{"id":6262,"date":"2020-06-18T10:39:12","date_gmt":"2020-06-18T09:39:12","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6262"},"modified":"2020-07-01T11:04:03","modified_gmt":"2020-07-01T10:04:03","slug":"tireu-los-a-terra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/06\/18\/tireu-los-a-terra\/","title":{"rendered":"\u00a1Abajo con ellos!"},"content":{"rendered":"<p>Imaginen los primeros d\u00edas de nuestra guerra. Verano de 1936. Las calles hierven. Llegan unos hombres a la plaza y, en medio de gritos y grandes aspavientos, atan unos cables de acero desde la estatua de Sant Antoni Abat \u2013que preside la fachada de la iglesia principal\u2013 hasta un cami\u00f3n cargado de escombros, para arrancar la imagen. Los incontrolados \u2013los amos de la situaci\u00f3n\u2013 no se salen con la suya: las ruedas de atr\u00e1s se levantan y el santo no cae, como pretenden. Ante el templo, se re\u00fane la gente, que observa c\u00f3mo se hace la revoluci\u00f3n, dicen. Bonaventura Orriols deja testimonio escrito de esta escena: \u201cEntre la gente que contemplaba el espect\u00e1culo se encontraba un carretero fiel, que nunca hab\u00eda faltado a la bendici\u00f3n de su animal en la festividad del santo, y que cada vez que el cami\u00f3n arrancaba y tensaba los cables, dec\u00eda con la boca peque\u00f1a para un amigo que ten\u00eda al lado: \u2018\u00a1aguanta, Tonet, aguanta!\u2019. Y Sant Antoni aguant\u00f3\u201d. Los que quieren echar abajo al santo s\u00f3lo pueden romper el bast\u00f3n de la estatua.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLos incontrolados tambi\u00e9n descuelgan las campanas y las destruyen, a veces con el sencillo m\u00e9todo de tirarlas al suelo. El fuego tambi\u00e9n atrae a los que quieren parir un mundo nuevo por la v\u00eda expeditiva. Cuando los exaltados llegan a la iglesia de la Geltr\u00fa, la m\u00e1s antigua, hacen una gran hoguera con muebles, confesionarios y varias im\u00e1genes de santos y ap\u00f3stoles arrancadas del retablo barroco. Ricard Mestre, l\u00edder anarquista local contrario a la violencia, aparece de manera providencial y, gracias a su autoridad moral, consigue salvar el retablo con unas frases que hacen mella en la masa: \u201cTodo eso es arte y, desde ahora, ser\u00e1 arte del pueblo\u201d. Mestre, conocido como Ricarditu , salv\u00f3 a muchos cat\u00f3licos y ciudadanos vinculados a partidos de derecha, que estaban en el punto de mira de las patrullas de la FAI. Tras la guerra, se exili\u00f3 en M\u00e9xico, donde desarroll\u00f3 una tarea fecunda como editor y trat\u00f3 a varios intelectuales, como el historiador Enrique Krauze, que lo describe como \u201cun utopista y un rom\u00e1ntico\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Este asunto pide bistur\u00ed, no mazazos; y la combinaci\u00f3n de coraje y \u2018seny\u2019 del alcalde Piqu\u00e9<\/p><\/blockquote>\n<p>Todo eso sucedi\u00f3 muchos a\u00f1os atr\u00e1s. La m\u00e1quina del tiempo no se detiene, estamos en enero de 1977, falta medio a\u00f1o para que tengan lugar las primeras elecciones. Seguimos en el mismo lugar, en Vilanova i la Geltr\u00fa, pero el escenario podr\u00eda ser cualquier otra ciudad catalana. El alcalde es Josep Piqu\u00e9 Tetas, padre de Josep Piqu\u00e9 Camps, un joven que entonces militaba en el PSUC y todav\u00eda no sab\u00eda que ser\u00eda ministro de Aznar. Cansado de los falsos avisos de amenaza de bomba en el monumento dedicado a los Ca\u00eddos (en memoria de los muertos del bando ganador), el alcalde ordena quitar aquel monolito del centro y trasladarlo al cementerio, y cambia su inscripci\u00f3n, para que abrace a todos los vilanoveses. Pesa mucho el hecho de que en Matar\u00f3 estalla un artefacto que destruye un monumento similar. Piqu\u00e9 \u2013que despu\u00e9s ser\u00e1 candidato del partido de Su\u00e1rez\u2013 hace todo eso sin avisar al gobernador civil, Salvador S\u00e1nchez-Ter\u00e1n (uno de los art\u00edfices del retorno de Tarradellas), que se enfada mucho. La astucia del alcalde elimina el principal s\u00edmbolo de la dictadura de la ciudad, sin ruido. Los nost\u00e1lgicos del r\u00e9gimen pierden la partida.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n\u00bfComo la estatua de Sant Antoni en 1936 o como el monumento a los muertos de Franco en 1977? \u00bfC\u00f3mo hay que hacerlo ahora con las estatuas y los monumentos que celebran, enaltecen y recuerdan episodios y figuras que han causado dolor, verg\u00fcenza, discriminaci\u00f3n o destrucci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 estilo es m\u00e1s propio de una sociedad plural, abierta y democr\u00e1tica, el de los fan\u00e1ticos que destru\u00edan im\u00e1genes de santos en un clima de doctrinas excluyentes o el de un alcalde con sentido com\u00fan que hac\u00eda todo lo posible para superar el trauma de la guerra y construir la convivencia?<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nNo es una pregunta menor, ni en Alabama ni en Catalu\u00adnya. \u00bfHay que echar abajo todas las estatuas y monumentos que nos conectan con un pasado de opresi\u00f3n o podemos aprovechar estos s\u00edmbolos para hacer pedagog\u00eda de la historia, de la complejidad y de los valores democr\u00e1ticos? \u00bfPodemos tener un debate razonable sin miedo a ser expulsados de la conversaci\u00f3n por los talibanes de lo pol\u00edticamente correcto? Los talibanes (los de verdad han destruido estatuas de Buda y muchos templos) no hacen distinciones entre Churchill y un general sudista icono del Ku Klux Klan. Por ejemplo, han surgido voces que propugnan cargarse el monumento a Col\u00f3n, de Barcelona, quiz\u00e1 para obtener el aplauso f\u00e1cil; es importante que la alcaldesa \u00adColau no haya cedido a esta ola de simplificaci\u00f3n y, en cambio, haya sugerido que la soluci\u00f3n pase por una explicaci\u00f3n que contextualice la obra e invite a una lectura cr\u00edtica de su significado inicial.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEste asunto pide bistur\u00ed, no mazazos. Y la combinaci\u00f3n de coraje y seny demostrada por el alcalde Piqu\u00e9. La estatua de Jordi Pujol de Premi\u00e0 de Dalt apareci\u00f3 un d\u00eda derribada y ahora, en Lleida, han retirado el busto de Juan Carlos I del sal\u00f3n de plenos de la Paeria. Hay mucho trabajo. Hagamos que los s\u00edmbolos contribuyan a fortalecer el necesario di\u00e1logo democr\u00e1tico en vez de hacerlo imposible.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imaginen los primeros d\u00edas de nuestra guerra. Verano de 1936. Las calles hierven. Llegan unos hombres a la plaza y, en medio de gritos y grandes aspavientos, atan unos cables&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6264,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,1,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6262"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6262"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6262\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6266,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6262\/revisions\/6266"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6264"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}