1s menuda: avanza hasta la peque\u00f1a mesa con la cabeza gacha, mirando al suelo, y es para que no podamos ver su rostro con facilidad; el juez Manuel Marchena ha ordenado restricciones en la difusi\u00f3n televisiva de la imagen de esta testigo, a petici\u00f3n de la interesada, algo que hace saltar a las defensas cuando escuchan que un fiscal comenta que la medida se comprende dado que ella \u201cvive en Catalunya\u201d. Un pie de nota subliminal que ah\u00ed queda. Con los retales subliminales de este juicio, habr\u00eda para un documental de varias horas. El juez Marchena recuerda al p\u00fablico que no use los m\u00f3viles y menos para fotografiar a quien debe lamentar que hoy sea Mi\u00e9rcoles de Ceniza y no Martes de Carnaval. En tiempos de m\u00e1scaras incesantes, lo m\u00e1s dif\u00edcil es conseguir una que nos oculte de veras. La compareciente no tuvo en cuenta el efecto Streisand, que consiste en la amplificaci\u00f3n de lo que se quiere esconder.<\/p>\n<p class=\"p\">Elegancia de una presencia que es ausencia ic\u00f3nica. Un vestido rojo y una chaquetilla blanca tipo tapete dan el contrapunto a los zapatos amarillos de la mujer (casi) invisible, la que los espectadores televisivos de la vista deber\u00e1n imaginarse, como si fuera el personaje misterioso de una novela de aventuras de Enid Blyton. Luce melena casta\u00f1o-oscura, que le ayuda a mantener a buen resguardo un rostro cuidado, y parece fr\u00e1gil hasta que empieza a hablar. Firmeza de quien sabe perfectamente lo que va a decir. Responde con seguridad y precisi\u00f3n, y maneja con naturalidad y soltura la jerga jur\u00eddica propia de este plat\u00f3 televisivo que la multiplica sin mostrarla. Varias veces se hace evidente que estamos ante un testigo cualificado que forma parte del gremio que arbitra el conflicto. Del Toro cuenta lo que ocurri\u00f3 (y le ocurri\u00f3), el 20 de septiembre del 2017, cuando dirig\u00eda la comitiva judicial que \u2013con varios efectivos de la Guardia Civil\u2013 llev\u00f3 a cabo los registros de cuatro despachos en la Conselleria d\u2019Economia. Ese d\u00eda y frente a ese departamento del Govern, hubo una concentraci\u00f3n multitudinaria de protesta que dur\u00f3 muchas horas, unos hechos a partir de los cuales se orden\u00f3 el encarcelamiento de Jordi Cuixart y Jordi S\u00e0nchez, m\u00e1ximos dirigentes de \u00d2mnium Cutural y de la ANC.<\/p>\n<p class=\"p\">Hay testigos, testigos especiales y testigos clave. La secretaria judicial Del Toro es del tercer tipo, porque su relato es imprescindible para fundamentar la idea de violencia que el juez instructor y las acusaciones relacionan con lo sucedido ese momento, que fue pr\u00f3logo del refer\u00e9ndum unilateral del 1 de octubre. Ayer por la ma\u00f1ana, en medio de los vapores tristes de algunos por la derrota del Real Madrid, escuchamos con detalle la narraci\u00f3n de esta mujer, que es, esencialmente, tres libros en uno: un cuento de terror urbano, una lecci\u00f3n sobre el punto de vista y una reflexi\u00f3n sobre la empat\u00eda. Si algo quer\u00eda subrayar la testigo ante el tribunal es que, aquel d\u00eda, lo pas\u00f3 mal, una experiencia que \u2013a\u00f1adi\u00f3\u2013 lleg\u00f3 a quebrar su salud. La acusaci\u00f3n puso ayer a su v\u00edctima \u2013con el agravante de tratarse de una servidora del poder judicial\u2013 en el centro de la pista.