{"id":7155,"date":"2021-12-09T16:16:56","date_gmt":"2021-12-09T15:16:56","guid":{"rendered":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/?p=7155"},"modified":"2021-12-27T16:35:03","modified_gmt":"2021-12-27T15:35:03","slug":"el-riure-de-lafusellat-torrijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/2021\/12\/09\/el-riure-de-lafusellat-torrijos\/","title":{"rendered":"La risa del fusilado Torrijos"},"content":{"rendered":"<p>Estoy en el Museo del Prado y contemplo, con detenimiento, el lienzo Fusilamiento de Torrijos y sus compa\u00f1eros en las playas de M\u00e1laga, pintado por el artista alcoyano Antonio Gisbert en 1888. Pasado ma\u00f1ana, 11 de diciembre, se cumplir\u00e1n ciento noventa a\u00f1os de la ejecuci\u00f3n en la playa de San Andr\u00e9s, frente al Mediterr\u00e1neo, del general Jos\u00e9 Mar\u00eda de Torrijos y cuarenta y ocho de sus hombres. Este grupo pretendi\u00f3 llevar a cabo una insurrecci\u00f3n de car\u00e1cter liberal contra el r\u00e9gimen absolutista de Fernando VII. Los revolucionarios, que hab\u00edan preparado el levantamiento desde Gibraltar, fueron traicionados y capturados. Finalmente, se orden\u00f3 su fusilamiento sin juicio previo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEstoy sentado frente a una recreaci\u00f3n de un episodio de la historia de Espa\u00f1a que interpela directamente al espectador de hoy. Es un \u00f3leo de grandes dimensiones, que fascina por su voluntad de reconstrucci\u00f3n casi documental, y por el af\u00e1n de realismo con que el artista retrata a los personajes en un momento tr\u00e1gico que, a pesar de todo, es tratado con contenci\u00f3n. El cuadro transmite una atmosfera de fatalismo sereno, a trav\u00e9s de unos rostros que se enfrentan a su destino con una extra\u00f1a tranquilidad. En el suelo, yacen cuerpos sin vida que han recibido su raci\u00f3n de plomo. La muerte se adue\u00f1a del paisaje, fruto de la mala pol\u00edtica. La muerte del otro, que es borrado de un plumazo para que no estorbe. Aqu\u00ed no hay un ej\u00e9rcito ocupante, como en Los fusilamientos del 3 de mayo, el lienzo de Goya. Aqu\u00ed es el vecino el que da el matarile.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa obra en la que vemos los minutos finales de Torrijos y sus amigos se ha convertido en una imagen emblem\u00e1tica de una memoria colectiva que se levanta sobre violencias, exilios, exclusiones y sectarismos muy arraigados que llegan hasta nuestros d\u00edas. Contemplo la escena evocada por Gisbert mientras afuera, en la calle y en los medios, la celebraci\u00f3n de un nuevo aniversario de la Constituci\u00f3n de 1978 nos ofrece ecos poco halag\u00fce\u00f1os: un pa\u00eds polarizado y sometido a la demagogia incesante de una derecha que se tira al monte cuando no gobierna, aunque conserva importantes palancas en los poderes f\u00e1cticos y formales del Estado. El titular de apertura de la secci\u00f3n de Pol\u00edtica de La Vanguardia del martes contiene la expresi\u00f3n \u201cpugna pol\u00edtica sin tregua\u201d. En teor\u00eda, la Constituci\u00f3n escrita durante la transici\u00f3n deb\u00eda enterrar la guerra y cerrar esa historia en la que los Torrijos de turno acaban siempre en las cunetas, como m\u00e1rtires y h\u00e9roes de lo que pudo haber sido y no fue.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa Constituci\u00f3n vigente no acab\u00f3 con la tentaci\u00f3n reaccionaria. Tras cuarenta y tres a\u00f1os de Carta Magna, son varios los signos de la aver\u00eda de sistema que da alas a l\u00edderes incendiarios (esos que aplicar\u00edan un 155 a todo lo que no les gusta), jueces mesi\u00e1nicos, sindicatos policiales de trinchera y cortesanos prestos al olvido. Que algunos de los que se proclaman defensores del constitucionalismo m\u00e1s inmaculado sean los dinamiteros diarios del esp\u00edritu del 78 es un chiste muy malo.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>La Constituci\u00f3n deb\u00eda cerrar esa historia en la que los Torrijos de turno acaban siempre en las cunetas<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<br \/>\nEsta ma\u00f1ana fr\u00eda de Madrid oigo al fusilado Torrijos re\u00edrse de la actualidad con la melancol\u00eda de los muertos de guardia, es un re\u00edrse para no llorar. Su risa nos advierte del fatalismo de la caverna rejuvenecida, de su estrategia de demolici\u00f3n, y de lo cansado que acaba siendo tener que elegir entre los que a\u00f1oran las cadenas y el oportunismo m\u00e1s o menos c\u00ednico de los que levantan la bandera del progresismo. Torrijos era un rom\u00e1ntico que pas\u00f3 por el exilio londinense, amigo de poetas como Alfred Tennyson y Arthur Henry Hallam, un tipo que ten\u00eda ideas para salir del t\u00fanel, como un iberismo que deb\u00eda poner fin a los monarcas contrarios al pueblo. As\u00ed lo explica en su magn\u00edfico \u00adlibro\u00ad sobre este malhadado l\u00edder liberal Manuel Alvargonz\u00e1lez Fern\u00e1ndez: \u201cPero la vigilancia\u00ad [de los esp\u00edas absolutistas] aument\u00f3 considerablemente cuando Torrijos se comprometi\u00f3 con el proyecto iberista que aspiraba a la unificaci\u00f3n de Espa\u00f1a y Portugal bajo la monarqu\u00eda constitucional de los Braganza\u201d. Seg\u00fan este estudioso, \u201cpuede rastrearse una primera corriente de iberismo liberal ya en la \u00e9poca del sexenio 1814-1820; algunos exiliados portugueses y espa\u00f1oles empezaron a fantasear entonces con la idea en Londres y en Par\u00eds\u201d.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEs inevitable pensar, a la luz de esta pintura, en el iberismo idealizado de Gaziel y Joan Maragall, y en los proyectos peninsulares esbozados mucho antes por Sinibald de Mas y V\u00edctor Balaguer. Lo que fuera, con tal de imaginar otro pa\u00eds. Ah\u00ed estamos, todav\u00eda, mientras Torrijos nos mira y se sigue riendo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estoy en el Museo del Prado y contemplo, con detenimiento, el lienzo Fusilamiento de Torrijos y sus compa\u00f1eros en las playas de M\u00e1laga, pintado por el artista alcoyano Antonio Gisbert&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7156,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,71,70,7],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7155"}],"collection":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7155"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7155\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7157,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7155\/revisions\/7157"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7156"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/francescmarcalvaro.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}