{"id":6109,"date":"2020-04-16T11:59:22","date_gmt":"2020-04-16T10:59:22","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6109"},"modified":"2020-04-29T15:29:57","modified_gmt":"2020-04-29T14:29:57","slug":"amb-el-relat-no-nhi-ha-prou","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/04\/16\/amb-el-relat-no-nhi-ha-prou\/","title":{"rendered":"Con el relato no basta"},"content":{"rendered":"<p>Contar un a historia para ganar. Esa era la f\u00f3rmula. Sobre todo a partir del 2004, en Estados Unidos, se impone el concepto relato como centro de gravedad, no s\u00f3lo de las campa\u00f1as electorales, tambi\u00e9n del modus operandi de cualquier gobernante que se precie. Christian Salmon lo analiza en el libro Storytelling. La m\u00e1quina de fabricar historias y formatear las mentes . El escritor franc\u00e9s cita la reflexi\u00f3n de James Carville, uno de los asesores clave en la victoria de Bill Clinton en 1992: \u201cLos republicanos dicen: \u2018Vamos a protegeros de los terroristas en Teher\u00e1n y de los homosexuales en Hollywood\u2019. Nosotros decimos: \u2018Estamos a favor del aire puro, de mejores escuelas, de una mayor cobertura sanitaria\u2019. Ellos cuentan una historia, nosotros recitamos una letan\u00eda\u201d.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa autocr\u00edtica del reputado spin doctor coincid\u00eda con la publicaci\u00f3n del libro No pienses en un elefante , del ling\u00fcista George Lakoff, que pretend\u00eda ser una herramienta para que el Partido Dem\u00f3crata escribiera un relato claro, \u201cuna visi\u00f3n com\u00fan a todos los progresistas\u201d, que trascendiera esos programas pol\u00edticos que el profesor calificaba de \u201cmera lista de la compra\u201d. No fue hasta la victoria de Barack Obama, en noviembre del 2008, que esa \u201calternativa moral\u201d que reclamaba Lakoff se concret\u00f3 en la apuesta del primer presidente afroamericano. Obama ten\u00eda un relato potente, que moviliz\u00f3 a mucha gente (sobre todo a j\u00f3venes y minor\u00edas que antes pasaban del sistema) y gener\u00f3 grandes esperanzas. El roce con la realidad, la crisis, la decepci\u00f3n y la divisi\u00f3n del campo dem\u00f3crata desgastaron el relato de Obama, y abrieron la puerta a la contranarrativa de Donald Trump.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Estamos redescubriendo lo obvio: la acci\u00f3n, y no la ret\u00f3rica, define la misi\u00f3n del l\u00edder pol\u00edtico<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nPedro S\u00e1nchez supo dotarse de un relato propio a partir de las adversidades. Su victoria frente a Susana D\u00edaz por el liderazgo del PSOE \u2013que le supuso enfrentarse a todos los poderes f\u00e1cticos, a la vieja guardia socialista y a los principales medios de Madrid\u2013 coloc\u00f3 la voluntad de las bases por delante de otras consideraciones. Con esa aureola de resucitado, y sabiendo aprovechar las carambolas, el tipo que hab\u00eda sido despreciado por tirios y troyanos lleg\u00f3 a la Moncloa, gracias \u2013entre otros\u2013 a los votos de varios grupos pol\u00edticos que encarnan la idea de la anti-Espa\u00f1a, a decir del establishment y sus altavoces. Las urnas, con las que jug\u00f3 fr\u00edvolamente el l\u00edder socialista, le confirmaron en el cargo, mediante un pacto ins\u00f3lito. Y cuando el Ejecutivo de coalici\u00f3n comenzaba a andar y difund\u00eda su relato (no sin dificultades internas), lleg\u00f3 el coronavirus.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSe piense lo que se piense sobre la gesti\u00f3n de la pandemia que est\u00e1 haciendo el Gobierno (mala, regular o correcta), podemos concluir ya, a estas alturas, que ese esbozo de relato que S\u00e1nchez y Pablo Iglesias perge\u00f1aron para resistir cuatro a\u00f1os ha quedado pulverizado por la fuerza de los hechos. S\u00e1nchez, con su propuesta de nuevos pactos de la Moncloa, busca un relato de la reconstrucci\u00f3n que suponga, a la vez, una tregua y una reescritura, que deje en suspenso los compromisos previos. Si no hay gran acuerdo, los guionistas de la Moncloa deber\u00e1n tener mucha imagi\u00adnaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPara el Govern presidido por Quim Torra, sujeto a un borroso relato ambivalente de choque ret\u00f3rico con el Estado y gesti\u00f3n pragm\u00e1tica del d\u00eda a d\u00eda, la crisis de la Covid-19 tambi\u00e9n representa la obsolescencia de una plantilla narrativa que \u2013por cierto\u2013 enfrenta diariamente a posconvergentes y republicanos. A pesar de las discrepancias expresadas por Torra p\u00fablicamente ante Madrid sobre las medidas que tomar y la centralizaci\u00f3n de competencias, el independentismo gubernamental se ha quedado sin guion, y se enfrenta al p\u00e1nico de la p\u00e1gina en blanco. Las recientes declaraciones del conseller \u00adMiquel Buch a prop\u00f3sito de la cifra de mascarillas enviadas a Catalunya responden a este vac\u00edo discursivo, y evidencian la voluntad de marcar la agenda a toda costa, sin tener en cuenta el efecto bumer\u00e1n de una t\u00e1ctica tan torpe.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nCon el relato ya no basta, ni en Catalunya ni en Madrid. \u00bfPodr\u00eda ser de otro modo? Creo que no. La realidad ha desbordado todas las previsiones como nunca antes y, por tanto, ha roto y ha borrado de un plumazo esos guiones bonitos que los gobernantes hab\u00edan convertido en escudo, escaparate y amuleto de su quehacer ante la ciudadan\u00eda, un fetiche que pod\u00eda justificarlo todo. El final del relato como centro de gravedad de la responsabilidad del pol\u00edtico es una excelente noticia, pues recoloca la tarea de gobernar en el primado de las decisiones y de los actos, m\u00e1s all\u00e1 del valor de las palabras.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn medio de la pandemia, estamos redescubriendo lo obvio: es la acci\u00f3n \u2013y no la ret\u00f3rica\u2013 lo que define realmente, en \u00faltima instancia, la misi\u00f3n de la persona que lidera pol\u00edticamente. El tono apelmazado, recurrente y vacuo de tantas ruedas de prensa oficiales durante estos d\u00edas certifica este giro. Y, por otro lado, la pregunta del CIS sobre una eventual restricci\u00f3n de la libertad de prensa indica que, ante la p\u00e9rdida de su relato, algunos tienen la tentaci\u00f3n de reeditar vetustas f\u00e1bulas de palo y tentetieso.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contar un a historia para ganar. Esa era la f\u00f3rmula. 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