{"id":6499,"date":"2020-10-10T09:57:00","date_gmt":"2020-10-10T08:57:00","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6499"},"modified":"2020-12-10T10:35:31","modified_gmt":"2020-12-10T09:35:31","slug":"un-dels-nostres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/10\/10\/un-dels-nostres\/","title":{"rendered":"Uno de los nuestros"},"content":{"rendered":"<p>La f\u00f3rmula del \u00e9xito es la semejanza entre el elector y el elegido. En el caj\u00f3n de sastre del populismo, lo que unifica a unos y otros, de derechas y de izquierdas, europeos o americanos, es la presencia de un l\u00edder que es percibido como un igual por su parroquia. Esto lo explica muy bien un libro sobre Berlusconi que se public\u00f3 en el 2010, escrito por el periodista Beppe \u00adSevergnini. Los repetidos triunfos electorales de Il Cavaliere se basaban en varios factores, pero el principal es que muchos italianos pensaban que el peculiar em\u00adpresario metido a gobernante \u201cse nos pa\u00adrece, es uno de nosotros\u201d. Al menos, as\u00ed lo expresaba la mitad del pa\u00eds, porque la otra mitad no pod\u00eda soportarlo. Donald Trump ha seguido el mismo camino que el italiano que logr\u00f3 ser tres veces primer ministro: crear la fantas\u00eda de que es un estado\u00adunidense igual a como son (o quieren ser) los que le votan. A partir de ah\u00ed, la impu\u00adnidad del l\u00edder populista es pr\u00e1cticamente total.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nNo hay, pues, populismo sin un grado alto de identificaci\u00f3n de un segmento importante de la ciudadan\u00eda con los que pretenden hablar en nombre \u201cdel pueblo\u201d. Esto rompe la idea ilustrada \u2013una idea sospechosa siempre de elitismo\u2013 seg\u00fan la cual debemos esperar y aspirar a unos gobernantes que se eleven por encima de la mediocridad y que, por tanto, sean ejemplares y referentes dignos de admiraci\u00f3n. El populista gusta de subrayar su asco por cualquier signo de elitismo, algo que identifica con la pol\u00edtica perversa de los otros. Desde ese punto de partida, construye su m\u00e1scara como un espejo de la multitud que le impulsa, que no se siente representada por las ofertas pol\u00edticas convencionales. Resulta parad\u00f3jico cuando esta operaci\u00f3n surge desde las filas de alg\u00fan partido del sistema y no desde una organizaci\u00f3n nueva, caso de la popular Isabel D\u00edaz Ayuso, muy ducha en caer en errores de amateur sin olvidar, a la vez, las maniobras cl\u00e1sicas de quien ha crecido a la sombra de pol\u00edticos de la vieja escuela; esta combinaci\u00f3n otorga a la presidenta auton\u00f3mica de Madrid un aire de \u201caut\u00e9ntica\u201d, asumiendo el riesgo de que este atributo la transforme, a ratos, en una verdadera friki. Vista su creciente notoriedad, hay que concluir que su apuesta da frutos<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>El populista construye su m\u00e1scara como un espejo de la multitud que le impulsa<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nPara ser uno o una de los nuestros la supuesta autenticidad es lo m\u00e1s importante. Parecer aut\u00e9ntico es la clave de toda la propaganda populista. Aut\u00e9nticos son (o lo parecen) Trump, Bolsonaro, Orb\u00e1n, Salvini, Abascal y D\u00edaz Ayuso. Ocurre lo mismo en el populismo de izquierdas, se trate de M\u00e9lenchon, Ada Colau o Pablo Iglesias, y en el carril populista que \u2013con oscilaciones\u2013 ha tenido el proc\u00e9s , desde el lema de campa\u00f1a de Artur Mas en el 2012 (\u201cLa voluntat d\u2019un poble\u201d) hasta los esl\u00f3ganes de la CUP (\u201c\u00c9s l\u2019hora del poble!\u201d), sin olvidar la sobreactuaci\u00f3n permanente de Cs en el Parlament. La impresi\u00f3n de autenticidad genera confianza entre los electores m\u00e1s cansados de la pol\u00edtica, faltos tambi\u00e9n de un proyecto que transforme su malestar en victoria.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nA mi modo de ver, sin esta autenticidad no podr\u00eda asentarse lo que Pierre Rosanvallon identifica \u2013en su libro El siglo del populismo \u2013 como el elemento clave de las propuestas populistas de cualquier color: la invitaci\u00f3n a desalojar a los gobiernos establecidos, algo que sintetiza la consigna \u201c\u00a1Que se vayan todos!\u201d, propia de los populismos latinoamericanos de los a\u00f1os 2000, luego imitada por el Movimiento 5 Estrellas en Italia, por Podemos en Espa\u00f1a, y por figuras antag\u00f3nicas como Marine Le Pen y Jean-Luc M\u00e9lenchon en Francia. El populismo como promesa de reset y recambio expr\u00e9s del personal pol\u00edtico produce la ilusi\u00f3n de una refundaci\u00f3n, algo que ya escuchamos \u2013por ejemplo\u2013 cuando Colau lleg\u00f3 por primera vez a la alcald\u00eda de Barcelona, una intenci\u00f3n que top\u00f3 luego con la compleja realidad: los nuevos gobernantes tuvieron que confiar en los gestores de siempre. Lo aut\u00e9ntico se dilu\u00eda. Nueva y vieja pol\u00edtica tienen m\u00e1s vasos comunicantes de lo que parece, lo sab\u00edamos mucho antes de que Manuel Valls acabara dando su voto a Colau, tras su fracasado intento electoral como representante salv\u00edfico de unas supuestas elites locales, tan mal informadas sobre la sociedad catalana como \u00e9l mismo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAlgunos aseguran que la pandemia frenar\u00e1 el populismo, otros afirman que los populistas van a resistir porque se adaptan, incluso sin Trump como gu\u00eda y ejemplo en la Casa Blanca. Si atendemos a lo que escribe Ferran S\u00e1ez Mateu en su ensay o Populisme. El llenguatge de l\u2019adulaci\u00f3 de les masses, la actitud populista ha dejado de dar miedo a las clases medias. La fraseolog\u00eda adulatoria hacia le menu peuple se ha instalado en la agenda y tambi\u00e9n pueden hacer uso de ella ciertos gobernantes que, en principio, no ir\u00edan a parar al caj\u00f3n gris de los populistas. Basta con repasar algunas ruedas de prensa oficiales sobre el coronavirus \u2013en Madrid y en Barcelona\u2013 para constatar que la tentaci\u00f3n de halagar a la ciudadan\u00eda de manera paternalista es algo muy extendido, tanto como el temor a la impopularidad. He ah\u00ed una gran puerta de entrada para los mercachifles de futuros.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La f\u00f3rmula del \u00e9xito es la semejanza entre el elector y el elegido. 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