{"id":6358,"date":"2020-08-13T08:25:47","date_gmt":"2020-08-13T07:25:47","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6358"},"modified":"2020-08-30T08:53:44","modified_gmt":"2020-08-30T07:53:44","slug":"una-mica-de-tedi-si-us-plau","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/08\/13\/una-mica-de-tedi-si-us-plau\/","title":{"rendered":"Un poco de tedio, por favor"},"content":{"rendered":"<p>Entre agosto y octubre de 1916, mientras los j\u00f3venes franceses, ingleses y alemanes se matan en el Somme, X\u00e8nius dedica varios art\u00edculos en La Veu de Catalunya a la pereza, al vagar y al dejarse ir. Son piezas especiales de su Glosari , que recoger\u00e1 posteriormente, el a\u00f1o 1918, en un volumen que titular\u00e1 La lli\u00e7\u00f3 de tedi en el parc y que se puede considerar uno de los libros m\u00e1s modernos (y posmoderno avant la lettre ) de la literatura catalana y europea del momento. En este texto, conocido tambi\u00e9n como Oceanograf\u00eda del tedio, Eugeni d\u2019Ors hace una especie de reportaje moral y est\u00e9tico \u2013ir\u00f3nico\u2013 de la pura contemplaci\u00f3n; hoy, los cr\u00edticos hablar\u00edan quiz\u00e1 de una obra de autoficci\u00f3n, como si no fuera siempre autoficci\u00f3n toda literatura, y como si no hubiera existido Montaigne, el que nos ense\u00f1\u00f3 las afueras para perdernos en el yo que se explora.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nD\u2019Ors, que consideraba que la Gran Guerra era una guerra civil entre europeos, se distancia del ruido en un balneario, concretamente en el hotel Blancafort, de La Garriga. Recuerden: en las trincheras, la muerte revienta los cuerpos y cualquier idea de progreso; durante el oto\u00f1o, el campo de batalla se transforma en un lodazal. Lejos de las bombas, la inacci\u00f3n se convierte en el centro de la escritura de la vedette principal del noucentisme, en esa Espa\u00f1a neutral que sabe sacar provecho del conflicto. Los pistoleros hacen de las suyas en Barcelona mientras Prat de la Riba \u2013protector del literato\u2013 pone los fundamentos del autogobierno con precisi\u00f3n de reloj suizo. El cronista-fil\u00f3sofo camina hacia dentro, todo y nada sucede a la vez: \u201cEn el cuadrado del cielo azul no hay ninguna nube. Pero la mirada \u00e1vida ha encontrado ahora un tema de diversi\u00f3n en este cuadrado de cielo. Ocurre algo extraordinario. Este cielo va subiendo&#8230; Hace un segundo, la s\u00e1bana de azur parec\u00eda suspendida en la propia cima de los \u00e1rboles&#8230;\u201d. Efectivamente, el cielo sube ante quien ocupa la tumbona y se abandona a la contemplaci\u00f3n. Marc Recha hizo una pel\u00edcula que titul\u00f3 El cielo sube , a partir del libro de X\u00e8nius, una obra inteligente y original. La pianista de jazz Elisabet Raspall incluy\u00f3 una pieza titulada tambi\u00e9n El cel puja , llena de fuerza, en su primer disco, en 1997, y ya lleva trece; el \u00faltimo, I love jazz , es excelente, por cierto, e invita a pintar el tedio creativo con sonoridades salv\u00edficas.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>El \u00faltimo sainete en el Parlament indica que algunos deber\u00edan tumbarse un buen rato<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nEl personaje del Doctor, que X\u00e8nius hace comparecer el primer d\u00eda, afirma que solo hay una salvaci\u00f3n para el Autor: \u201cEl tedio, a rajatabla\u201d. A\u00f1ade que tiene que ser \u201csin atenuaciones, sin matiz\u201d y deja claros sus l\u00edmites, que nada tienen a ver con los del reposo: \u201cNo excursi\u00f3n, chaise longe. No conversaci\u00f3n, silencio. No lectura, letargia&#8230; Tanto como sea posible, ni un movimiento, ni un pensamiento\u201d. Durante las primeras jornadas del confinamiento obligatorio, cuando todos ten\u00edan la necesidad de hacer muchas cosas, habr\u00eda sido \u00fatil tener presente la prescripci\u00f3n de una \u201cinmersi\u00f3n oceanogr\u00e1fica en el tedio\u201d, opci\u00f3n calificada de \u201criguroso ejercicio de albedr\u00edo\u201d.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn este agosto de pandemia, inquietudes y prevenciones, las autoridades deber\u00edan promover el tedio y su producto m\u00e1s preciado: la cabezadita o siesta. De esta manera, evitar\u00edamos algunos males. Hay muchos tipos de siesta, pero la mejor, seg\u00fan mi opini\u00f3n, es esa que llega a hurtadillas mientras leemos un libro, miramos un programa o estamos pensando no s\u00e9 sabe qu\u00e9, vagamente, siempre despu\u00e9s de comer. Con todo, no se puede despreciar la cabezadita del obispo, antes del almuerzo. El tedio, en forma de suave desconexi\u00f3n del mundo, tiene hoy m\u00e1s sentido que nunca y no debe confundirse con el aburrimiento. Para hacerlo efectivo, es obligatorio dejar muy lejos el smartphone y cualquier artefacto que pueda romper nuestro aislamiento.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPara el ciudadano, el tedio podr\u00eda ser un ant\u00eddoto contra la ansiedad producida por la aceleraci\u00f3n constante y por los l\u00edmites de nuestra atenci\u00f3n bombardeada. Han, el fil\u00f3sofo de moda, nos advierte que el objetivo marcado por el autor del Glosari es complicado: \u201cLa demora contemplativa presupone que las cosas duran. Es imposible demorarse con detenimiento ante una sucesi\u00f3n veloz de acontecimientos o im\u00e1genes\u201d. Para los pol\u00edticos, el tedio podr\u00eda ser una barrera contra el exceso de gestos y frases vac\u00edas. El \u00faltimo sainete en el Parlament indica que algunos deber\u00edan tumbarse un buen rato y prolongar la siesta hasta finales de a\u00f1o. Una cabezadita no los convertir\u00eda en Churchill, pero quiz\u00e1 les har\u00eda comprender que la desobediencia desde el poder \u2013como sabemos desde octubre del 2017\u2013 es un ox\u00edmoron que conduce a callejones sin salida.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl t\u00edo Baixamar recuerda haber visto \u2013cuando era ni\u00f1o\u2013 el coche f\u00fanebre tirado por caballos que pase\u00f3 el f\u00e9retro del maestro D\u2019Ors por toda la ciudad, un d\u00eda tibio de septiembre de 1954. Entonces, el tedio dio paso a algo distinto.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre agosto y octubre de 1916, mientras los j\u00f3venes franceses, ingleses y alemanes se matan en el Somme, X\u00e8nius dedica varios art\u00edculos en La Veu de Catalunya a la pereza,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6364,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,10,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6358"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6358"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6360,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6358\/revisions\/6360"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6364"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}