{"id":6989,"date":"2021-08-19T09:23:45","date_gmt":"2021-08-19T08:23:45","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=6989"},"modified":"2021-08-31T09:38:27","modified_gmt":"2021-08-31T08:38:27","slug":"la-superioritat-emocional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2021\/08\/19\/la-superioritat-emocional\/","title":{"rendered":"La superioridad emocional"},"content":{"rendered":"<p>Hemos pasado de la superioridad moral a la superioridad emocional. El mecanismo es tan sencillo como potencialmente efectivo: mis emociones son m\u00e1s de veras que las de otros, la autenticidad de mis emociones es la prueba de mi sinceridad y, a su vez, eso es producto del hecho de que tengo la raz\u00f3n y la verdad de mi lado. Pol\u00edticamente, esta arma es devastadora. Es el arma principal de nuestro tiempo, aqu\u00ed y en varios pa\u00edses \u00adoccidentales.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nA diferencia de la gimnasta Simone Biles, el pol\u00edtico de turno que tiende a exhibir sus l\u00e1grimas no quiere normalizar su vulnerabilidad, tiene otro objetivo: conseguir la indulgencia de los ciudadanos, eventualmente perjudicados o molestos por determinadas decisiones oficiales. Algunas figuras practican el teatro hiperb\u00f3lico de las emociones rotas como parte de una estrategia altamente perversa, que consiste en buscar la adhesi\u00f3n autom\u00e1tica de los administrados y zafarse, de paso, de cualquier debate que ponga en duda su acci\u00f3n y su papel. Las l\u00e1grimas son, a menudo, el escudo del gobernante que no soporta la cr\u00edtica. Los que contemplan el espect\u00e1culo tienen que adherirse al melodrama o son expulsados del terreno de juego. Estamos ante una impostura corrosiva que adelgaza el debate democr\u00e1tico hasta dejarlo como un papel de fumar. Desconf\u00eden de los pol\u00edticos que lloran a menudo o de los que hacen esfuerzos por mostrarles siempre el coraz\u00f3n. La sinceridad no necesita estos subrayados. Ferran S\u00e1ez, recordando que Trump se hizo popular gracias al reality show The Apprentice , nos dice que \u201cel kitsch es, hoy, el componente definitorio de la cultura de masas y el principal catalizador prepol\u00edtico del populismo\u201d. La l\u00e1grima omnipresente es kitsch de alta graduaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Las l\u00e1grimas son, a menudo, el escudo del gobernante que no soporta la cr\u00edtica<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nAda Colau ha llorado en p\u00fablico a ra\u00edz de una pitada de la cual ha sido v\u00edctima recientemente. Tiene derecho a hacerlo y el resto podemos interpretar sus l\u00e1grimas como queramos, porque ella las ha convertido en material pol\u00edtico de primer nivel, combin\u00e1ndolo con discursos supuestamente transformadores y feministas, haciendo una salsa ideol\u00f3gica muy espesa. Si las l\u00e1grimas forman parte de la batalla pol\u00edtica, ya no hablamos de un asunto privado y, entonces, podemos descodificarlas como har\u00edamos con cualquier gesto de un dirigente con responsabilidades p\u00fablicas que se somete al escrutinio de la ciudadan\u00eda y los medios. Por lo tanto, se trata de una t\u00e1ctica m\u00e1s para sobrevivir al desgaste de gobernar una capital como Barcelona.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa superioridad moral ha sido atributo habitual de una cierta izquierda, como la superioridad t\u00e9cnica ha sido atributo de una cierta derecha. Obviamente, eso tiene modulaciones. La superioridad emocional, en cambio, es muy transversal. En Catalunya, hay casos de superioridad emocional en varias formaciones del arco parlamentario, del independentismo a Cs, pasando por los socialistas, el PP o los comunes, como hemos referido al hablar de Colau. Siempre hay alg\u00fan dirigente de uno u otro partido que tiene la tentaci\u00f3n de superar el mal trago explotando la l\u00e1grima.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nMiquel Pellicer, en La comunicaci\u00f3n en la era Trump, escribe que \u201cla primera victoria de Trump sobre Hillary Clinton no fue en las urnas ni en los debates. Fue una cuesti\u00f3n de estrategia. La conexi\u00f3n emocional durante toda la campa\u00f1a fue su primer gran \u00e9xito. Aparentemente, de forma impulsiva pero algo muy calculado. Beligerante y en exceso se deja llevar por las emociones\u201d. No hace falta recordar que Trump gusta a sus votantes porque es \u201caut\u00e9ntico\u201d. Ya hace muchos a\u00f1os que Neil Postman resumi\u00f3 la clave de estas actitudes: \u201cEn la televisi\u00f3n, el pol\u00edtico no ofrece una imagen de \u00e9l mismo al p\u00fablico, sino que se ofrece como imagen del p\u00fablico. Y ah\u00ed radica una de las influencias m\u00e1s poderosas del anuncio de televisi\u00f3n en el discurso pol\u00edtico\u201d. Hoy en d\u00eda, eso ocurre tambi\u00e9n en las redes y en los actos presenciales, constantemente. Si el pol\u00edtico llora, es porque intuye que una parte de la ciudadan\u00eda se \u00adgusta represent\u00e1ndose de este peculiar modo. El juego de espejos se retroalimenta m\u00e1s efectivamente cuanto mayor es la parroquia del l\u00edder que hace su striptease emocional.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa superioridad emocional no cambia las cosas, solo sirve para bloquear los debates y mantener a algunos dirigentes po\u00adl\u00edticos en la confortabilidad de un falso consenso, construido sobre el menosprecio a los hechos, a la raz\u00f3n y al intercambio de argumentos que corresponde a la toma de decisiones en una sociedad plural y abierta.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos pasado de la superioridad moral a la superioridad emocional. 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