<\/p>\n<p class=\"p\">La s\u00edntesis de Del Toro tiene forma de titular: \u201cEstr\u00e9s, ansiedad y, al final, miedo\u201d. \u00bfC\u00f3mo medir objetivamente el temor que produce un escenario determinado? Fuera, en la calle, ese d\u00eda el ambiente era de protesta pac\u00edfica, festivo incluso, pero la secretaria judicial insiste en que todo lo que vio y oy\u00f3 (\u201cpalabras sueltas\u201d) la inquiet\u00f3 de modo creciente y, una vez finalizados los registros, consider\u00f3 que era imposible salir del edificio por la puerta principal. \u201cTen\u00eda miedo\u201d, repite. Pidi\u00f3 incluso un helic\u00f3ptero. Rechaz\u00f3 tres propuestas para abandonar el lugar porque, seg\u00fan su percepci\u00f3n, todas pon\u00edan en riesgo su persona, a pesar de que ir\u00eda acompa\u00f1ada de agentes de los Mossos d\u2019Esquadra. El miedo, como la pol\u00edtica, se basa en percepciones. Respetables todas ellas. Exageradas tal vez, intransferibles siempre. Conocemos el punto de vista de los manifestantes y debemos conocer el punto de vista de la secretaria judicial. El pasillo de voluntarios por el que ten\u00eda que pasar no le pareci\u00f3 una opci\u00f3n aceptable. Lo que desde fuera ten\u00eda un aire inofensivo y amable pudo semejar hostil y amenazador desde dentro. Puntos de vista. Percepciones. El punto de vista de la secretaria judicial no est\u00e1 exento de zonas de sombra: crey\u00f3 escuchar la voz de Carme Forcadell hablando al p\u00fablico, crey\u00f3 ver que un manifestante escup\u00eda a un guardia civil, crey\u00f3 o\u00edr un ruido muy fuerte \u201ccomo un tumulto\u201d. Lo tumultuario aparece m\u00e1s veces en sus respuestas, cuando refiere que \u201cel tumulto de gente hab\u00eda vuelto a cerrar el pasillo\u201d o cuando asegura que le llegaba desde la calle \u201cel ruido t\u00edpico de un tumulto\u201d. El l\u00e9xico y las casualidades. Tras aquella manifestaci\u00f3n, supimos que el delito de sedici\u00f3n exige que se produzca un \u201calzamiento p\u00fablico y tumultuario\u201d. La primera y principal de todas las batallas es por el control del lenguaje, dentro y fuera del Supremo. A primera hora, con el teniente coronel P\u00e9rez de los Cobos, hubo un conato de congreso filol\u00f3gico a prop\u00f3sito de los t\u00e9rminos \u201ccarga policial\u201d y \u201cmanifestaci\u00f3n, que Marchena cort\u00f3 en seco.<\/p>\n<p class=\"topo fin\">\u201cNo hay salida\u201d, comunic\u00f3 la letrada de la administraci\u00f3n de Justicia al magistrado instructor cuando pudo hablar con \u00e9l por tel\u00e9fono. \u201cMe tienes que sacar de aqu\u00ed\u201d. El magistrado localiz\u00f3 al mayor Trapero \u2013malo oficial para las acusaciones\u2013, que resolvi\u00f3 el problema, como era su deber. Al final, acompa\u00f1ada por mossos de paisano, Montserrat del Toro sali\u00f3 a trav\u00e9s del teatro contiguo, tras acceder a una azotea, saltar un muro peque\u00f1o \u2013\u201cmurete\u201d, dijo\u2013 y esperar un rato en los camerinos. Aquella noche de supuesto terror en las calles la gente acudi\u00f3 con normalidad a la funci\u00f3n que se representaba en el Teatre Coliseum.<\/p>\n<p>&nbsp;\t\t<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los zapatos que calza son amarillos, un color que desconcierta y despista, si tenemos en cuenta la simbolog\u00eda que rodea el conflicto que ha desembocado en este juicio en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4981"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4981"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4981\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5402,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4981\/revisions\/5402"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}