{"id":6180,"date":"2020-05-14T11:36:35","date_gmt":"2020-05-14T10:36:35","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6180"},"modified":"2020-05-15T11:41:53","modified_gmt":"2020-05-15T10:41:53","slug":"el-jurament-de-mauthausen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/05\/14\/el-jurament-de-mauthausen\/","title":{"rendered":"El juramento de Mauthausen"},"content":{"rendered":"<p>Cada a\u00f1o desde 1946, siempre el segundo domingo de mayo, en el Memorial de Mauthausen, en el mayor campo nazi que se estableci\u00f3 en Austria. Pero esta vez el encuentro ha sido virtual, v\u00eda internet, a causa de la pandemia del coronavirus. El acto conmemora la liberaci\u00f3n de ese campo \u2013que tuvo lugar el 5 de mayo a cargo de tropas estadounidenses\u2013 y la derrota de Hitler en la \u00adSegunda Guerra Mundial. En las instalaciones de Mauthausen-Gusen fueron internadas cerca de 200.000 personas, entre ellas alrededor de 7.500 republicanos espa\u00f1oles. La cifra de muertos asciende a unos 90.000, incluidos m\u00e1s de 4.800 deportados que hab\u00edan luchado contra Franco, muchos de los cuales se unieron posteriormente a las tropas francesas que acabaron derrotadas ante los alemanes.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEduardo Pons Prades, uno de los supervivientes de Mauthausen, escribi\u00f3 esto: \u201cLos espa\u00f1oles, como sus compa\u00f1eros de cautiverio de cincuenta y tantas nacionalidades, murieron de mil maneras a cual m\u00e1s inhumana: como el vasco Tellechea, despedazado por los perros lobos, o como los catalanes Miret Must\u00e9 y Juncosa Escoda, abatidos por una r\u00e1faga de metralleta \u00adcuando yac\u00edan en el suelo, heridos en un bombardeo a\u00e9reo; o muertos a golpes y a patadas por los SS, como el manchego Enrique Rodr\u00edguez y el aragon\u00e9s Pedro Fer\u00adn\u00e1ndez, o en el cami\u00f3n fantasma, asfi\u00adxiados por el gas carb\u00f3nico del tubo de escape conectado con la caja del veh\u00edculo, como el comandante del aer\u00f3dromo de Barcelona, Busquets, y Emilio Andr\u00e9s, comisario del Cuerpo de Ej\u00e9rcito, y el coronel Le\u00f3n Luengo Mu\u00f1oz. O mediante una inyecci\u00f3n intracard\u00edaca de fenol, como el teniente \u00adcoronel Eleuterio D\u00edaz Tendero\u201d.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Formas de matar, formas de morir; esto fue el nazismo; hay que recordar tambi\u00e9n los detalles <\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nFormas de matar, formas de morir. Esto fue el nazismo. Hay que ir a los detalles. Hay que recordar tambi\u00e9n los detalles. Sin detalles, la memoria es un cromo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nDavid Sassoli, presidente del Parlamento Europeo, tom\u00f3 parte en la conmemoraci\u00f3n de este a\u00f1o. El periodista que hoy preside la Euroc\u00e1mara, italiano, ha reivindicado la tradici\u00f3n antifascista sobre la que se reconstruy\u00f3 el pa\u00eds en el que Mussolini hab\u00eda contado con un gran apoyo de las masas: \u201cLa resistencia italiana fue un acto de la gente, j\u00f3venes y mayores\u201d. En Europa, hubo resistentes y hubo quienes apoyaron a los dictadores, y tambi\u00e9n los que se acomodaron a la tiran\u00eda. Otro periodista, el sueco Stig Dagerman, recorri\u00f3 la Alemania derrotada en el oto\u00f1o de 1946 y escribi\u00f3 unas cr\u00f3nicas magn\u00edficas. En una de ellas, leemos algo muy esclarecedor sobre los cimientos de la Europa oficial que hoy no acaba de estar a la altura moral y pol\u00edtica de los tiempos que vivimos: \u201cExiste en Alemania un n\u00famero considerable de antinazis sinceros m\u00e1s decepcionados, m\u00e1s ap\u00e1tridas y m\u00e1s derrotados que cualquiera de los simpatizantes nazis. Decepcionados porque la liberaci\u00f3n no fue tan radical como esperaban, ap\u00e1tridas porque no quieren solidarizarse ni con el descontento alem\u00e1n \u2013en cuyos ingredientes creen ver demasiado nazismo encubierto\u2013 ni con la pol\u00edtica aliada \u2013cuya indulgencia con los antiguos nazis ven con consternaci\u00f3n\u2013 y finalmente derrotados, por un lado, porque se preguntan si ellos como alemanes pueden tener alguna participaci\u00f3n en la victoria final de los aliados, y por otro lado, porque no est\u00e1n tan convencidos de que como antinazis no tengan una parte de responsabilidad en la derrota alemana. Se han condenado a s\u00ed mismos a una pasividad total ya que la acti\u00advidad significa cooperar con elementos dudosos a los que aprendieron a odiar durante doce a\u00f1os de opresi\u00f3n\u201d. Ya ven que no somos nosotros \u2013criaturas confinadas del siglo XXI\u2013 los primeros en quedar atrapados en la pinza de la complejidad m\u00e1s abrasiva.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPocos meses antes de que el cronista sueco tomara apuntes del natural de las ruinas germanas, en marzo de 1946, mi t\u00eda Dionisia, residente en Francia, recibi\u00f3 una carta del Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja en la que le certificaban que su esposo \u2013mi t\u00edo\u2013, Francisco \u00adVidal Casanellas, hab\u00eda fallecido el 1 de enero de 1942 en Gusen, extensi\u00f3n del campo de Mauthausen. No mencionaban la causa de la muerte. La \u00faltima foto que Francisco envi\u00f3 a su mujer est\u00e1 datada en junio de 1940, en el campo de prisioneros de guerra de Estrasburgo, tras la ca\u00edda de Francia, esa extra\u00f1a derrota que explic\u00f3 tan bien el historiador Marc Bloch, torturado y ejecutado por la Gestapo el 16 de junio de 1944.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nUna vez liberado el campo de Mauthausen, los comit\u00e9s nacionales de presos que all\u00ed hab\u00edan coincidido redactaron un juramento-manifiesto. En ese papel escriben que \u201cya reconquistadas nuestra libertad y la de nuestros pa\u00edses, queremos guardar en nuestra memoria la solidaridad internacional del campo\u201d. Insisten en el deber de recordar, ignorando que las sociedades europeas de posguerra no querr\u00e1n escuchar el testimonio del horror: \u201cNo olvidaremos jam\u00e1s los sangrientos sacrificios que los pueblos tuvieron que hacer para reconquistar la felicidad de todos\u201d. Han transcurrido 75 a\u00f1os del fin de la Segunda Guerra Mundial y los valores del antifascismo que reivindica Sassoli son todav\u00eda imprescindibles. El legado de \u00ad\u00adMau\u00adt\u00adhausen nos sigue interpelando.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada a\u00f1o desde 1946, siempre el segundo domingo de mayo, en el Memorial de Mauthausen, en el mayor campo nazi que se estableci\u00f3 en Austria. 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