{"id":6983,"date":"2021-08-14T18:39:54","date_gmt":"2021-08-14T17:39:54","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6983"},"modified":"2021-08-16T18:44:48","modified_gmt":"2021-08-16T17:44:48","slug":"cadires-a-la-fresca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2021\/08\/14\/cadires-a-la-fresca\/","title":{"rendered":"Sillas al fresco"},"content":{"rendered":"<p>Quieren que las tertulias de vecinos que tienen lugar en las calles por la noche, ante la puerta de casa, sobre todo en verano, sean declaradas patrimonio inmaterial de la humanidad. Es una iniciativa del Ayuntamiento de Algar, un pueblo de mil habitantes de la sierra de C\u00e1diz. Se trata \u2013dicen\u2013 de preservar esta costumbre, que estaba muy extendida en las Espa\u00f1as hasta los a\u00f1os setenta del siglo XX, y no \u00fanicamente en localidades peque\u00f1as, tambi\u00e9n en ciudades y barrios de una gran capital como Bar\u00adcelona.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nHubo un tiempo en que la gente, por la noche, no se conectaba a las plataformas de series y no ten\u00eda aire acondicionado (ahora lo tiene y no lo usa porque la factura es desorbitada). \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda? La palabra y el vecindario, nada m\u00e1s. Y la mec\u00e1nica era f\u00e1cil, no se requer\u00edan grandes preparaciones: sacar sillas a la calle, frente a las casas, y sentarse a charlar; a menudo se hac\u00eda despu\u00e9s de cenar, pero tambi\u00e9n antes, seg\u00fan los horarios y los lugares. Era una actividad espont\u00e1nea y regular, que coincid\u00eda con las horas en que el sol regalaba un poco de descanso tras el bochorno. Todav\u00eda lo viv\u00ed, de ni\u00f1o, cuando ya era un fen\u00f3meno crepuscular en una ciudad donde los bloques de pisos, la televisi\u00f3n, el aumento del tr\u00e1fico, el turismo y una modernidad apresurada se cargaron muchas formas de sociabilidad que ahora \u2013\u00a1paradojas!\u2013 hay quien quiere reimplantar, como quien descubre la sopa de ajo a la luz caliente de las redes sociales. Para entender el contexto: la calle donde viv\u00eda mi abuela paterna no estaba asfaltada y, cuando llov\u00eda, el barro permit\u00eda que los chiquillos hici\u00e9ramos ah\u00ed un festival; no describo el mundo rural, eso estaba en Vilanova, poblaci\u00f3n industrial cerca de la gran metr\u00f3poli. S\u00ed, nuestra modernidad es producto del microondas.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Hubo un tiempo en que la gente no se conectaba a las series y no ten\u00eda aire acondicionado<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nLa base de esas tertulias al fresco era la contemplaci\u00f3n, el chisme, la memoria y otra concepci\u00f3n del tiempo. Contemplarlo todo como forma de conocimiento, el chisme como expresi\u00f3n de curiosidad y grasa de la comunicaci\u00f3n, la memoria para vincular el instante al legado de los mayores, y el tiempo vivido sin la desaz\u00f3n de reventarle los l\u00edmites, que es lo que hacemos ahora. Aquel tiempo pesaba m\u00e1s, \u00adpero, a la vez, se elevaba como si nada. Los vendedores a la moda dir\u00edan que las \u00adtertulias en la calle eran \u201cuna experiencia\u201d, porque ahora todo tiene que serlo, pero era solo la vida normal de muchos, ni m\u00e1s ni menos. No era nada especial, no hay que mitificarlo hoy con el barniz de la nostalgia. La gente iba tirando, no pretend\u00eda tener experiencias, ni falta que le \u00adhac\u00eda.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa vida de la mayor\u00eda de los que sacaban las sillas al fresco nac\u00eda de una larga lucha contra la necesidad, la precariedad y la desigualdad. Eso no significa que no fueran felices, claro. Deb\u00edan de serlo, m\u00e1s o menos, como hoy. Viv\u00edan sin nuestros est\u00e1ndares de bienestar, que quede claro. La imagen que conservo de esos corros, con algunas mujeres que se abanicaban y algunos hombres con el cigarrillo en los labios, es la de gente que hab\u00eda aprendido a vivir con lo que ten\u00eda, sin hacer de ello relato heroico ni lecci\u00f3n moral, cosas que hoy proliferan y constituyen una matraca incesante.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLos que se sentaban a charlar no esperaban nada, salvo la marinada o un poco de levante que hiciera pasable el rato; hablar de todo y de nada era gratis. Peque\u00f1os y grandes se entregaban a un ejercicio ancestral, el primero que las tribus practicaron junto al fuego, cuando la escritura era exclusiva de chamanes y sacerdotes. El t\u00edo Baixamar, que se sentaba en una peque\u00f1a silla de enea, me explica que, en los corros de su tiempo, siempre hab\u00eda aquel que andaba ensimismado, como si no estuviera. Tambi\u00e9n recuerda que los veraneantes barceloneses, inicialmente, no acostumbraban a sacar las sillas a la calle, hasta que \u2013liberados de prejuicios\u2013 entend\u00edan que ese rato los prove\u00eda de grandes beneficios para el cuerpo, la mente y el esp\u00edritu, casi m\u00e1s que los ba\u00f1os de mar. A veces, el corro o el semic\u00edr\u00adculo de sillas se ve\u00eda ampliado con alguien que pasaba por all\u00ed.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa \u00faltima vez que particip\u00e9 de una \u00adtertulia al fresco fue en Alaior, en Menorca, invitado por unos amigos generosos del apreciado colega Mar\u00e7al Sintes, hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os. El cielo era claro, los relojes sobraban y el centro del universo estaba bajo nuestros pies. Mientras Vicent y Joana soltaban historias y chistes sobre piratas, curas y fabricantes de za\u00adpatos, el resto escuch\u00e1bamos, re\u00edamos, com\u00edamos sand\u00eda y \u00e9ramos \u2013sin exagerar\u2013 felices.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quieren que las tertulias de vecinos que tienen lugar en las calles por la noche, ante la puerta de casa, sobre todo en verano, sean declaradas patrimonio inmaterial de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6984,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,11,71,70],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6983"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6983"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6983\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6985,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6983\/revisions\/6985"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6984"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6983"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6983"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6983"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}