{"id":7016,"date":"2021-09-09T11:28:43","date_gmt":"2021-09-09T10:28:43","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=7016"},"modified":"2021-09-21T11:35:26","modified_gmt":"2021-09-21T10:35:26","slug":"els-meus-finals-del-mon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2021\/09\/09\/els-meus-finals-del-mon\/","title":{"rendered":"Mis finales del mundo"},"content":{"rendered":"<p>Est\u00e1bamos comiendo y aparecieron en el televisor esas im\u00e1genes que luego hemos visto docenas de veces: un rascacielos envuelto parcialmente en humo, tras el choque del primer avi\u00f3n contra las Torres Gemelas de Nueva York, el martes 11 de septiembre del 2001, de eso hace ya veinte a\u00f1os. Al cabo de poco, un mensaje se convirti\u00f3 en una idea asumida por mucha gente: \u201cEl mundo ya no volver\u00e1 a ser lo que era\u201d, versi\u00f3n algo m\u00e1s elaborada del t\u00f3pico \u201chay un antes y un despu\u00e9s\u201d. Tras unos d\u00edas, el relato dominante era mucho m\u00e1s solemne: \u201cEs el fin de una \u00e9poca, es el fin del mundo tal y como lo hemos conocido\u201d. Cuando surgi\u00f3 la pandemia de la covid record\u00e9 todo esto, pues ahora tambi\u00e9n se ha dicho y repetido que la gran crisis sanitaria viene a ser \u201cel fin de un mundo\u201d, la misma tesis pero expuesta con m\u00e1s glamur.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n\u00bfCu\u00e1ntos finales del mundo he vivido desde que tengo conciencia de lo que ocurre a mi alrededor? La lista comienza a ser considerable. No voy a poner en ella la crisis del petr\u00f3leo de 1973, porque uno todav\u00eda habitaba ese destierro al que llamamos infancia. Mi primer final del mundo fue a mediados de los ochenta, cuando las primeras noticias sobre el sida nos convirtieron en j\u00f3venes amenazados de muerte si no us\u00e1bamos preservativo, que parec\u00eda algo de otra \u00e9poca; ya no pod\u00edamos imitar la alegr\u00eda concupiscente que rode\u00f3 el despertar sexual de nuestros hermanos mayores, adictos a la psicodelia y otros materiales. Nuestra vida \u00edntima se pobl\u00f3 de fantasmas y paranoias sobre la salud de nuestras parejas, como esa noche en la que acab\u00e9 en la cama de una amiga de una exnovia, y ella decidi\u00f3 unilateralmente que nada deb\u00eda interponerse entre piel y piel. El azote del sida, que se llev\u00f3 amigos y conocidos, fue un fin del mundo bastante concreto e inquietante, pues limit\u00f3 abruptamente actitudes y comportamientos, y dio alas a miedos, predicadores y moralinas que parec\u00edan haber caducado. El mundo se convirti\u00f3 en m\u00e1s desagradable y mucho menos divertido.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Paseando por el memorial del 11-S en Nueva York, uno entiende el futuro casi m\u00e1s que el pasado<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nAl cabo de pocos a\u00f1os, en 1989, asist\u00ed a otro fin del mundo. La ca\u00edda del Muro, aquel noviembre, simboliz\u00f3 el final de la guerra fr\u00eda y aceler\u00f3 la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y los reg\u00edmenes que apadrinaba Mosc\u00fa. El optimismo idealista (hoy lo vemos ingenuo) del pensador Fukuyama impregnaba el aire del momento, as\u00ed como la sonrisa del checo V\u00e1clav Havel, un l\u00edder que promet\u00eda otra forma de ejercer el poder, interesante tambi\u00e9n para los que no hab\u00edamos vivido en el llamado socialismo real: m\u00e1s verdad en nuestras vidas, menos burocracia y menos corrupci\u00f3n. Fue una breve pero intensa f\u00e1bula de Walt Disney para una Europa que, sin telones de acero, parec\u00eda reconciliarse con la postal coloreada que nunca recibieron autores como Stefan Zweig, Joseph Roth o Albert Camus. \u00bfUn mundo m\u00e1s democr\u00e1tico, m\u00e1s libre y con m\u00e1s derechos para todos? Pronto descubrimos que lo viejo persist\u00eda en el supuesto mundo nuevo, mediante el arte del camuflaje.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nCon el 11-S, la pintura del futuro fue totalmente sombr\u00eda. Con el 11-M, que rompi\u00f3 el coraz\u00f3n de Madrid, se volvi\u00f3 a difundir el mismo mensaje: el escenario que hemos vivido ha sido fulminado, deberemos acostumbrarnos a explorar fuera del mapa. La idea de una guerra perpetua sin retaguardia posible se instal\u00f3 en nuestras mentes. Eso s\u00ed era un verdadero final del mundo, sin lugar a dudas. Y sentimos a\u00f1oranza torpe de ese planeta dividido en dos bloques, ese mundo en el que nacimos, que ten\u00eda en el malet\u00edn presidencial del bot\u00f3n nuclear un altar civil al sentido com\u00fan y la realpolitik . Sin haberlo le\u00eddo todav\u00eda, intuimos entonces lo que Walter Benjamin hab\u00eda escrito cuando todo se iba al garete en manos de Hit\u00adler: \u201cEl pasado solo es atrapable como la imagen que refulge, para nunca m\u00e1s volver, en el instante en que se vuelve reconocible\u201d. Paseando por el memorial de Nueva York que recuerda a las v\u00edctimas de los atentados, uno entiende el futuro casi m\u00e1s que el pasado, como si el silencio hubiera alterado la l\u00f3gica del tiempo para ofrecernos una perspectiva \u00fanica sin avisar. Una propina.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAlgunos han profetizado que la pandemia nos har\u00e1 mejores, otros han anunciado que vamos a repensarlo todo. Soy bastante esc\u00e9ptico al respecto. Los finales del mundo que vivimos son lecciones que comprendemos siempre en diferido. Tal vez hasta hoy, dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, no entendemos el mundo nuevo que cay\u00f3 sobre nuestras cabezas cuando los terroristas de Al Qaeda estrellaron los aviones.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1bamos comiendo y aparecieron en el televisor esas im\u00e1genes que luego hemos visto docenas de veces: un rascacielos envuelto parcialmente en humo, tras el choque del primer avi\u00f3n contra las&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7017,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,71,70,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7016"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7016"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7018,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7016\/revisions\/7018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}