{"id":5973,"date":"2020-03-12T11:49:34","date_gmt":"2020-03-12T10:49:34","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=5973"},"modified":"2020-03-24T12:20:11","modified_gmt":"2020-03-24T11:20:11","slug":"del-escandalo-al-sacrificio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/03\/12\/del-escandalo-al-sacrificio\/","title":{"rendered":"Del esc\u00e1ndalo al sacrificio"},"content":{"rendered":"<p>La responsabilidad pol\u00edtica existe, sobre todo, como pararrayos y cortafuegos. Grandeza, miseria y utilidad del cargo. Es lo que hemos visto con la dimisi\u00f3n del conseller de Acci\u00f3 Exterior, Relacions Institucionals i Transpar\u00e8ncia, y es lo \u00fanico que pod\u00eda hacer Alfred Bosch cuando se ha constatado que le falt\u00f3 diligencia y contundencia gestionando el presunto caso de acoso sexual protagonizado por su jefe de gabinete, figura de su m\u00e1xima confianza. La asunci\u00f3n de responsabilidades s\u00f3lo se produjo \u2013hay que subrayarlo\u2013 tras la publicaci\u00f3n en el diario Ara de este episodio y el consiguiente impacto de la noticia en la esfera institucional y de partidos de Catalunya. La relaci\u00f3n entre responsabilidad y publicidad es evidente, y pone en evidencia la irracional tentaci\u00f3n de muchos dirigentes (pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales) a la hora de manejar estos asuntos: evitar el ruido por encima de todo. En la sociedad actual, siempre es peor intentar ocultar la mancha. Porque la mancha se agranda con el silencio. La moraleja est\u00e1 clara.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nBosch compareci\u00f3 la tarde del lunes ante la prensa para solemnizar su dimisi\u00f3n, desde la sede de ERC y no desde su conselleria, un detalle no menor, para remarcar que son los mismos republicanos \u2013y no el presidente de la Generalitat\u2013 los que proceden a cortar por lo sano ante la ciudadan\u00eda. La frase m\u00e1s importante de la alocuci\u00f3n del dimisionario fue: \u201cHoy soy m\u00e1s \u00fatil al pa\u00eds y\u00e9ndome que qued\u00e1ndome\u201d, porque nos recuerda que todo esc\u00e1ndalo en la esfera pol\u00edtica exige un sacrificio para delimitar el per\u00edmetro del oprobio y evitar as\u00ed que toda la organizaci\u00f3n (toda la conselleria, todo el Govern y todo el partido) se vea infectada por una actuaci\u00f3n individual.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>El pol\u00edtico, con la sobreactuaci\u00f3n, reclama, de alg\u00fan modo, el perd\u00f3n de la ciudadan\u00eda<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nAdem\u00e1s de apartar al presunto culpable de los hechos, era necesario que Bosch, su superior jer\u00e1rquico, pagara con su salida por el da\u00f1o infligido a la reputaci\u00f3n de una marca y un proyecto. El sacrificio busca minimizar las consecuencias del suceso y tambi\u00e9n es indispensable para restaurar el bien m\u00e1s preciado de la organizaci\u00f3n: su credibilidad y su honorabilidad. Y los tiempos no est\u00e1n para medias tintas. Como ha escrito John B. Thompson, especialista en crisis pol\u00edticas, los esc\u00e1ndalos sexuales son importantes cuando las normas transgredidas \u201cposeen alg\u00fan grado de capacidad moral vinculante en los contextos en que se han producido\u201d. Est\u00e1 claro que, tras la irrupci\u00f3n del movimiento #MeToo, el feminismo ha conseguido que el rechazo a estos episodios se haya convertido en mainstream , al igual que los valores que lo informan.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl horizonte electoral todav\u00eda imprime m\u00e1s presi\u00f3n a esta crisis y, por otro lado, anima los mensajes desconcertantes de los que ven la paja en el ojo ajeno y no ven la viga en el propio. En este sentido, el celo de las declaraciones de los consellers Puigner\u00f3 y Bud\u00f3 (JxCat) sobre su colega Bosch (ERC) no parece casual, como no lo son las referencias indirectas de los republicanos a la pasividad de sus socios en el caso de la investigaci\u00f3n a Laura Borr\u00e0s por unos contratos que adjudic\u00f3 cuando dirig\u00eda la Instituci\u00f3 de les Lletres Catalanes. La lucha a cara de perro entre las dos principales fuerzas del independentismo para conseguir el primer lugar en las urnas no excluye la munici\u00f3n que se deriva de cualquier esc\u00e1ndalo, sea por dinero p\u00fablico o por acoso sexual. El profesor Andreu Casero, estudioso del fen\u00f3meno, escribe que \u201cen estos casos, los sujetos, individuales o colectivos, en pugna intentar\u00e1n defender sus estructuras de plausibilidad espec\u00edficas con la finalidad, si es factible, de imponerlas como la definici\u00f3n oficial de la realidad y de sustituir a las construcciones anteriores\u201d. Por otro lado, no deja de ser extra\u00f1o que la corrupci\u00f3n estructural que supone la incompetencia de algunos altos cargos (del partido que sea) no interese a nadie, una inercia que debilita la confianza en las instituciones.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl tri\u00e1ngulo formado por la responsabilidad, la ejemplaridad y la proporcionalidad es fr\u00e1gil e inestable, y est\u00e1 sometido a valoraciones oscilantes que desplazan los niveles de tolerancia en funci\u00f3n de cada clima de opini\u00f3n y de cada contexto. La erosi\u00f3n de este tri\u00e1ngulo proviene, b\u00e1sicamente, de dos actitudes antag\u00f3nicas que tienen tendencia a adoptar nuestros representantes democr\u00e1ticos cuando se ven acorralados por historias que les ponen en la picota: la ocultaci\u00f3n y la sobreactuaci\u00f3n. Con la ocultaci\u00f3n, el pol\u00edtico trata de buscar la impunidad, y con la sobreactuaci\u00f3n, reclama, de alg\u00fan modo, el perd\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Ante la indignaci\u00f3n por algo que la sociedad considera intolerable con raz\u00f3n, la sobreactuaci\u00f3n del dirigente concernido contiene un ejercicio de recarga, por la puerta de atr\u00e1s, de su autoridad quebrada, a partir del reconocimiento teatralizado del error.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPero nada es gratis. Un subproducto del ritual de sacrificio para contener los da\u00f1os del esc\u00e1ndalo es la hipermoralizaci\u00f3n de la escena pol\u00edtica y de sus actores, con efectos inciertos e incontrolados sobre la l\u00f3gica de las decisiones democr\u00e1ticas. Es un grave efecto secundario de una medicina obligada.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La responsabilidad pol\u00edtica existe, sobre todo, como pararrayos y cortafuegos. Grandeza, miseria y utilidad del cargo. Es lo que hemos visto con la dimisi\u00f3n del conseller de Acci\u00f3 Exterior, Relacions&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5975,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5973"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5973"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5973\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5977,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5973\/revisions\/5977"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}