{"id":6513,"date":"2020-10-13T10:08:39","date_gmt":"2020-10-13T09:08:39","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6513"},"modified":"2020-12-10T10:14:18","modified_gmt":"2020-12-10T09:14:18","slug":"espanol-duralex-algo-real","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2020\/10\/13\/espanol-duralex-algo-real\/","title":{"rendered":"Duralex, algo real"},"content":{"rendered":"<p>Duralex nos enga\u00f1\u00f3: los que nacimos a finales de los sesenta (y tambi\u00e9n los de unos a\u00f1os antes) pens\u00e1bamos que todo era (y que todo ser\u00eda) como esos platos y vasos de la vajilla que us\u00e1bamos a diario (menos los domingos) en el almuerzo y la cena. Nuestra infancia ten\u00eda la falsa seguridad del mundo irrompible, hecha de ese producto franc\u00e9s y de las muchas cosas de pl\u00e1stico que iban entrando en casa. El gran templo barcelon\u00e9s de estas ofertas era el Gerplex, en el paseo de Gr\u00e0cia, un establecimiento que los de fuera de la capital visit\u00e1bamos fascinados cuando \u00edbamos al m\u00e9dico o al zoo; otro lugar obligado de peregrinaje era la llamada Avenida de la Luz, donde servidor prob\u00f3 las creps por primera vez.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLlego al asunto apasionante del Duralex \u2013que ha hecho suspensi\u00f3n de pagos\u2013 despu\u00e9s de que hayan transitado por \u00e9l dos admirados compa\u00f1eros de este diario, Ramon Aymerich y Mag\u00ed Camps. El primero nos recordaba la honestidad de un producto que fue creado al margen de \u201cla obsolescencia programada\u201d, mientras que el segundo mencionaba los viajes de muchas familias a Andorra para ir comprando las piezas (de color \u00e1mbar o verde) de la vajilla, junto con los licores, el tabaco y el queso de bola; eso lo hac\u00edan las familias modestas de la emergente clase media, mientras que otras familias \u2013de m\u00e1s enjundia\u2013 acud\u00edan para guardar la plata en los bancos del peque\u00f1o pa\u00eds: \u201cUna reserva, por si las moscas\u201d, dec\u00edan. Pocas cosas como el Duralex unen tanto a las diversas generaciones de europeos. Por ejemplo, mi primo de Francia se sent\u00eda como en su hogar gracias a esas tazas, cuando veraneaba aqu\u00ed a primeros de los setenta y se alimentaba de tortilla de patatas y cerveza.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Hay instituciones que son puro Duralex, no se rompen, lo soportan todo<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nHe recordado el Duralex de mis padres gracias al v\u00eddeo de catorce minutos donde aparecen varias personalidades p\u00fablicas diciendo \u201cViva el rey\u201d, entre las cuales destaca el exministro socialista Corcuera (el de la patada en la puerta), que hace una interpretaci\u00f3n tan veros\u00edmil que podr\u00eda recibir alg\u00fan premio en la presente edici\u00f3n del Festival Internacional de Cine Fant\u00e1stico de Sitges. A la luz de este documento, se puede sacar la conclusi\u00f3n apresurada de que la peor amenaza para la monarqu\u00eda son los abrazos de sus defensores. No es as\u00ed: hay instituciones que son puro Duralex, no se rompen, lo soportan todo. Por cierto, los ingenieros que inventaron esa vajilla se dedicaron solo a la resistencia del material, no pensaron nunca que el dise\u00f1o deb\u00eda modernizarse.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nRecuerden: los objetos de Duralex no se romp\u00edan, pero explotaban en mil a\u00f1icos. Y no hab\u00eda forma de pegarlos.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Duralex nos enga\u00f1\u00f3: los que nacimos a finales de los sesenta (y tambi\u00e9n los de unos a\u00f1os antes) pens\u00e1bamos que todo era (y que todo ser\u00eda) como esos platos y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6515,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,11],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6513"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6513"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6513\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6514,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6513\/revisions\/6514"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6515"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}