{"id":6355,"date":"2020-08-08T08:18:17","date_gmt":"2020-08-08T07:18:17","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6355"},"modified":"2020-08-30T08:25:43","modified_gmt":"2020-08-30T07:25:43","slug":"el-silenci-i-tony-judt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/08\/08\/el-silenci-i-tony-judt\/","title":{"rendered":"El silencio y Tony Judt"},"content":{"rendered":"<p>Una amiga que est\u00e1 haciendo una encuesta sobre el confinamiento me explica que lo que m\u00e1s a\u00f1ora la gente del periodo que vivimos encerrados en casa es el silencio. Este cronista tambi\u00e9n a\u00f1ora ese silencio, que ten\u00eda una calidad especial y que, durante los primeros d\u00edas, pod\u00eda ser inc\u00f3modo y llegar a inquietar a las personas m\u00e1s acostumbradas al ruido de las calles. Disfrutamos, durante esas jornadas inciertas, de un silencio que nos reconcili\u00f3 con algunas cosas; por ejemplo, nos reconcili\u00f3 \u2013un poco\u2013 con el peso de las palabras y con su capacidad de marcar el per\u00edmetro de lo que somos y so\u00f1amos. A ra\u00edz de eso he pensado en Tony Judt, el historiador ingl\u00e9s, fallecido el 6 de agosto del 2010, todav\u00eda demasiado joven para irse, hace una d\u00e9cada.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn su \u00faltimo libro, El refugio de la memoria , el brillante acad\u00e9mico abre un cap\u00edtulo con una afirmaci\u00f3n estimulante: \u201cMe cri\u00e9 entre palabras\u201d. Nacido en el Londres de la posguerra, Judt recuerda que, en ese mundo de su infancia, \u201cabuelo, t\u00edos y refugiados se las lanzaban unos a otros en ruso, polaco, yiddish, franc\u00e9s y lo que pretend\u00eda ser ingl\u00e9s en una competitiva cascada de aseveraciones e interrogaciones\u201d. A aquel ni\u00f1o jud\u00edo, que asist\u00eda fascinado al espect\u00e1culo del verbo que se representaba en la cocina de su hogar, \u201chablar\u201d le parec\u00eda \u201clo que daba su pleno sentido a la existencia adulta\u201d, una impresi\u00f3n que mantuvo a lo largo de toda la vida.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>La rueda de prensa que S\u00e1nchez ofreci\u00f3 el martes fue un ejemplo de menosprecio a las palabras<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nLos trastornos del lenguaje derivados de la enfermedad incurable que sufr\u00eda, una esclerosis lateral amiotr\u00f3fica, le hizo ser m\u00e1s consciente de c\u00f3mo las palabras \u201cpierden su integridad\u201d; seg\u00fan Judt, \u201ctambi\u00e9n lo hacen las ideas que expresan\u201d. Forzado al silencio, uno de los historiadores m\u00e1s l\u00facidos de nuestra \u00e9poca denunci\u00f3 la corrupci\u00f3n de las palabras. As\u00ed resumi\u00f3 el problema: \u201cLa prosa de muy baja calidad es hoy indicativa de inseguridad intelectual: hablamos y escribimos mal porque no nos sentimos seguros de lo que pensamos y nos resistimos a afirmarlo de un modo inequ\u00edvoco\u201d. En opini\u00f3n de Judt, el gran riesgo no es el surgimiento de una neolengua tramposa, como la de la novela 1984 de Orwell, sino \u201cel auge de la no-lengua\u201d, el no poder hablar. Un silencio impuesto por la desfiguraci\u00f3n del lenguaje, no el silencio creativo que redescubrimos los d\u00edas del confinamiento y que hoy a\u00f1oramos.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa rueda de prensa que Pedro S\u00e1nchez ofreci\u00f3 el martes fue un ejemplo escandaloso de menosprecio a las palabras: el jefe del Gobierno retorci\u00f3 la ret\u00f3rica a gusto para no tener que responder a ninguna de las preguntas que le formularon sobre la grave crisis institucional que afecta a la monarqu\u00eda. Les recomiendo que, si no han visto ustedes este espect\u00e1culo, recuperen el v\u00eddeo y, luego, reflexionen a fondo sobre el respeto. En primer lugar, sobre el respeto que todo gobernante debe a la verdad; en segundo lugar, sobre el respeto que debe a la ciudadan\u00eda a quien sirve; y, en tercer lugar, sobre el respeto que debe a su cargo. Lo dir\u00e9 de modo inequ\u00edvoco: el presidente y l\u00edder del PSOE nos ha hablado sobre el caso de Juan Carlos I como si todos fu\u00e9ramos imb\u00e9ciles, dispuestos a tragarnos cualquier f\u00e1bula. Tan o m\u00e1s grave que el abuso de poder que presuntamente atraviesa este episodio es la actitud con que la Moncloa emite sus explicaciones. Parece que eso le funciona.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLas palabras son poder, es obvio. En Espa\u00f1a, hemos visto que el t\u00e9rmino fugitivo se ha utilizado \u2013cuando ha convenido\u2013 con una gran profusi\u00f3n, incluso cuando la persona concernida se ha presentado voluntariamente ante los jueces de estados impecablemente homologados como B\u00e9lgica, Alemania, el Reino Unido y Suiza. Hoy, en cambio, los mismos que ve\u00edan fugitivos por doquier van repitiendo que no se puede calificar de fugitivo a aquel que solo (sic) traslada su residencia fuera del pa\u00eds, despu\u00e9s de que la Fiscal\u00eda haya decidido que investigar\u00e1 algunas de sus actividades bajo sospecha. La batalla empieza con cada sintagma. Llamar \u201cgolpista \u201d o \u201cterrorista\u201d a una persona pac\u00edfica no es algo azaroso, es la plasmaci\u00f3n de una estrategia, como lo es evitar el t\u00e9rmino ultraderecha para designar a una formaci\u00f3n pol\u00edtica. Se trata de un combate desigual, como todos sabemos: una de las partes puede intentar ponerte en prisi\u00f3n porque has dicho, por ejemplo, que un fascista (declarado) es un fascista, o que un ladr\u00f3n es un ladr\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nJudt no siempre era optimista. En Algo va mal , escribi\u00f3 que \u201cpara la mayor\u00eda de las personas, la legitimidad y la credibilidad de un sistema pol\u00edtico no se basa en pr\u00e1cticas liberales o formas democr\u00e1ticas sino en el orden y la predictibilidad\u201d. Estos d\u00edas, proliferan los ap\u00f3stoles del orden y la predictibilidad a toda costa, convencidos de que la soluci\u00f3n es apuntalar como sea \u2013vaciando tambi\u00e9n de sentido las palabras\u2013 la indiferencia de una gran mayor\u00eda social, la que se tumba, hoy en d\u00eda, sobre la arena de las playas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una amiga que est\u00e1 haciendo una encuesta sobre el confinamiento me explica que lo que m\u00e1s a\u00f1ora la gente del periodo que vivimos encerrados en casa es el silencio. 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