{"id":6144,"date":"2020-04-29T15:18:35","date_gmt":"2020-04-29T14:18:35","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6144"},"modified":"2020-05-08T15:27:39","modified_gmt":"2020-05-08T14:27:39","slug":"un-altre-pa-i-un-altre-circ","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/04\/29\/un-altre-pa-i-un-altre-circ\/","title":{"rendered":"Otro pan y otro circo"},"content":{"rendered":"<p>Es la sensaci\u00f3n que tengo desde hace muchos d\u00edas: hay gobernantes que tienen miedo de ser antip\u00e1ticos y, por lo tanto, hacen y dicen muchas cosas para blindar su popularidad (no digo su prestigio, ni su credibilidad ni su autoridad) y preservarla de cara \u2013se supone\u2013 a unas elecciones, que llegar\u00e1n tarde o temprano. Si se analizan los discursos, las decisiones y los gestos de determinados pol\u00edticos, s\u00f3lo se pueden entender teniendo en cuenta esta intencionalidad. Ni argumentos cient\u00edficos ni razonamientos pol\u00edticos basados en el inter\u00e9s general, lo que parece mover a ciertas figuras es, por encima de todo, la voluntad de sobrevivir al juicio implacable y diario de la ciudadan\u00eda, que est\u00e1 preocupada, cansada y enfadada.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl adelantamiento en Espa\u00f1a del desconfinamiento ocasional de los ni\u00f1os, el pasado domingo, es un ejemplo claro de esta manera de hacer que lo supedita todo a obtener la indulgencia del p\u00fablico, y su aplauso, si puede ser. Las opiniones cr\u00edticas de varios expertos sobre la pol\u00e9mica medida \u2013como la del doctor Soler Palac\u00edn en La Vanguardia \u2013 confirman que todo consisti\u00f3 en una gigantesca operaci\u00f3n de relaciones p\u00fablicas de la Moncloa: el pediatra que cito ha declarado: \u201cNo me parec\u00eda una prioridad salir ya\u201d, tesis compartida por otros profesionales de la salud. El presidente quer\u00eda aparecer como un gestor pr\u00f3ximo, amistoso, flexible y comprensivo ante los administrados. Permitir que los ni\u00f1os pisaran la calle forma parte de la reconstrucci\u00f3n de su imagen, para reflotar su popularidad.<br \/>\n&#038;nbs<\/p>\n<blockquote><p>El miedo a ser impopular lleva a S\u00e1nchez a una ret\u00f3rica populista calculada al mil\u00edmetro<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nEl miedo a ser impopular lleva a S\u00e1nchez a refugiarse en una ret\u00f3rica populista calculada al mil\u00edmetro. Los que lo asesoran deben de creer que es la v\u00eda id\u00f3nea para compensar la verticalidad inherente al estado de alarma y el tufo autoritario que desprenden muchas medidas gubernamentales que, por otra parte, llegan rodeadas a menudo de notable confusi\u00f3n. \u00bfHan intentado imitar el registro adulto y realista de Merkel, por ejemplo? No, porque el l\u00edder del PSOE y su n\u00facleo de confianza son prisioneros de los restos de su relato, que beb\u00eda de la polarizaci\u00f3n y la deriva extremista de PP y Cs. S\u00e1nchez sal\u00eda a escena como el antagonista simp\u00e1tico de los portavoces de la crispaci\u00f3n, un papel que pretende mantener contra el coronavirus.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nUn poco de populismo es como poner az\u00facar en algunos guisos: hace que el sabor mejore, dicen. Los spin doctors del Gabinete de coalici\u00f3n PSOE-Podemos han hecho esta apuesta. El fen\u00f3meno lo explic\u00f3, hace meses, el profesor Ferran S\u00e1ez Mateu en el libro Populisme. El llenguatge de l\u2019adulaci\u00f3 de les masses : \u201cSi por populismo entendemos un lenguaje con una sobrecarga de emotividad, un uso casi program\u00e1tico de la met\u00e1fora ambivalente, una centralidad del gesto medi\u00e1tico y, sobre todo, un liderazgo basado en la repetici\u00f3n de una fraseolog\u00eda adulatoria hacia le menu peuple , parece claro que esta actitud ya ha dejado de dar miedo a las clases medias\u201d. Est\u00e1 claro que S\u00e1nchez no es un populista, coge del populismo lo que le conviene, para congraciarse con estas clases heridas. Al fin y al cabo, como nos recuerda S\u00e1ez, \u201cel populismo es un lenguaje, no un programa estereotipado\u201d.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl desconfinamiento de los peque\u00f1os, vendido como una epifan\u00eda. La paella para llevarse a casa, entronizada. Sentarse en las terrazas de los bares, nueva conquista social. Etc\u00e9tera. Un nuevo pan y un nuevo circo para andar hacia \u201cla nueva normalidad\u201d. Pan y circo, como siempre. Los subrayados \u00ad\u00ad\u00ad\u2013nada casuales\u2013 que S\u00e1nchez introduce en la casu\u00edstica de la desescalada denotan que nos trata como si fu\u00e9ramos ni\u00f1os o turistas en un resort sin otro horizonte vital que comer, dormir y tomar el sol. No se trata de un enga\u00f1o (tendremos ni\u00f1os en la calle, \u00adpae\u00adllas recogidas en el restaurante del barrio y terrazas donde tomar una copa), es una operaci\u00f3n m\u00e1s sofisticada. S\u00e1nchez no es tonto, sabe muy bien lo que est\u00e1 di\u00adciendo, aunque no sabe tan bien lo que est\u00e1 ha\u00adciendo. La gesti\u00f3n (discutible) debe quedar envuelta por unas intervenciones donde el didactismo, las esperanzas de todo a cien y las gracias mec\u00e1nicas al personal sanitario y de servicios esenciales pretenden ser un escudo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl mecanismo no es nuevo. Lo describe Harry G. Frankfurt en On bullshit. Sobre la manipulaci\u00f3n de la verdad : \u201cDado que la charlataner\u00eda no tiene por qu\u00e9 ser falsa, se diferencia de las mentiras en su intenci\u00f3n tergiversadora. Puede que el charlat\u00e1n no nos enga\u00f1e, o que ni siquiera lo intente acerca de los hechos o de lo que \u00e9l toma por hechos. Sobre lo que s\u00ed intenta necesariamente enga\u00f1arnos es sobre su prop\u00f3sito. Su \u00fanica caracter\u00edstica distintiva es que en cierto modo tergiversa su intenci\u00f3n\u201d. Y as\u00ed estamos, atrapados. Entre tics autoritarios que se justifican a partir de una concepci\u00f3n decimon\u00f3nica del poder y ditirambos oficiales a las masas \u201cempoderadas\u201d una ma\u00f1ana de ch\u00e1ndales y patinetes, el que gobierna se mueve por los extremos, en busca del perd\u00f3n del ciudadano. Son las dos caras de la moneda del populismo paternalista, con el que algunos pretenden sobrevivir al naufragio de una gobernabilidad de cart\u00f3n piedra y purpurina.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es la sensaci\u00f3n que tengo desde hace muchos d\u00edas: hay gobernantes que tienen miedo de ser antip\u00e1ticos y, por lo tanto, hacen y dicen muchas cosas para blindar su popularidad&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6147,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,1,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6144"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6144"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6144\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6148,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6144\/revisions\/6148"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6147"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6144"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6144"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}